jueves, 2 de febrero de 2023, 03:34

Sentencia del Tribunal Constitucional

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Unnamed (57)




Muchos de nosotros, o yo por lo menos, estuvimos pendientes de la resolución del alto Tribunal sobre la aprobación en la cámara alta en lo referente a las enmiendas referentes a la modificación de la Ley Orgánica del Poder Judicial y la ley Orgánica del Tribunal Constitucional. Fue paralizado temporalmente con medidas cautelísimas.


Me explico. El jueves pasado en el congreso se procedía a la votación de la derogación del delito de sedición y la modificación de las condenas por malversación.


Ahí, sin tener ninguna relación con estas dos propuestas, nos intentaron meter los cambios en el sistema de elección de los magistrados del Tribunal Constitucional. Ahora mismo, tienen seis magistrados conservadores y cinco magistrados progresistas. De los cuales, dos de ellos, el presidente y un magistrado decían que tenían caducado su posición en tal tribunal. Y no están caducados, se ha prorrogado su mantenimiento o su salida del alto tribunal hasta que se nombres otros candidatos.


Y, es lo que quería el presidente. Recusar a estos dos magistrados y la mayoría la tendría entonces los magistrados progresistas y así, de esta forma, sacarían adelante lo que nos metieron por la puerta de atrás.


El partido popular registró en el Constitucional un recurso de amparo y que fue admitido. El sentido es que no debía meter dos enmiendas en un proceso de debate sobre dos reformas que no tenían nada que ver con el cambio, a mayoría simple en lugar de la mayoría de tres quintos establecida hasta ahora.


El alto tribunal, no niega la modificación de ambas leyes orgánicas, lo que dice es que no es esta la forma de hacerlo. Por la puerta de atrás.


Lo que tiene que hacer el gobierno es presentar un proyecto de ley, con los informes pertinentes del Consejo de Estado, del Consejo de la Fiscalía y del Consejo del poder judicial. Pero Pedro quiere saltarse todos estos trámites y hacerlo de la manera más corta posible para seguir con sus planes con los independentistas en cuanto a plazos.


Por cierto, el Partido Socialista interpuso un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional, hace cinco años, cuando el Parlamento de Cataluña quería hacer algo parecido. Meter enmiendas en la tramitación de dos reformas que no tenían nada que ver la una con la otra. Y, ahora, se rasgan las vestiduras.


Claro la izquierda no habla nada de esto. Solo y no es poco, aseguran que los magistrados son unas fachas, cómo no, la frase típica utilizada por la izquierda para denominar a los que no piensan como ellos.


El presidente no cree en la separación de poderes, que hay tres, se los recuerdo, ejecutivo, legislativo y judicial. Y, por encima de todos nosotros, de todos los españoles están las leyes. Leyes que fueron aprobadas en la constitución, nuestra carta magna y el resto del ordenamiento jurídico. Entonces, como ya dije una vez, el presidente se quiere mantener en el poder todo lo que quiera. Sin que nadie le pueda echar. Ya sabemos que hay países donde hay un régimen autoritario y existen elecciones, pues a ellos nos vamos acercando y eso me da mucho miedo. Pedro Sánchez lo seguirá intentando. Claro que tiene un plan B, porque sabía que éste lo iba a perder. Lo quiere presentar como una proposición de ley, también por la puerta de atrás, sin querer que nadie opine sobre su reforma de las leyes orgánicas. Si consigue esa mayoría simple, cuatro nombrados por el congreso, cuatro nombrados por el senado, dos por el gobierno y dos por el consejo general del poder judicial, tendría, al menos, a 10 magistrados progresistas con los cuales no tendría ningún problema para programar un referéndum pactado con los separatistas.


Y a eso aspira el presidente. A mantenerse en el poder, mantener contentos a los independentistas, utilizando fondos públicos para su consulta pactada y luego vendrán los del país vasco, también reclamando su independencia. Pero la ruptura de España a él le da igual. Con mantenerse en el poder es suficiente. Solo le importa él mismo.


Los de unidas podemos, hay pedido “ayuda” a la justicia europea. Se ve que la nuestra no le interesa. Y comentan, que corresponde al Estado Español, dirimir sobre estas cuestiones.


Nunca, en mi vida me podía imaginar todo lo que estoy viviendo en estos últimos tres años. Se sigue sin hablar de la pobreza cero de la agenda 20-30, de la sanidad, educación, creación de empresas, mejoría económica de los españoles, de los precios. Eso no les interesa a este gobierno. Solo mantener contentos a los separatistas, a los vascos a los que siguen acercando a terroristas a sus cárceles y su bienestar personal.


Iban a luchar contra la corrupción y ya lo estoy viendo. Solo les ayuda a los políticos donde pueden trincar para otros fines que no sean para ellos. Como ya dije es una chiquillada.


Pero el presidente no se va a quedar callado. Va a seguir adelante con sus proyectos. Lo que no sé qué es lo que pretende conseguir rompiendo España.