miércoles, 10 de agosto de 2022, 00:23

Carmen García de Merlo: "Hay un repunte de odio hacia nuestro colectivo y la única forma de frenarlo es con la educación"

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El Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid (Cogam) es una ONG española, con ámbito de actuación en la Comunidad de Madrid y perteneciente a la FELGTB (Federación Española LGTB), constituida como asociación, sin ánimo de lucro, que trabaja por los derechos de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales. Y al frente de la misma encontramos a una valdepeñera, Carmen García de Merlo, la primera persona trans que ha presidido la asociación en 32 años. Ahora, a punto de cumplir el cuarto año de mandato y despedirse de la presidencia, hablamos con ella días después de celebrarse la manifestación del Orgullo Gay de Madrid, a la que asistió Jesús Martín, alcalde de Valdepeñas, portando la pancarta inicial, invitado por ella misma.


¿Qué balance puedes hacer de los cuatro años que llevas presidiendo COGAM?


En 32 años he sido la primera trans que ha presidido COGAM, que lleva funcionando desde hace 36 años. Sé que la gente no me conocía de nada pero he afrontado el primer Orgullo, los pactos con Vox y nos pusieron de enemigos, luego vino la pandemia y este año el Orgullo ha vuelto a ser un éxito otra vez, con un millón de personas. Además, en España somos el primer colectivo de España en número de socios, aun con la pandemia que suspendimos todas las actividades y fue duro, pero nos hemos sobrepuesto. Así que estoy bastante satisfecha.


Por otro lado, tenemos las leyes autonómicas en la Comunidad de Madrid que no se cumple, con son la Ley Trans y Contra la LGTBI fobia que no se han desarrollado casi nada, tan sólo lo que es el protocolo educativo. También a nivel estatal hemos participado en la reforma de la Ley 3/2007 que incluye el cambio de nombre y sexo que no salió y tampoco las otras leyes previstas y fue un palo. Esta ley para la igualdad de las personas trans y la garantía de los derechos LGTBI parece que va a salir y hemos estado ahí tensionando la cuerda, tendiendo puentes y a ver si sale lo más completa posible.


En cuanto a delitos de odio hoy mismo Diego Ferro, un actor de Toledo, ha sido agredido. Está a la orden del día. El otro día hizo un año del asesinato de Samuel Luiz y no hemos parado este tipo de delitos. Desde 1994 COGAM ha estado en las aulas con charlas y otras actividades para los alumnos pero el año pasado tuvimos que salir de las aulas porque los chavales nos echaron y eso no había pasado en los años anteriores. Así que hay un repunte de odio y la única manera de frenarlo es con la educación. 


Luego, aparte de todo esto, en COGAM hacemos la Semana del VIH en torno al 1 de diciembre donde ponemos la bandera arco iris y el negro que simboliza la gente que ha muerto por VIH en el colectivo y eso es importante para nosotros, que se abran centros en todos los hospitales y que haya tratamientos sobre todo para los emigrantes.


También tenemos un servicio de información y un servicio jurídico y un grupo de socialización de senderismo.


¿A qué crees que se debe el repunte de delitos de odio? ¿A la aparición de mensajes y fuerzas de la extrema derecha como Vox?


Sí, claro que es por eso. Es un hecho. Antes, aunque mucha gente pensaba que éramos enfermos por nuestra condición sexual, se callaban porque era políticamente incorrecto decirlo. Pero el que surja un partido que diga esas cosas desde las instituciones, esos discursos calan en gente que piensa así y se sienten legitimados para hacerlo. Hay chavales muy jóvenes que piensan así, algo que antes era impensable. Pero no es sólo cosa de España. Se están aprobando leyes en contra del colectivo en países como Polonia o Rusia. Así que internacionalmente la cosa ha vuelto atrás. Las leyes más permisivas se han vuelto en contra y la gente tiene que volver a meterse en el armario. Todavía queda mucho por hacer y España no es una excepción.


¿Cómo ha cambiado la visión que tiene la sociedad hacia este colectivo desde que saliste de Valdepeñas y fuiste a Madrid?


Ha cambiado mucho la visión. Cuando vivía en Valdepeñas me acuerdo que había un pintor que era mariquita. Había gente pública que sabían de su condición pero había otros muchos que lo tenían escondido. En general no se metían con ellos pero en el colegio y en otros sitios lo pasaban mal y en las familias no estaba bien visto, se metían con ellos. Muchos tenían que irse de Valdepeñas para vivir en el anonimato porque allí nos conocíamos todos. 


¿Cómo fue en tu caso el momento en que lo dijiste a tu familia, tus amigos...?


Cuando tenía cuatro o cinco años yo ya jugaba con mi hermana y me ponía su ropa. Me regañaban porque decían que estaba mal. Mi padre era presidente de Acción Católica y yo iba a la Acción Católica y lo tenía escondido, nunca dije nada. Luego ya me fui a Madrid a estudiar, terminé la carrera de Enfermería y empecé a ver si podía hacer algo. En 1977 se celebraron las primeras elecciones y ese año fue cuando ví en el Interviú a Bibi Andersen y de esa forma me dí cuenta de que había más gente como yo. Porque yo sabía que había mariquitas, tortilleras, pero no sabía que había más gente como yo. Por aquel entonces se les llamaba travestis, no eran trans. Y la mayoría se dedicaban al mundo del espectáculo y a la prostitución. Ten en cuenta que no había móviles, ni Internet, ni Google, ni nada de eso, solamente revistas. Recuerdo que por entonces cuando se celebraba la feria en el parque Cervantes en Valdepeñas llevaban un teatro chino y muchos de esos artistas eran hombres que se vestían de mujeres, lo que se conocía como travestis.


¿Te has sentido alguna vez discriminada o rechazada por tu condición?


Sí, claro. Yo estudiaba en el colegio Jesús Baeza y luego me mandaron a un internado a Cheste donde hacían bullying las 24 horas. Lo pasé realmente mal con 13 ó 14 años. Y ahora, cuando he hecho la transición, siempre ha habido algún idiota porque te ven como te ven, físicamente eres mujer pero no te has cambiado aún el nombre...


¿Qué opinas de la ley trans?


Los dos partidos de la coalición que gobierna en España, PSOE y Unidas Podemos, se comprometieron a hacer dos leyes porque al principio Unidas Podemos propuso la Ley Trans pero al final se impuso la tesis del PSOE y finalmente son la Ley Trans y LGTBI. Y hay una polémica idiota en todo esto. La OMS dice que no estamos enfermos así que no se entiende que se exija un informe psiquiátrico para cambiar el nombre y el sexo. 


Cuando he ido al Congreso de los Diputados y he hablado con el PSOE, Ciudadanos, Unidas Podemos, siempre les ha dicho que la autodeterminación de género está ahí. Te piden unos requisitos pero la autodeterminación está porque quien quiere hacerlo, pide hacerlo porque es como ellos son y quieren que los demás los vean como ellos se sienten.


Y luego la falacia que hay de que por la mañana eres Luis y al día siguiente eres Luisa es mentira. El Registro Civil donde lo solicitas tiene que mandarlo al Registro Civil de la ciudad donde naciste para cambiar el certificado de nacimiento. Luego tienes que cambiar el DNI, que tarda varios días. Luego a la Seguridad Social, a Tráfico si tienes carnet de conducir, el IES si estás estudiando, tu centro de trabajo, es decir, que al final pasan meses hasta que cambias todos los documentos y registros.


Luego también con la ley anterior no se contemplaba a los menores y en esta ley sí. Conozco el caso de un chico trans que en la Comunión no se quería poner vestido y lo obligaron, lo mandaron al psiquiatra, le medicaron con pastillas y le han jodido la vida porque le dieron hormonas femeninas y ahora tiene trastornos, se le han desmineralizado los huesos, tiene fracturas cada dos por tres, va con muletas... Y hay incluso gente que se suicida y en algunos sitios siguen pensando que tenemos el demonio dentro. Esas cosas las intenta atajar la Ley Trans.


Además, la ley también habla de la formación de profesionales sanitarios en este tema porque puede ser que un hombre trans vaya a dar a luz y hay gente que no está preparada para eso. Con el tiempo se normalizará todo.


¿Por qué decidiste invitar a Jesús Martín para asistir a la manifestación del Orgullo Gay de Madrid?


Porque tengo contacto con él desde hace unos años. Participó junto con Carla Antonelli, a la que conozco también desde hace años, y con Juan Carlos Alonso, y siempre he invitado a algún político o personaje destacado. Se lo pasó muy bien y le gustó mucho la experiencia.