miércoles, 7 de diciembre de 2022, 18:34

Un punto para seguir creyendo

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ACP 8138


FOTO: ACP-FSV


El Viña Albali Valdepeñas mostró visos de reacción. El equipo de David Ramos sumó un punto que le supo a poco ante un Betis peleón que se llevó demasiado premio en su visita al Virgen de la Cabeza. Cambió la cara del equipo vinatero después de un partido donde las revoluciones se confundieron con la ansiedad; la ansiedad de ganar, las ganas de volver a conseguir una victoria, el ímpetu por agradar, el orgullo de muchos jugadores que va en comunión con la grada. La necesidad de ganar.


El caso es que todos querían ganar, por lo civil o por lo criminal, pero en esta ocasión, a pesar de la actitud, la suerte dio la espalda al equipo de David Ramos y se estrelló con los palos y con un Raúl Sánchez en la portería que estuvo soberbio. El Viña Albali dio la cara en el partido, se exprimió al máximo, cocinó el partido, hilvanó las mejores ocasiones y terminó topándose con esa mala suerte que le viene persiguiendo en los últimos partidos. De hecho, el gol de Lazarevic resumió a la perfección lo que le cuesta hoy en día ganar al Viña Albali. Y el gol de Eric Pérez dio la razón al refrán de que ‘al perro flaco, todo son pulgas’. Pese a ello, los vinateros consiguieron un punto que, quién sabe, puede subir un punto para coger confianza, e incluso, un punto de inflexión.


Partido abierto


Avisó el Betis en el primer minuto tras un disparo raso de Fernando que tuvo que despejar con el pie Edu. La más clara para los locales llegó a los cinco minutos tras una buena jugada de Rafael Rato y Abbasi. El persa la puso al brasileño y Raúl evitó el tanto. En el rechace, Abbasi la mandó fuera.


Dos minutos más tarde, a la contra, el Betis tuvo otra clara en un mano a mano de Piqueras con Edu, pero el portugués respondió con buenos reflejos.  Al igual que respondió con acierto tras un bue disparo de Raúl que salvó de nuevo Edu con el pie.


Batería, de falta, mandó el balón al travesaño en otra de las claras de David Ramos. Era el primer palo. Más tarde lo intentaron Lemine, Abbasi y Lazarevic, pero la puntería seguía desajustada. De hecho, en la recta final del primer tiempo llegó una de las claves del partido. Lemine hizo la sexta falta y el Betis dispuso de un doble penalti para ponerse por delante, pero Fernando mandó el balón fuera. Sin embargo, en la siguiente jugada, Lazarevic, en línea de gol, tocaba lo justo para subir el primero al marcador. Fue justo al borde del descanso y un golpe duro para el Betis.


Más balones al palo


Arrancó la segunda parte con una doble ocasión para Solano. El cordobés tuvo dos iguales a la media vuelta, pero Raúl le adivinó la intención, como se la adivinó a Lazarevic con un disparo casi a bocajarro.


Siete minutos después, Abbasi gozó de otra buena ocasión, pero su potente disparo se marchó lamiendo la cruceta. Fue Fernando, casi en el ecuador de la segunda mitad, el que puso a prueba a Edu con un disparo lejano que repelió el portugués.


Seguía la mala suerte o la falta de puntería el Viña Albali y más cuando Lemine, en un disparo forzado, estrelló el balón contra la madera. Era el segundo palo. Los de David Ramos buscaban el gol de la tranquilidad, pero se resistía. Para colmo, a ocho minutos del final, Eric Pérez aprovechaba una falta de entendimiento en defensa para batir a Edu y poner el 1-1 en el marcador. Mazazo.


Respondió el Viña Albali con carácter en busca de la victoria. Boyis, que salió de su guarida, se vino arriba en una acción hasta el borde del área, pero su disparo raso lo despejó con apuros Raúl. Y de nuevo el palo, íntimo enemigo en las últimas jornadas, volvió a evitar el tanto del cordobés. Ver para creer. Era el tercero.


A tres minutos del final, Abbasi, dentro del área, tuvo otra clarísima, pero Raúl tocó lo justo cuando el balón iba para la jaula. A dos minutos del final, David Ramos se la jugó de cinco con Claudino, pero la suerte dio la espalda a la primera, una vez más, porque el argentino mandó el balón al palo en la primera que tuvo. Era el cuarto palo. Pura desesperación.


Al final, empate del Viña Albali Valdepeñas para poner fin a cuatro derrotas consecutivas en liga. Fue un punto que supo a poco, pero fue un punto para coger confianza, para seguir creyendo y para, quién sabe, marcar un punto de inflexión en este mes aciago.


El próximo viernes, los de David Ramos visitarán la pista de Xota en una nueva oportunidad para dar la cara y seguir creciendo.