Valdepeñas pone en valor al yacimiento íbero Cerro de las Cabezas en FITUR 2022

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Valdepeñas ha estado presente este año en la Feria Internacional de Turismo de Madrid (FITUR 2022), donde ha puesto de relieve su oferta enoturística y patrimonio cultural a través del stand de Castilla-La Mancha, donde ha destacado como recurso turístico el yacimiento íbero Cerro de las Cabeza, que en breve recibirá la catalogación de parque arqueológico.


A través de su presentación ‘Sean bienvenidos a Valdepeñas y déjense besar’, la Ciudad del Vino ha destacado recursos como museos, arquitectura modernista y espacios dedicados al enoturismo, a través de la Ruta del Vino de Valdepeñas, que se han ofrecido como reclamo a tour operadores y agencias de viajes.


También ha destacado como potencia turística el yacimiento íbero Cerro de las Cabezas, un enclave que recibirá próximamente la catalogación de parque arqueológico. La teniente de alcalde de Cultura y Turismo, Vanessa Irla, ha destacado este miércoles en FITUR que “sin lugar a dudas queremos poner en valor el Cerro de las Cabezas, que forma parte de nuestra identidad, en él podemos descubrir 2.500 años de historia, y si a eso sumamos que es un yacimiento puro íbero y que cuenta con un magnífico centro de interpretación, el resultado es una experiencia inolvidable, que se viene a completar con su próxima declaración como séptimo parque arqueológico de Castilla-La Mancha”.


Un referente


El Cerro de las Cabezas de Valdepeñas presenta una secuencia cronológica que abarca desde el siglo VII a. de C. hasta el siglo III a. de C. y es un punto de referencia en la cultura ibérica, por la monumentalidad de sus sistemas defensivos, la excelente conservación de sus restos y por ser una de las pocas ciudades ibéricas conservadas en su integridad en la Península. Fue declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Zona Arqueológica el 21 de abril de 1998.


Este yacimiento, que cuenta con su propio centro de interpretación, es un referente dentro de la arqueología del mundo ibérico peninsular, y es, en la actualidad, el espacio que está aportando todos los datos sobre urbanismo y sistemas defensivos de los siglos V-III a.C.


Como restos más destacados, se encuentran dos santuarios, uno de entrada, de clara influencia del mundo fenicio y púnico, y otro de connotaciones indoeuropeas; varios almacenes comunitarios, hornos de pan y alfareros; y un sistema defensivo con una extensión de 1.600 metros lineales, torres y bastiones cada 35 metros.