Miguel Mejía: "Lo que nos diferencia a los artistas es que tenemos la capacidad de traducir en belleza los mismos sentimientos que tiene cualquier persona"

|

130522 va miguel mejias



El centro cultural La Confianza acoge hasta el 27 de mayo la exposición 'Sueños revelados', del artista Miguel Mejía. Natural de Valdepeñas, lleva casi toda su vida residiendo en Toledo, y ya tenía ganas de volver y mostrar su obras en su tierra natal. Y lo hace en una muestra diferente y que llama la atención del espectador en la que, dividida en los cuatro elementos de la cosmogonía, tierra, aire, fuego y agua, denuncia el deterioro del medio ambiente. Es lo que nos cuenta en esta entrevista.


¿Por qué surgió exponer aquí en Valdepeñas?


Llevaba muchos años sin exponer aquí y tenía ganas. En los 20 años que llevo sin exponer aquí he hecho muchas otras exposiciones, cada una con una temática diferente porque me gusta que las exposiciones tengan un hilo conductor que no sea simplemente exponer mi obra plástica, mi forma de hacer.... Me gusta que haya una idea. Así que he hecho muchas y a veces pensaba que por qué no exponía en mi pueblo.


¿Cuál es el hilo conductor de esta exposición?


He estado cuatro puntos trabajando en el desastre natural que estamos ocasionando a este planeta. Es como una reivindicación ética plasmada en cuadros, dibujos, pinturas, instalaciones, esculturas y textos. Y esta forma de interpretar este grito que es esta exposición a favor del medio ambiente, de la naturaleza, del planeta, era la mejor ocasión. Porque es una obra muy densa, difícil de encontrar, no es fácil que haya una exposición de estas caracteríosticas normalmente. Es muy trabajada, muy pensada y meditada. Y quería exponerla en un espacio como esta sala de exposiciones de La Confianza, que es alargado, donde los elementos que componen la cosmogonía tradicional, que es con lo que he trabajado, me permitía dividir el espacio en tierra, aire, fuego y agua. Era la mejor forma de explicar la exposición, aunque también se explica con los textos que he preparado. Todas las obras tienen un QR que explica lo que es la exposición.


Aunque siempre he sido partidario de no explicar las obras. El artista no debe explicar las obras, sino que el espectador tiene que elaborar un proceso intelectual y a partir de ahí descubrir de su propia cosecha lo que la obra intenta explicar. A veces no coincide con el creador. A partir de ahí he intentado explicar la obra y crear un diálogo con el espectador. En realidad siempre no es explicativo el texto de poesía o narración que he hecho pero sí que hay cosas que pueden tener concomitancia. Si uno es sensible a lo que ocurre en la naturaleza, es sensible también a lo que el artista ha creado. Lo que nos puede diferenciar a los artistas es que tenemos la capacidad de traducir en belleza los mismos sentimientos que tiene cualquier persona. 


¿Por qué el título de la exposición, 'Sueños revelados'?


Es por la intención de revelar esos sueños. Son sueños. Yo me considero surrealista como pintor. Es lo que yo he soñado y luego cada uno lo puede interpretar de una manera. Pero quise, en vez de dejarlo al albur del espectador, dar mi versión literaria. Por eso se compone de dos caras. La cara literaria y la cara plástica. Esa conjunción es lo que he querido hacer, saltándome mi concepto de lo que debe ser el arte, que lo interprete el espectador.


¿Por qué dividir la exposición en los cuatro elementos de agua, tierra, aire y fuego?


Porque es la vida. Si nos atenemos a lo que concebían los neoplatónicos sobre la creación del mundo, lo dividían en los cuatro elementos. Los orientales también incorporan el éter, algo casi intangible. A partir de ahí me centro en lo que me sugiere el agua, el fuego, la tierra y el aire. Y de ahí han salido cosas muy heterogéneas pero todas con un sentido y con un mensaje muy claro, que es la denuncia por el deterioro bestial del medio ambiente. Mi mujer y yo viajamos mucho y hemos estado en la Antártida, en el Perito Moreno, los glaciares de Australia y Nueva Zelanda, y hemos visto cantidad de deterioro bestial, por lo que en mis obras hay mucha nostalgia de lo que se ha perdido. De lo que has conocido en un momento y luego has vuelto después de 15 ó 20 años y te lo encuentras fatal.


Una vez estábamos viendo el Perito Moreno y al lado estaba hablando un señor con su mujer sobre el Ártico. Contó que había sido ingeniero en la NASA estudiando el Ártico y aseguraba que era desastroso. Así que a quien le llama todo esto, la vida es comprometerse. El espíritu crítico me sale.


La exposición reúne diferentes disciplinas artísticas. ¿En cuál te sientes más cómodo creando?


Yo soy pintor y desde niño me daban Matrícula de Honor en dibujo. Y en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos en Valencia, que fue donde estudié, ocurría igual. Porque es lo mío. En la escultura, como no soy tan habilidoso, lo dejo más suelto y a veces es mejor, no soy tan perfeccionista. A veces lo hacemos demasiado real. Las esculturas que yo hago son más conceptuales porque tallar cuesta. Si no eres escultor, llega un momento que lo simplificas y a veces es mejor. Así que yo me siento más pintor y dibujante porque es lo que estudié y donde soy más hábil. Pero a lo mejor la escultura le gusta más a la gente.


¿Hasta cuándo se puede ver la exposición y cómo invitarías a la gente a venir?


Está hasta el día 27 de mayo pero me hubiera gustado que durara un poco más porque estas exposiciones tendrían que durar más. Además, como los fines de semana está cerrado, hay mucha gente, sobre todo de fuera, que no puede venir a visitarla.


¿Tienes algún proyecto?


Sí, ya estoy preparando otra cosa porque esta exposición en realidad tenía que haberse celebrado hace dos años pero llegó la pandemia y no pudo ser. Así que ahora estoy preparando una exposición que tiene que ver con las texturas de los materiales y con los objetos antiguos. A mí me parece que los objetos que han usado otras personas, como decían los presocráticos o el new age, tienen su propia energía y esa capacidad de transmitir y si otras personas han usado con habilidad las herramientas y tú las usas, casi te están transmitiendo eso. Es una forma de revivir también a los que ya no están. Estoy recogiendo materiales que uso como paleta y cuando la pintura me sobra me gusta utilizarla y lo plasmo en cualquier sitio y quedan obras fantásticas. Es como los monotipos, una técnica con la que extiendes acrílico u óleo en una superficie lisa, le estampas un papel y levantas y sobre la improvisación de esa mancha que ha salido, puedes sacar mundos diferentes. Sobre eso estoy trabajando y será seguramente la próxima exposición junto a algunas esculturas de objetos antiguos.