Gabriel Sánchez García-Pardo: "En Broadway siempre hemos hecho obras infantiles pero tenía ganas, con 'Sweeney Todd', de hacer algo más maduro"

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Este viernes 21 de mayo la Escuela de Teatro Broadway volverá a subirse al Teatro Auditorio Municipal de Valdepeñas con el estreno de un nuevo musical. Se trata de 'Sweeney Todd', una producción mucho más madura, que acerca al espectador a la oscura historia del famoso barbero Benjamin Barker, interpretado por el director de la escuela, Gabriel Sánchez García-Pardo, con quien hablamos en esta entrevista. Por cierto, aún quedan entradas disponibles para las dos funciones, que serán a las 19:00 y a las 21:00 horas, con un aforo del 50%. Las podéis adquirir esta semana en la escuela de 17:00 a 20:00 horas.


¿Cómo surgió preparar este musical?


Con la escuela venimos desarrollando obras más bien infantiles, clásicos de Disney, y yo tenía ganas de hacer algo más maduro. Y la obra surge a partir de un grupo de amigos que se juntan y se ponen a ensayar y lo sacamos adelante. La obra la produce la escuela de teatro pero sólo participan un par de alumnos porque hay personajes infantiles. Yo hago el papel protagonista y el tema de decorados y ensayos los hemos hecho aquí en la escuela. Es una producción de Broadway pero dando un paso más allá para enseñar cosas distintas a un público más adulto.


Se trata de un musical de Stephen Sondheim y luego Tim Burton hizo una adaptación al cine protagonizada por Johnny Depp. Es una historia muy oscura, de venganza, en la que hay asesinatos, una historia de amor, tiene un poco de todo, con una partitura muy peculiar. Y aunque es para un público más adulto, también pueden ir los chavales a verla porque nuestra versión está muy suavizada. Tengo muchos alumnos en la escuela que van a ir a verla para ver a los compañeros que actúan. La verdad es que estoy muy ilusionado con este proyecto y con muchas ganas de subir al escenario otra vez.


¿Por qué habéis elegido esta obra?


Siempre he tenido gusto por los temas oscuros y de terror y es una historia que siempre me gustó mucho. Y aunque su partitura es peculiar, la música también me gusta un montón. Sobre todo, estaba buscando una obra que fuera más teatral más que grandes números musicales, que es lo que solemos hacer. Quería algo pequeñito. De hecho, el reparto lo formamos siete personas y nosotros mismos movemos el decorado, hay un par de actores que interpretan dos papeles... Con esta situación de pandemia era una solución hacer un musical pequeñito, con poca gente, para que resultara cómodo juntarnos. Y también me gustaría mucho poder sacarlo fuera, llevarlo a pueblos, y al ser poca gente y un montaje sencillo es más fácil de hacer.


¿Cómo ha sido el proceso de adaptación?


Yo tuve mucho trabajo porque este musical se hizo en España pero no he conseguido la traducción. Así que he tenido que hacer yo mismo la traducción del inglés al español. Y al ser musical busqué que tuviera rima y musicalidad. Pero es una cosa que me gusta hacer. 


Además, con vistas a hacer dos funciones en un mismo día, la hemos recortado un poco porque la obra es extensa, el musical de Broadway tiene muchos coros y números con mucha gente, y nosotros de alguna forma el musical lo hemos acercado a la película que son unos cuantos actores y poco más. Y luego mucho ensayo con dos o tres actores que tienen muchísimo texto y juntarnos mucho los fines de semana a ensayar.


¿Cuál es el argumento de la obra?


Es la historia de Benjamin Barker, que es un barbero que vivía en Londres. Está ambientada a principios del siglo XIX. Él era muy feliz, tenía una esposa, pero hay un juez, que es este personaje villano, que se encapricha con la mujer del barbero. El juez acusa falsamente al barbero para que lo metan en la cárcel y así él poder atacar a la mujer.  El barbero pasa 15 años en prisión, remando en galeras también, pero un día decide acabar con su vida, salta al mar, aunque un marinero lo rescata. Con él viaja por el mundo y llega un día en el que regresan a Londres, que es lo que marca el inicio de la obra y en su historia, descubrir qué ha sido de su familia, quiere vengarse del juez que tanto daño le causó, y lo va a poder hacer gracias a su vecina, que ha montado una pastelería donde antes él tenía su barbería. Y ella lo va a ayudar a darle una identidad nueva, Sweeney Todd y así poder acercarse al juez para vengarse.


¿Cuánto tiempo os ha llevado prepararlo todo?


Yo tuve la idea a mediados o finales de enero, se lo trasladé a los actores con los que quería trabajar, así que han sido tres o cuatro meses, entre hacer la traducción, preparar todo y ponernos a ensayar. Cuando trabajas con poca gente se puede trabajar más o menos rápido.


Acabáis de hacer hace poco un musical, ahora podéis estrenar éste. No sé si con la situación de pandemia, en la que el teatro ha estado tan parado, os consideráis afortunados...


Sí, la verdad es que hemos tenido mucha suerte porque hicimos 'El Rey león' en diciembre y lo hicimos hace poco otra vez y ambas veces justo el fin de semana de después se cerró el auditorio, así que eso es una cuestión de suerte. Pero también es una situación de mucho trabajo y mucha infraestructura. Tienes que ver mirando el tema del aforo, cuando trabajamos con niños tenemos que andar firmando permisos de los padres, en fin, todo se ha vuelto un poco más complicado que antes. Pero esto es una escuela de teatro y si no se hace teatro en el auditorio, pierde el sentido todo. Así que, aunque supone un esfuerzo extra en muchos niveles, al final merece la pena. Sobre todo con esta obra, que tenemos el aforo más elevado, con un 50%, y ya te vas dando con un canto en los dientes.


¿Cómo va la venta de entradas?


Aún hay entradas disponibles porque el aforo está más elevado y la gente está un poco reticente al ir al teatro. Durante toda esta semana seguimos vendiendo las entradas en la escuela de 17:00 a 20:00 horas.


¿Cómo animarías a la gente a que vayan a ver la obra?


Respecto a la pandemia, el teatro es un espacio seguro, la gente va con su mascarilla,  hay un asiento de separación entre cada persona al ser del 50% el aforo, y la situación parece que va mejorando un poco. Hay que animarse, hay que volver a la vida, y el teatro es una muy buena forma de ocio, de desconectar, de evadirse un poco y de una forma segura. Y en este caso presentamos una obra de bastante calidad. A mí me recuerda a musicales más clásicos como 'Los Miserables' o 'El fantasma de la ópera'. Esta obra iría un poco en esa línea, así que si te gusta el teatro, los musicales, y si quieres evadirte, yo iría de cabeza como público a ver esta obra.