viernes, 3 de febrero de 2023, 13:57

Ejercer el liderazgo

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Voy a intentar la penosa tarea de ser moderado. ¡Huuyyy! Ya. Ya ha salido la palabra moderado. Palabra repelente, desde que un dirigente la empezó a utilizar. ¡Cuánto me gustó el anuncio de que iba a ser moderado! De verdad; me alegré. Pero poco me duró la alegría. La moderación a secas se ha transformado en una moderación sibilina, falsa, cínica. Al Sr. Fejóo no le gusta hablar de los muertos. Le pregunto: ¿Entonces por qué no deja de hablar de las víctimas de ETA? Salen a relucir un día sí, y otro también. ¿Se imagina su “moderada reacción” si Pedro Sánchez, cada vez que Vd. le acusa de faltar al respeto de las víctimas de ETA, él, le contestara: “es que, a mí, no me gusta hablar de los muertos”.


No me quiero ni imaginar su moderada reacción, y la de aquellos que le están marcando el paso. Sí, sí. Los que decidieron echar a Casado, porque empezaba a no ser de su agrado, porque les molestaba. Le pusieron a Vd. los que le han obligado a que renuncie a pactar la renovación del Poder Judicial. Los mismos que le hubieran apercibido si se le ocurre hablar de los muertos. ¡Cuidado!


Mire Sr. Feijóo no es problema de hablar de vivos o de muertos; es problema de dignidad histórica. Es verdad que resulta anacrónico estar hablando a estas alturas de los represaliados del franquismo. Es un tema que debería haberse finiquitado hace mucho tiempo. Somos, después de Camboya, el país con más desaparecidos. Una vergüenza. No es verdad que se esté manoseando demasiado este tema. No. Es que seguimos negándoles el reconocimiento que se merecen. El día que se reconozca por parte “de todos” la verdad, y se restituya la memoria de las injusticias, nadie lo volverá a sacar. El tema habrá pasado al libro de la historia.


No se trata de remover heridas. No. Es una falacia más de aquellos que les molesta el tema. ¿Por qué? Se trata de cerrar las heridas que aún siguen abiertas. No es profanar tumbas. Es retirar a un genocida, aunque tarde, de un lugar preminente, rindiéndole honores. Se le ha entregado a la familia para que decidan; no lo han tirado a una cuneta sin que los suyos sepan dónde está. Los que se quejan, ¿es que les molesta? A un líder, si es que es líder, le debemos exigir memoria democrática.



Julio García-Casarrubios Sainz

http://juliocasarrubios.blogspot.com