Manuel Moya: "Volver a Almagro siempre es un regalo porque es una fiesta del teatro"

|

080721 VA MANUEL  MOYA 3

FOTOS: DAVID CÓRDOBA


El actor valdepeñero Manuel Moya vuelve al Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro para contar una historia que, a pesar de tener cuatro siglos de historia, se podría traer perfectamente al siglo XXI. Y es que, como él mismo señala, la historia de Francisca podría ser la historia de cualquier mujer a día de hoy. 'Francisca', dirigida por Fredeswinda Gijón y que podrá verse el 12 de julio en el Teatro Municipal de Almagro, es la historia de Francisca de Pedraza, la primera mujer que consiguió ganar una demanda de divorcio después de estar sometida durante más de diez años a maltratos por parte de su marido, Jerónimo de Jaras, a quien interpreta Manuel Moya. Con él hablamos en esta entrevista.


¿Qué significa para ti volver a Almagro?


Volver a Almagro siempre es un regalo porque es una fiesta del teatro y te juntas con compañeros de otros lugares de España con los que llevas años sin coincidir y poder volver a respirar Almagro es un regalo. Siempre digo que el año que puedo volver a Almagro es un buen año.


¿Qué significa para ti formar parte del reparto de una obra como 'Francisca'?


Para mí es importante contar esta historia. Ojalá no se tuviera que contar. Pero me gusta más como ser humano y como hombre que como actor contar esta historia de hace más de cuatro siglos. Porque a pesar de eso, da igual que sea Francisca o quien sea porque es una historia que se sigue repitiendo. Es coger como excusa la historia de Francisca, la primera mujer que consigue ganar una demanda de divorcio, y traerla al siglo XXI y utilizarla como espejo de lo que a día de hoy sigue ocurriendo.


¿Qué historia cuenta esta obra?


Hace tiempo Ignacio Ruiz Rodríguez encontró las actas de los juicios de María de Pedraza, que vivió en el año 1.600 en Alcalá de Henares. Un juez de la Universidad de Alcalá decide representarla y darle la razón en los juicios y consigue ganar seis demandas de divorcio. Lo cuenta en 'Francisca de Pedraza o el triunfo de una mujer en el siglo de Oro frente a la violencia machista' y luego también Almudena del Mazo escribió el cómic 'Mujer y media' basado en ella.


¿A quién interpretas?


Mi personaje es el marido, Jerónimo de Jaras, del que hay constancia en las actas judiciales. De él se sabe por las testificaciones que iba al juicio a declarar. En esas actas aparecen definiciones de cómo era Jerónimo que es lo que me ha servido para inspirarme. Jerónimo saca a Francisca de un convento y durante más de diez años la somete a maltrato, vejaciones, y te puedes imaginar lo que suponía en esa época, igual que también ahora, pero entonces, que durante más de diez años tengas que aguantar insultos, palizas, etc...


¿Qué mensaje entonces intenta transmitir esta obra que trata un tema tan actual?


Es tomar como excusa la lucha y el grito de esperanza de Francisca y traer esa historia antigua frente al público para hacer ver que sigue ocurriendo lo mismo. Hemos avanzado en muchas cosas pero seguimos igual o peor en otras. Podría ser la historia de cualquier mujer a día de hoy. 


¿Cómo invitarías a ver la obra?


Creo que las entradas están todas vendidas pero esta obra puede hacernos ver la realidad de otra manera porque se empieza a contar una historia muy lejana y podemos ir avanzando con Francisca hasta el día de hoy. Con la puesta en escena se ha jugado a eso. Trata sobre algo que no se queda en la historia, porque a día de hoy hay muchas Franciscas. En mi caso como actor llevo muchos años, con 'Dados' y con otras obras, que tratan temas sociales y me gusta implicarse en estas historias para crear conciencia y generar debate. Para mí tiene un plus de responsabilidad y disfrute porque contar estas historias es algo con lo que ganamos todos.


¿Qué te parece que por fin se estén retomando las actividades culturales?


Es algo que estos días hablamos entre nosotros, actores, técnicos, productores... Estábamos deseando que abrieran los toriles y nos soltaran porque hemos estado un año sin hacer nada. El ocio y la hostelería se empezó a abrir pero el teatro no. Por eso tenemos muchas ganas de poder salir al escenario. Es un poco frío aún por la distancia entre butacas y el uso dela mascarilla pero se respiran entre nosotros las ganas de contar historias y entre el público se respiren las ganas de que se las cuenten. Sabemos que aún supone un riesgo y que la gente hace un esfuerzo por ir y escuchar una historia y esas ganas llegan ahora con más fuerza que antes.


080721 VA MANUEL MOYA 1

080721 VA MANUEL MOYA 2