La luz y la vivienda como derechos. Sí se puede

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271021 va opinion



En esta pandemia hemos aprendido a valorar, además de la sanidad pública, nuestra vivienda, nuestro hogar. En su necesidad reside nuestro derecho constitucional a una vivienda digna. Pero las viviendas, nuestros hogares, están sometidas a los caprichos de un mercado que ha generado miles de familias desahuciadas, subidas disparatadas del alquiler, acoso inmobiliario e incluso la acaparación a precio de saldo de viviendas públicas por parte de fondos buitre.


Si algo nos ha preocupado y nos preocupa este año, por otra parte, es la disparatada subida del precio de la luz que ha promovido el oligopolio energético en defensa de sus privilegios, y en paralelo, desacreditar a un Gobierno que intenta ejercer un cierto control sobre este mercado estratégico.


La pobreza energética condiciona la vida y la salud de cientos de miles de familias españolas. Esta ofensiva de las empresas energéticas va a ser muy perjudicial para la economía de los comercios y pequeñas empresas, al disparase sus gastos en consumo eléctrico, y sobre todo es desastrosa para el sector más vulnerable de nuestra sociedad.


Mejorar la vida de la ciudadanía ha sido desde los inicios de Podemos una de sus razones de ser, por lo que consideramos un valioso logro poder garantizar desde el Gobierno de coalición dos derechos fundamentales: la vivienda digna y la luz. Aunque no hayamos conseguido implantar todas nuestras propuestas estamos avanzando hacia unas reglas más justas, pero somos conscientes que de ser Unidas Podemos la fuerza mayoritaria del Gobierno, con seguridad hubiéramos sido mucho más ambiciosas.


En el caso de la luz, tras meses insistiendo en propuestas que pudieran controlar la escalada de su precio, hemos logrado legislar para desvincular el precio del mercado mayorista del precio de la factura de la luz en los hogares. Se ha incluido un mecanismo para quitar al oligopolio parte de sus beneficios caídos del cielo y utilizar ese dinero para reducir la factura de la luz. También se regulará el precio de la energía nuclear y la hidroeléctrica, desvinculándolas de la subasta-estafa de la electricidad. Y se incluyen medidas para fijar un precio máximo para el gas, garantizar el suministro mínimo vital a las familias en situación de vulnerabilidad y poner fin al vaciado de los embalses a capricho de las eléctricas, dejando a los pueblos cercanos sin agua para el consumo de los hogares.


Respecto a la vivienda, Unidas Podemos ha sacado adelante muchas de sus propuestas, en la primera Ley de Vivienda estatal que tendrá España, de esta manera se intenta frenar a los fondos buitre y regular los alquileres. La vivienda deja de ser un bien de mercado para ser un derecho en favor de la ciudadanía. Desde Unidas Podemos se abogará por la regulación y bajada de los precios del alquiler, por la suspensión de los desahucios para personas en situación de vulnerabilidad sin alternativa habitacional y por la movilización del parque público de alquiler.


Nos dijeron muchas veces que no se podía. Y ¡¡sí se puede!!