miércoles, 5 de octubre de 2022, 13:30

Jesús Martín: "Me gustaría brindar por aquellos que se fueron porque gracias a ellos estamos hoy aquí"

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ALCALDE



Estas Fiestas de la Vendimia y el Vino son las primeras que se podrán volver a disfrutar de la forma más parecida a como lo hacíamos antes de la pandemia y también son las últimas que llegan antes de las próximas elecciones municipales. Sin embargo, el alcalde de Valdepeñas, Jesús Martín, asegura que las vivirá como siempre, con la responsabilidad que ello supone como "cabeza pensante", a la espera de que anuncie si repetirá candidatura o no. Es lo que nos cuenta en esta entrevista en la que también repasa los importantes proyectos que han llegado en estos últimos cuatro años, a pesar de la pandemia.


Este año parece que podremos volver a vivir las Fiestas del Vino como estábamos acostumbrados antes de la pandemia...


Han sido dos años forzados que, sin lugar a dudas, nos han cambiado el semblante y la forma de ser a cada uno de nosotros. En ese sentido, hemos intentado recolocar las situaciones nuevas a los nuevos tiempos. Es verdad que en la Plaza de España durante los grandes conciertos no ha pasado nada porque Dios no ha querido y aprovechando la coyuntura de la pandemia el año pasado en la Plaza de Toros dimos una serie de conciertos como Loquillo y funcionaron. Así que este año hemos decidido que los conciertos que convocan a gran número de personas se celebren a puerta cerrada en la Plaza de Toros. Esto no va a tener crítica porque en el fondo sabíamos que era una barbaridad lo de la Plaza de España. Pero la plaza va a seguir llena, no tanto con la colaboración de la hostelería, sino porque hay un montón de actuaciones y conciertos que no llaman a un gran público pero que van a estar ahí. Y el hecho de poner precios para los conciertos de la Plaza de Toros es porque tiene un aforo limitado, por lo que si dejábamos entrada libre, se podía crear allí una rebelión en masa. Y tampoco queríamos hacer una competencia desleal a las poblaciones hermanas que sí cobran los conciertos endémicamente. Nos hemos fijado en sus precios y creo que eso va a funcionar bien. 


También hemos querido que otros barrios tengan actividades para que las fiestas no sean sólo del centro, sean del conjunto. Habrá actividades deportivas con la puesta en funcionamiento del nuevo velódromo, y más actividades en otros puntos de Valdepeñas. En ese sentido, creo que van a ser unas buenas fiestas y bienvenidas a fe de Dios.


¿Crees que se vivirán de manera más intensa?


En las nuevas convocatorias que estamos teniendo la verdad es que la gente está eufórica. Pero es que, claro, dos años sin tocarse, sin besarse, acusan necesidad.


Son las últimas Fiestas del Vino antes de las elecciones. ¿Las vivirá Jesús Martín de manera especial?


Cuando se llevan tantos años, las primeras se viven hasta con miedo, pero luego la cosa se relaja, aunque la responsabilidad sigue estando ahí. En ese sentido, las voy a vivir en una situación normal. No voy a decir que son las últimas de la legislatura o de mi vida como alcalde. Tengo la responsabilidad de que todo salga bien, responsabilidad muy compartida por otros compañeros como Vanessa Irla o Manuel Martínez López-Alcorocho. Pero al final el responsable es la cabeza pensante. Más allá de eso voy a vivirlas con la misma naturalidad. No quiero hacer nada extraordinario porque, si lo hiciera, no estaría acometiendo con la responsabilidad que se merece.


El PP ha pedido que la seguridad de las mujeres sea prioridad estas Fiestas del Vino. No sé si van a tomar medidas especiales...


Cuanto más quitemos las ocurrencias y el oportunismo político de las fiestas, mejor.¿Cuándo tuvieron problemas las mujeres en Valdepeñas? Al albur de que ahora está de muy mala moda el tema de las agresiones puntuales que se han dado en algunas fiestas como los Sanfermines, ahora sale el PP, no sé si a jugar de toro o de cabestro, porque no sé dónde quiere pinchar. Pero no a lugar. Nosotros no tenemos que hacer ningún reforzamiento de seguridad en ningún aspecto porque si algo ha salido bien a lo largo de estos casi veinte años en los que este Gobierno lleva aquí y eso no es mérito nuestro.  Convocamos dos mesas de seguridad al año y una de ellas siempre coincide con septiembre y en ella se plantean todos los escenarios que han ocurrido o que podrían ocurrir. Y nunca ha pasado nada. Buscar una foto a cuenta de no se sabe qué cosa ya dice mucho de la inteligencia o capacidad intelectual que tiene el PP para gobernar Valdepeñas.


El velódromo se estrenará estas Fiestas del Vino. Pero la inauguración ¿será finalmente en noviembre?


Lo podíamos haber inaugurado pero no ha llegado lo que falta. Llevamos tres años haciéndolo y es un macro polideportivo que se ha hecho para que se puedan celebrar competiciones internacionales y federadas que al mismo tiempo convocan a mucha gente. Cuando se llevan tantos años como yo, no voy a correr para inaugurar placas. Las cosas se van a acabar cuando se tengan que acabar. Y si se acaban después, no pasa nada.  Lo importante es que hemos dotado al barrio del Lucero de una macro instalación deportiva, hemos esponjado urbanísticamente con la macro rotonda, lo que le va a dar más vida a esa parte de la residencia de ancianos, vamos a sacar a nuestros chavales de ciclismo de la carretera, y que ese barrio va a tener una instalación que se merece.


¿Qué proyectos llegarán en los próximos meses?


Estamos ampliando el punto limpio, que cuenta con una inversión de 200.000 euros. Luego, Valdepeñas se ha dotado de una cantidad de infraestructuras muy importante en los últimos años, que hay que mantener. Solamente en aire acondicionado y eficiencia energética, cambiar las máquinas del Museo Municipal, el aire acondicionado del auditorio Inés Ibáñez Braña, cambiar el aire acondicionado del Teatro Auditorio Municipal y del centro de interpretación del Cerro de las Cabezas hemos invertido 600.000 euros que la gente no ve porque todas las infraestructuras ya estaban.


Creo que ésta ha sido la legislatura donde más dinero se ha invertido y dotaciones de infraestructuras más importantes se ha hecho: el cubrimiento del tramo del Canal, la vía de conexión del parque empresarial Entrecaminos con la A4 desde el sur, la urbanización de la calle Torrecillas, el paso a nivel de la calle Alegría que está en fase de concurso, la nueva flota de autobuses donde hemos invertido 800.000 euros y que llegarán el año que viene, la nueva rotonda del Peral, las inversiones de la Diputación en carreteras de Cózar y San Carlos del Valle, la nueva plaza que estamos haciendo en Viña Lola, el hecho de que hayamos conseguido suelo público en la calle Seis de Junio donde estaba Correos para convertirlo algún día en una gran plaza con parking subterráneo, o la plaza donde estaba el antiguo bar Seis de Junio frente a la UNED, la adquisición de la Casa de los Vasco, o el inmueble de la calle Escuelas para ampliar la Plaza de la Constitución. Son una serie de cosas que en la próxima legislatura, gobierne quien gobierne, se harán porque ya están. Sólo hay que ejecutarlas. En mi pequeña vanidad, si no estoy, me gustaría que alguien recuerde que eso está porque yo estuve. Pero lo importante es el futuro de los pueblos.


Además, es la legislatura donde han venido todas las grandes firmas que nos hacen ciudad, Leroy Merlin, Decathlon, MacDonalds, Popeye's, Burger King...


Creo que esta legislatura, a pesar del silencio al que nos sometió la pandemia, ha consolidado un futuro muy prometedor.


¿Se espera alguna otra gran firma?


Detrás de una vienen dos. Pero soy muy prudente en eso. Hay algo que ya anuncié en su día y que ya llegará, si llega. Estamos con unas inversiones de placas fotovoltaicas muy importante por lo que supone de puestos de trabajo y de recursos económicos para el Ayuntamiento de Valdepeñas. Seguimos con el proyecto de i+D+I de Skydweller, que seremos la única ciudad del mundo donde vamos a tener una fabricación, si todo sale bien y el avión responde, que junto a Tecnobit nos va a colocar en el mundo. Se puede hacer más y se puede pedir más pero si nos comparamos, es para estar contentos.


¿Cómo esperas que sean estos próximos meses hasta las elecciones?


Espero que sean tranquilos. Hemos tenido un ataque al coche que usaba yo municipal. Cuando se acercan las elecciones, si doy un paso al frente, sé que empiezan a aparecer cosas, pintadas en mi fachada, tengo que tener cuidado donde dejo el vehículo, empezarán los correos obscenos... Espero que sea tranquilo. Pero percibo que una parte de la sociedad, curiosamente la gente más joven, está muy crispada. Hay mucha tensión, rabia, animadversión al contrario. Y no lo entiendo. Yo me siento en el Salón de Plenos y no todos los compañeros me caen simpáticos, sobre todo cuando lanzan en las redes infografías para ridiculizarme. Pero ese es el juego, lo tengo que respetar. Además, si me ofendiera por eso estaría ninguneando la inteligencia del ciudadano que lo percibe porque ya el ciudadano, viendo eso, critica a quien lo hace, no a quien intentan ofender. Pero a lo mejor eso se alcanza con los años. Poque también creo que el fiasco de tantas reformas educativas, el no haber podido conseguir un consenso de un modelo educativo, ha dado lugar a que haya una asignatura cívica donde todos aprendamos a convivir con todos y a respetar pensemos lo que pensemos.


El mismo hecho de que una líder política en Valdepeñas pida seguridad para las mujeres en las fiestas es una manera de poner sobre la palestra algo que no existe. Es poner tensión. Si no tenemos problemas, si no lo ha habido, si de todas maneras lo hacemos. ¿Por qué usas eso como arma política? Eso es llevar tensión a la calle. 


Un brindis para estas Fiestas del Vino.


Felicidad. Y me gustaría brindar por aquellos que se fueron porque gracias a ellos estamos hoy aquí.