domingo, 5 de febrero de 2023, 06:03

Alejandro García: "Perder nuestras tradiciones es perder nuestra identidad cultural, que es lo que nos diferencia de otros países y comunidades"

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Alejandro García Espadas es el nuevo presidente de la asociación de coros y danzas Fermento desde hace solamente unas semanas pero ya trabaja con un objetivo principal, el de visibilizar el folclore y llevarlo a las aulas para acercarlo a los más pequeños y a los jóvenes de la mano de la nueva Ley de Educación, que incorpora el folclore en varias asignaturas. A través de su proyecto 'El folclore en las aulas' y con su Escuela de Folclore pretenden dar a conocer la asociación y el folclore, que nos da nuestra identidad cultural. Además, en 2023 Fermento cumplirá 40 años, por lo que están preparando distintas actividades especiales. De todo ello hemos hablado con él en esta entrevista.


¿Qué significa para ti ser presidente de Fermento?


Es una ilusión pero también una gran responsabilidad porque al final son casi 40 años que lleva el grupo, ha pasado por él mucha gente, y hay gente que no lo valora y hay que darle un impulso.


¿Qué objetivos te has marcado?


Estamos encaminados en visibilizar el folclore y con la nueva Ley de Educación de la LOMCE en Castilla-La Mancha habrá varias asignaturas relacionadas con el folclore porque los jóvenes no tienen esa identidad cultural y queremos trabajar en eso con distintos proyectos.


¿De qué manera lo pondréis en marcha?


Hemos actualizado el proyecto de 'El folclore en las aulas', que ya existía, para ayudar a los institutos y colegios a desarrollar las nuevas asignaturas de folclore con la ley de Educación en la mano. Queremos también que el Ayuntamiento nos apoye en ese aspecto haciendo de intermediarios entre nosotros y los colegios e institutos. Con la nueva ley en Castilla-La Mancha en 3º y 4º se han introducido dos asignaturas sobre folclore y con eso queremos visibilizarlo.


Además, seguís con vuestra Escuela de Folclore...


Sí, también queremos visibilizar la Escuela de Folclore y que Fermento se vea como una asociación abierta. Sabemos que el folclore es algo que gusta pero a la gente le da cosa ir allí. Queremos intentar que haya una cantera de niños y que les guste el folclore para luego pasar al grupo de adultos.


¿Cuándo se celebra y dónde puede acudir la gente?


Es los viernes a las 20:30 horas en el centro social de Fátima. Estamos allí abiertos a todos los que se quieran acercar.


¿Qué enseñáis en la escuela?


Desde bailes como jotas, fandangos o seguidiyas, a canto, o a tocar instrumentos como la bandurria.


¿Cuántos socios hay actualmente y, de ellos, cuántos son menores?


Ahora mismo hay unos 60 miembros de Fermento, de los que 5 ó 6 son niños. Con la pandemia hay cosas que se cortaron de raíz como la escuela.


Supongo que veíais ya necesario desde Fermento que el folclore se enseñara en los colegios...


Es una iniciativa por la que lleva peleando la Federación de Asociaciones de Folclore desde hace tiempo porque no se habla de folclore, de tradiciones ni de raíces en la escuela. Y haberlo conseguido por parte del Gobierno de Castilla-La Mancha es un incentivo para nosotros porque nos ayuda en ese sentido.


¿Qué actividades o proyectos vais a llevar a cabo en los próximos meses?


Seguiremos con nuestras actividades de siempre, como la Cruz de Mayo, las actuaciones por convenios y los intercambios con otros grupos, la muestra de folclore, la pisá y las actuaciones de Navidad. Además, en 2023 cumpliremos 40 años y vamos a intentar hacer nuevos proyectos, alguna exposición y otras iniciativas que no podemos adelantar. Queremos visibilizar a la asociación y al folclore haciendo lo que ya hacíamos de antes y otras cosas nuevas.


¿Cómo animarías a la gente a conocer a Fermento y acercarse al folclore?


Lo principal es que sintamos orgullo de nuestra tierra y que no tengan miedo a pertenecer a una asociación. La sociedad hoy en día es bastante individualista y el tema asociación no se lleva, no quieren compromisos. Pero animaría a que mantengan las tradiciones, porque perderlas es perder nuestra identidad cultural, que es lo que nos hace distintos a otros países y comunidades.