Reivindicar el papel de la mujer se hace practicando en todas las facetas de la vida

|


140519 va pp


Como mujer reivindico mi papel sin preguntarme todos los días que actividades son de hombres, o son de mujeres, son actividades, son trabajos, son forma de hacer las cosas, que hay que hacer porque alguien las tiene que hacer sea un hombre o una mujer. Y el no plantearte más allá de eso significa luchar por la igualdad y dignificar a las mujeres, porque somos capaces de hacer cosas que tradicionalmente, se han considerado de hombres, porque no tenemos miedo, porque desde que nos levantamos luchamos por nuestros objetivos y por los de los que nos rodean y queremos. Esa es la mejor definición de mujer, significa ser valiente, constante, con iniciativa, con ilusión, con ganas de cambiar el mundo para nuestros hijos, y para otras mujeres y hombres.

Desde que estoy trabajando en esta precampaña y campaña para conseguir ser la alcaldesa de mi pueblo, no me he planteado en ningún momento que ser mujer, o hacer determinadas cosas conlleve más facilidad para un hombre o una mujer, simplemente se hacen para conseguir los objetivos que nos hemos propuesto, gobernar con la capacidad que se gestiona una empresa, la capacidad que se gestiona una casa, la capacidad con la que se gestiona una familia.

Es el momento de que Valdepeñas tenga una alcaldesa para corregir errores, para iniciar un nuevo tiempo municipal donde el contexto y el comportamiento social son la piedra angular de cualquier cambio posible. Es el momento de las alcaldesas, momento de una representación social más justa, con una nueva visión que responda a las demandas sociales. No podemos hablar de ciudades de futuro si en el presente no se cuenta con la otra mitad de la población. Hablamos de sostenibilidad, hablamos de movilidad, hablamos de nuevas energías, pero no hablamos de inclusión. No podemos hablar del reto de las ciudades del presente, si no empezamos a transformar nuestras ciudades para la convivencia social en igualdad de condiciones. Las mujeres tenemos que estar para influir, e influir es fundamental para transformar.

Poner una pancarta, arar un campo, llevar una empresa, llevar una familia, luchar por tus conciudadanos, luchar por conseguir lo mejor para el futuro de tus hijos, son cualidades propias de nuestra influencia como mujeres, y fundamentales para el inicio de la verdadera transformación.