Gritos de libertad

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231120 VA CELA




¡Quién nos lo iba a decir! ¡Vivir para ver! Todas las derechas, PP, Vox, y Ciudadanos, todos los diputados al unísono, pidiendo “libertad” desde sus escaños; puestos en pie, gritando en el Congreso de los Diputados: “libertad-libertad-libertad”. Pero dejando aparte esta anécdota, que aunque muy significativa, no deja de ser una anécdota, es más preocupante la costumbre, ya endémica, de desviar los debates hacia derroteros interesados que sólo conducen a polarizar, confundir y crispar.


Si se habla de los presupuestos, las cuentas no interesan; analizar las partidas dedicadas a pobreza, desigualdad, o becas, no interesa. El debate se reconduce automáticamente al Gobierno que traiciona a los españoles por apoyarse en quienes quieren romper España. Y no es casualidad. Ya a Zapatero, cuando intentaba buscar una salida al terrorismo de ETA, le acusaron de “traicionar a los muertos” y de “vender Navarra a los terroristas”. Por cierto: “ETA dejó de matar y Navarra sigue perteneciendo a los navarros”. Sería oportuno aquí, recordar que Zapatero y Aznar, pactaron no utilizar el terrorismo en el debate político. ¡Vaya. Vaya!


A la semana siguiente del debate sobre los presupuestos, la ministra Celaá presenta una Ley sobre Educación. ¿Se habla del rendimiento escolar? No. No interesa. ¿Se habla de ratios? No. ¿Se habla de promoción? No. ¿Se habla de financiación? No. ¿Se habla de la formación del profesorado? No. No interesa. ¿Qué interesa entonces? Lo más importante es saber si los niños catalanes van a hablar en castellano o en catalán. ¡Ah! Y hablar de libertad. ¿Qué pensarán países democráticos cuando oigan gritar “libertad” a la derecha española. ¡Con la historia que tiene España!


Se hace insoportable el ambiente social y político que se respira cuando la izquierda llega al poder. Es “Trumpismo puro y duro”. ¿Es intolerancia, o ventajismo? La pública y la concertada son la misma cosa; o deberían serlo. Ambas deben ajustarse a los mismos criterios de admisión, de selección, y de gratuidad. (LODE- 1985) ¿No será que pretenden hacer de la concertada, lo que muchos han hecho y siguen haciendo? ¡Ah claro! Quieren libertad para disponer de una enseñanza privada, encubierta, con dinero público, para hacer negocio e imponer su propia ideología. Y que la pública se encargue de los inmigrantes, de los desfavorecidos. ¡Libertad!




Julio García-Casarrubios Sainz

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