Memoria y libertad

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061221 va constitucion



Coincidencias. No hay mejor forma de celebrar el 6 de diciembre este año, que recordando unas palabras de Almudena Grandes: "Uno de los problemas fundacionales de la democracia española es su relación con la memoria. España es un país anormal. Es el único país del Este y del Oeste de Europa que proviene de un régimen antidemocrático y totalitario y no empieza su andadura con una declaración solemne de ruptura en el Parlamento. Eso aquí no pasó. Aquí no hay una política pública de memoria. El Partido Popular es el único partido de derecha de Europa que no se ha esforzado por dejar clarísimo que no tiene nada que ver con el fascismo que le precedió".


El periodista Javier Gallego, escribe: “Su muerte ha demostrado, tristemente, que estaba en lo cierto”. La Transición fue un éxito, y no podía ser de otra manera, porque suponía, nada más y nada menos que la recuperación de un régimen de libertad. Pero que fuera un éxito no impide que tuviera algún fallo. Y el fallo ha sido, y sigue siendo, el no reconocimiento de la memoria histórica.


El tránsito de un régimen autoritario a otro de libertades, no puede, no debe hacerse bajo el falso y erróneo señuelo de que la memoria es remover las heridas del pasado. Mientras sigamos pisando ese terreno movedizo, no dejaremos de identificar el cambio con la izquierda, y no con la derecha. Debería ser la derecha la primera interesada en deshacerse de esa losa. Y no lo hace. No es fácil entenderlo.


Ayuso y Almeida, se niegan a reconocer a la escritora que siempre puso su alma en la defensa de la memoria y la libertad. ¿Qué problema tiene el PP en reconocerlo? No han entendido que la memoria y la libertad pueden defenderse tanto desde la izquierda como desde la derecha. La auténtica libertad; no “la de poder beberse una cerveza cuando a uno le dé la gana” Esperpéntico. Su actitud les conduce irremediablemente a mostrar un perfil de herederos del pasado. El Partido Popular, que tanto se remite al espíritu de la Transición, no termina de culminarla. Le está dejando a la izquierda el monopolio de la ruptura con el pasado. La derecha no puede olvidarse de la condena del pasado totalitario. “Memoria y libertad”. Si se olvida será arrastrada por la ultraderecha.




Julio García-Casarrubios Sainz

http://juliocasarrubios.blogspot.com