viernes, 3 de febrero de 2023, 12:21

El mundo avanza

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El otro día tuve la suerte de mantener una conversación con un grupo de jóvenes. Presté mucha atención porque se aprende. Yo siempre repito que en mi profesión, si tu actitud acompaña, se aprende más que se enseña. En el grupo había algunos que están estudiando en Madrid, y viviendo en la misma residencia que yo estuve hace más de 60 años. Por supuesto que la conversación giró, en buena parte, a la comparativa, a veces graciosa, de normas, hábitos y costumbres, tanto de dirigentes como de residentes, de entonces y de ahora.


Aunque parezca extraño, en la interpretación de historias y anécdotas, estuvimos muy de acuerdo. Coincidimos en que los cambios, algunos muy acusados, han venido para bien. Por mucho que a algunos les pese, la sociedad avanza. En las etapas progresistas se avanzan tres pasitos, y aunque en las etapas conservadoras siguientes se retroceda, no se retroceden los tres pasos, se retrocede como mucho dos. Por tanto ya tenemos ahí un paso ganado. Se avanzaría más si las etapas conservadoras no lo impidiesen, pero afortunadamente se avanza.


¿La alternancia conservadora y progresista es mala? No. Al contrario. Puede ser hasta enriquecedora. Todos tenemos algo de progresistas y de conservadores. Lo importante es el valor dominante. Y el valor dominante es el progresismo. En las etapas en las que domina el progresismo, se avanza en derechos y libertades, se avanza en igualdad de oportunidades; se palían las desigualdades, se aumenta en bienestar social, se mejoran los derechos de los trabajadores. Y todos esos avances no se pierden, se quedan, llegan para no irse.


El ruido y la negativa a todo, de un conservadurismo interesado y mal entendido, puede en casos frenar el progreso, lo dificulta, pone palos en el camino, pero no logra pararlo. Ni aquellas cosas que prometen eliminar cuando lleguen al poder, las eliminan. Porque hasta los que presumen de conservadores, luego se benefician de los avances. ¿Podemos conservar algo? Claro que sí. Conservemos todo aquello que no impide el progreso. Porque el progreso es imparable, y lo único que consiguen los que actúan como oposición, es crear un ambiente de enfrentamiento y crispación. Nunca impedirán que el mundo avance. ¡Mal que pese!




Julio García-Casarrubios Sainz

http://juliocasarrubios.blogspot.com