miércoles, 8 de febrero de 2023, 10:37

Bernabé Gilabert: "La soledad en el estudio es dura y cuando llegan estos premios es muy reconfortante"

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La obra 'Deshabitados', del artista valdepeñero Bernabé Gilabert, podrá disfrutarse hasta el 2 de octubre en el centro cultural La Confianza puesto que ha sido una de las pinturas seleccionadas por el jurado en esta 83 Exposición Internacional de Artes Plásticas. Pero no sólo eso, ya que también forma parte del fondo de adquisición por parte de la Diputación de Ciudad Real. Un reconocimiento a un artista que ya en los años 80 recibió la Pámpana de Oro, lo que hoy es la Medalla de Oro, en este decano certamen de Valdepeñas. De su obra y de sus proyectos hablamos con Gilabert en esta entrevista.


¿Qué significa para Bernabé Gilabert que su obra forme parte del fondo de adquisición de la 83 Exposición Internacional de Artes Plásticas?


Significa mucho porque, una vez vista la exposición, y sabiendo la calidad de este año, para mí es una satisfacción muy grande. Y teniendo en cuenta el jurado que ha habido en esta edición, con Guillermo Solana, con Rosina Gómez Baeza, con Belén Herrera, es un jurado con una cierta valía. Y das una vuelta por la exposición, hay obras que sólo de pensar que mi obra esté aquí, entre ellas, y encima premiada es una satisfacción muy grande porque la soledad en el estudio es dura y hay veces que te planteas para qué lo haces. Llega un momento en que estás pintando, sigues con tus obsesiones, pero te preguntas que para qué. Y cuando llegan estos premios es muy reconfortante.


Y además teniendo en cuenta que es de Valdepeñas y el certamen se organiza aquí y se puede ver aquí también la exposición...


Sí. En los años 80 me dieron el primer premio, cuando era la Pámpana de Oro. Hacía muchos años que no me presentaba y el año pasado por medio de un amigo, Javier Tercero, me animó a que me presentara. Así que parte de la culpa de que yo esté aquí la tiene él porque la exposición la había dejado un poco de lado no sé muy bien por qué.


¿Cómo se llama la obra premiada y qué has querido reflejar en ella?


La obra se llama 'Deshabitados'. Y yo tengo una obsesión porque creo que todos los pintores tenemos nuestras obsesiones. La pintura es un lenguaje y, como tal, tiene su aprendizaje. Y cada autor o pintor tiene su propio lenguaje y se hace preguntas. Cuando voy a crear una obra, si sé cómo la voy a hacer, no continúo. Mantengo un diálogo con el soporte, con la obra, donde me pide una cosa, yo se la trato de dar o no... Así que hay obras que son redondas y otras se quedan como pareciendo que le falta algo. Entonces esa obsesión que tengo es el hábitat de los humanos, las casas. Y esas casas son un guiño a la arqueología. Cuando las tiran, quedan los lienzos de las habitaciones, esos colores, que suelen ser colores pastel, son colores agradables puesto que vamos a vivir ahí. Cuando tiran las casas hay una atracción plástica, te atrae. Y luego esa parte de alrededor es lo que mantiene esos planos de color. Así que primero está la atracción plástica y luego hay una carga emotiva porque esas habitaciones han tenido vivencias, lo que puede haber pasado ahí se queda en el aire. Entonces eso es un proceso arqueológico.


¿Y la técnica utilizada?


Es acrílico. Siempre he pintado con óleo pero el acrílico me da una facilidad en el sentido de que se seca y puedes trabajar sin esperar a que se seque, como el óleo.


¿Y en qué estilo se podría encuadrar?


Podría ser una abstracción geométrica lírica. Pero, evidentemente, quizás tenga más de realidad, de figuración realista, que de abstracción. Todos tenemos nuestros padres y a mí el neoplasticismo, Mondrian y todos esos autores de la abstracción geométrica, me llaman mucho la atención. Es una mirada y esa es la particularidad de todos los pintores, que tienen una mirada pero la llevan desde su punto de vista a su terreno.


¿Qué valoración le merece que se siga convocando este certamen 83 años después?


Para Valdepeñas es un lujo. Además, aparte de amigos de Valdepeñas, hay amigos que incluso les han premiado que son artistas reconocidos en España, por lo que Valdepeñas tiene un nivel muy alto. Muy pocas exposiciones perduran como la de Valdepeñas y con este nivel. Empezando por el jurado. Belén Herrera o Guillermo Solana no se desplazan así porque sí ni se dedican a ser jurado de cualquier premio. Tiene su nivel dentro del mundo artístico.


¿Y este premio le anima a seguir presentándose el año que viene?


El año que viene veremos a ver. Yo sigo pintando y si veo que tengo una obra que merece ser expuesta, seguro que estaré. Pero tampoco puedo prometer porque soy bastante irregular. Puedo tener lagunas y hay momentos en que me tiro meses sin pintar, pero ahora estoy pintando bastante y puede ser que sí, que el año que viene estemos otra vez aquí. Otra cosa puede ser que no me admitan.


¿Y en este momento en qué está trabajando?


Sigo trabajando en esta línea. Trabajo en la galería Marita Segovia, en Madrid, y van a pasar  por el estudio a ver qué obras tengo.


¿Le gustaría volver a exponer en Valdepeñas?


Hice ya una exposición en el centro cultural La Confianza hace cuatro o cinco años pero Valdepeñas siempre está aquí y en cualquier momento podría hacer una exposición.