El progreso llega

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240820 VA PABLO IGLESIAS




Ser conservador es una opción digna de todos los respetos. Acepto, y hasta puedo compartir, el hecho de defender valores tradicionales. Lo rechazable es que algunos conservadores se nieguen permanentemente a cualquier atisbo de progreso. La historia nos demuestra que aquellas medidas nuevas, que son buenas para el normal desarrollo de una sociedad que avanza, terminan imponiéndose. El progreso llega. Y gracias a ello, la sociedad no se queda anclada en el pasado.


Si nos situamos a finales del siglo XIX y principios del XX, uno de los debates que más definieron la lucha política de aquella época, fue el sufragio universal. Era un empeño del partido de Sagasta terminar con la situación de que solo podía votar un sector de la sociedad. Cánovas presidente del Partido Conservador se oponía con el argumento de que “si votaba toda la sociedad en su conjunto íbamos a ser invadidos por el comunismo”. Sí, sí; eso decía ya don Antonio Cánovas. Había de pasar mucho tiempo; ni siquiera don Práxedes llegó a verlo. Pero el sufragio universal llegó. Y hoy lo disfrutamos como algo normal; lo contrario nos parece antediluviano.


Cuando todos los países avanzaban hacia la democracia; cuando en España se iniciaron los primeros intentos, los sectores más conservadores lo impidieron con todas sus fuerzas, bajo el pretexto de que venían los rojos comunistas. Pero la democracia llegó, y hoy la disfrutamos todos convencidos de que es el mejor de los sistemas establecidos hasta la fecha. Incluso los que se oponían, hoy se aprovechan de los derechos y libertades democráticas.


Los sectores más conservadores hicieron en su día todo lo posible por que no existiera el derecho a la huelga; pero llegó. Siempre se opusieron a que hubiera divorcio, o a que se despenalizara el aborto; pero llegó, y lo practican. Nunca les gustó que la Sanidad, y la Educación se universalizaran; pero llegó, y hoy es un derecho reconocido en todas las sociedades modernas. Se opusieron a las leyes de Igualdad y Dependencia; pero llegaron. Advirtieron del peligro de que en España se estableciese el Ingreso Mínimo Vital, porque era propio de los regímenes bolivarianos como el de Maduro; pero llegó y hoy está aprobado afortunadamente. El mundo se adapta, avanza, y progresa.



Julio García-Casarrubios Sainz

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