Afibroval se disuelve después de diez años por "motivos de salud, personales y familiares" de los miembros de la junta directiva

|

210421 VA AFIBROVAL



La asociación de afectados de fibromialgia  de Valdepeñas (Afibroval) se ha disuelto. Así lo ha anunciado la que ha sido su presidenta durante los últimos 8 años, Paqui Sánchez-Paniagua, quien ha explicado que las componentes de la junta directiva se vieron obligadas a dejar sus cargos "por motivos de salud, personales y familiares" y, aunque intentaron convencer al resto de socias y socios para que los asumieran, finalmente nadie quiso hacerlo.


De esta forma, el 23 de marzo se disolvió la junta directiva en la celebración de una asamblea, en la que también se decidió donar el material de la asociación, como máquinas de coser o trajes de Comunión, a Hogar de Nazaret. Además, los fondos económicos con los que contaba Afibroval, unos 1.800 euros, han sido donados a la Federación de Fibromialgia de Toledo para continuar con la investigación de la enfermedad que aún no ha sido reconocida como tal, algo que siguen reivindicando.


"Aunque no sigamos, la enfermedad sigue estando ahí, por lo que animamos a que si alguien está dispuesto a crear otra asociación, que lo hagan", ha indicado Sánchez-Paniagua, quien ha afirmado que cuentan con el apoyo del Ayuntamiento de Valdepeñas y de Servicios Sociales y que si organizan alguna actividad o charla sobre fibromialgia, allí estarán.


Además, ha querido dar las gracias a todas las compañeras, socias, familias, porque "estos diez años hemos tenido el apoyo del pueblo y de otras asociaciones".


Igualmente, han querido dejar claro que la llegada del Covid-19 no ha sido motivo para disolver la asociación. "En mi caso mi salud no me permite seguir", ha asegurado Sánchez-Paniagua, quien también ha querido aclarar que a finales de 2020 desde el Ayuntamiento se les comunicó que tenían que dejar la sala que les habían cedido en Servicios Sociales, algo que molestó a algunas socias. "Quiero aclarar que no nos lo tomamos a mal, lo comprendimos, porque fue una sala que se nos cedió y ellos la necesitaban, les hacía falta, y nos dejaron una sala en el centro social de la Virgen de la Cabeza, y nosotras agradecidas de que nos la hayan dejado, porque hay muchas asociaciones que están en lista de espera y  no disponen de ningún sitio para realizar sus actividades", según ha explicado.


Afibroval ha estado en activo 10 años en Valdepeñas y contaba con unas 80 socias.