Josepha Gómez Caminero: proceso a una bruja en Valdepeñas

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Calle de la Cruz Verde, con la cruz, al fondo, en la Iglesia de la Asunción. La Cruz verde era el estandarte del Santo Oficio o Inquisición, por lo que es habitual relacionar esta calle de Valdepeñas con la sede de esta institución. Es frecuente constatar esta calle en muchas poblaciones, en donde en una u otra ocasión, se celebraban autos de fe o ejecuciones de los sentenciados a muerte por el Santo Oficio. Fuente: autora.



No puede negarse que la magia está vinculada al ser humano desde el inicio de la humanidad; como tampoco el hecho de que esta magia ha sido percibida de diferente manera, si bien, sí hay una coincidencia que se ha sucedido a lo largo de la historia, y es que esta se ha atribuido, en su mayor parte, a las mujeres; como también se la ha vinculado con la práctica de la medicina.


Pero, si hay un tiempo en la historia en la que es necesario encontrar una “cabeza de turco” y a quien imputar los hechos ocurridos, este es la Edad Moderna; en el cual, los estereotipos sociales estigmatizaron la mujer que realizaba determinadas prácticas, como bruja, todo ello envuelto de argumentos creados alrededor de estas que daban lugar a verdaderas leyendas, siempre, o al menos la mayoría de las veces, con un aspecto muy negativo.


Estamos ante una época en la que las hambrunas, las epidemias, el bandolerismo es necesario atribuírselo a alguien; así que de todo ello tenían la culpa las brujas y hechiceras y su magia.


Por ello, se intentó poner coto a estas prácticas, y comenzó la persecución y la “caza de brujas” por parte de la Inquisición, una institución que subsiste desde el siglo XIII hasta el XIX, un largo periodo de pervivencia en la que los preceptos de honra y limpieza de sangre crearán un nuevo imaginario colectivo respecto a las brujas; sin embargo, se puso en evidencia que bajo todo esto existía un fanatismo y un pánico hacia lo femenino. La historia de las brujas es una historia de discriminación y de opresión de la mujer, es la historia de una misoginia que se justificó mediante la mitología y el miedo a lo supersticioso por su “pacto con el diablo”.


Y todo esto no va a ser ajeno tampoco a Valdepeñas; de hecho, exponemos un caso localizado en el Archivo Histórico Nacional (AHN), Sección Inquisición: Josepha Gomez Caminero, cuyo expediente por superstición, con fecha de 1781, se encuentra en dicho Archivo. Dice en él que es una mujer viuda y que por su comportamiento, fuera de la norma, hace que se la tache de indecente y escándalo, alejándose de la imagen que debería dar la mujer de su época, máxime teniendo en cuenta su estado civil (viuda).


El escándalo en el que ha incurrido esta mujer es por verse con un soldado y practicar unas “artes” para conquistarlo, y todo esto de lo que resulta de los informes y denuncias. En el expediente se incluyen las declaraciones, principalmente de sus familiares y su entorno más cercano, en el que denuncian su comportamiento con este soldado, así como su modo de vida.


Ha de indicarse que en esta época existe un puritanismo religioso exacerbado, con lo cual, la forma de vida desinhibida elegida por estas mujeres, va a ser el “pecado” cometido, de ahí las denuncias de practicar orgías (en este caso eso no llegó a probarse), de escándalo, de indecencia…


En el caso del proceso abierto contra la valdepeñera “Josepha” se habla del tipo de denuncia de que era objeto. Esta, podríamos decir, se trataba de un tipo de magia blanca que había utilizado con el soldado del regimiento:


“(Josepha) había hablado con Gregoria hija de Jose Merendor que cuando fuere a comulgar le trajere la forma para enviarla a un soldado de regimiento de guardia española que avia estado en la villa con motivo de la bandera”.


Sin embargo, la discriminación se vislumbraba a la hora de tomar declaración a los testigos. Así, a esta declaración realizada por Gregoria Merendor se adjunta una aclaración que dice lo siguiente:


“lo considero la declaración poco juicio/circunstancia igual que parece en la madre no es tomarse por fundarse en el de la hija García (Gregoria)”.


Por tanto, el testimonio tanto de Gregoria como de su madre no se consideran veraces; ocurre todo lo contrario con las declaraciones de los testigos masculinos, indicándose en el margen que la declaración de ese sujeto tiene mucha más veracidad que la realizada por las mujeres.


“El deponente es sujeto de la mayor veracidad, solo aquello que tiene dicho es lo que declarada, y se afianza proceder en ser contra su misma hermana”.


Existe un estereotipo de bruja, y esta será una mujer viuda o soltera, de alrededor de 50 años, que por su forma de vida despertaba recelos y envidia entre sus vecinos. Hemos visto cómo en las acusaciones contra Josepha se la había tachado de indecente… de buscar relaciones con el soldado.


“…la vida de esta preferente esta notada de libre y desenvuelta y ha causado escandalo con el comercio y trato que ha tenido con el soldado que aquí se enuncia”.


Hay características que se repiten a lo largo de los procesos a estas mujeres acusadas de brujería; la mayoría de ellas curanderas, comadronas, sanadoras, cocineras… todos ellos oficios vinculados con la tradición y el conocimiento de prácticas medicinales populares, por lo que era frecuente recurrir a ellas para administrar anticonceptivos, realizar abortos o suministrar drogas contra el dolor de parto. Las hierbas utilizadas por estas mujeres son típicas de estas comarcas: la belladona, la mandrágora, la verbena… en la actualidad se conocen sus propiedades como alucinógenas, de ahí su utilización con diferentes fines.


“Es publica la mala conducta de la expuesta Josepha Gomez Caminero según resultado de informes tomado y escandalo que causo con el soldado…”


Vemos, por tanto, que se trataba de mujeres con una gran independencia y control sobre sus vidas que, además, ponían en práctica unos conocimientos que eran exclusivos de médicos. No olvidemos que, a la Medicina, como enseñanza reglada no tuvo acceso la mujer hasta el siglo XIX.


En el proceso comentado de nuestra “bruja valdepeñera” vemos que se trataba de un caso de magia blanca. Los supuestos de magia que practicaron estas mujeres fueron muy variados:


  • Magia blanca o simpática, como la empleada por Josepha Gomez Caminero, es la empleada para atraer o conseguir algo que se desea.
  • Magia curativa (medicinal). Las mujeres que la practicaban daban también acompañamiento espiritual y confianza en momentos de incertidumbre.
  • Magia amorosa. Utilizaba elementos naturales y fluidos corporales y era llevada a cabo por mujeres que vivían en la extrema pobreza y utilizaban esta como medio para subsistir.

Como vemos, en Valdepeñas, a finales del siglo XVIII, se producían también estos tipos de procesos, y observamos cómo la delación era el método por el que se instaba a su investigación; esto unido a la que la denuncia era secreta, provocaba que cualquier dificultad (mala cosecha, epidemias, desamor…) se culpara de ello a estas mujeres, a veces, por antiguas rencillas o envidias. No es extraño que los testigos de la acusación eran el hermano y el primo de la acusada:


“(Com)pareció Manuel Caminero de estado casado oficio labrador vecino de esta de edad de treinta años … Honesto, religiosa persona… al presente notario contra su hermana Josepha Caminero”.


El tormento era el método utilizado para obtener una declaración de los acusados; y estos eran normales tanto en los procesos de los Tribunales del Santo Oficio, como los de la Jurisdicción Civil.


Detrás de todas las leyendas de brujas, la realidad era una existencia de penurias, de desarraigo, de malvivir… por lo que el consumo de estas hierbas –drogas– proporcionaban unas sensaciones que las hacían volar, más en la imaginación que en la realidad.


Para saber más


López Muñoz, F. y Pérez Fernández, F. “Una nueva visión sobre las brujas y sus calderos: ¿adoradoras del diablo o adictas a sustancias?” en Lanza digital. 11 de agosto de 2020.

Peláez Fernández, P.; Mena Álvarez, V.; Sánchez-Verdejo Pérez, F. J. “Proceso a una bruja: conculcación del principio acusatorio” en I Congreso Nacional de Ciudad Real y su provincia, Vol. 2, Instituto de Estudios Manchegos, CSIC, 2015, pp. 93-108.

Romero Pérez, A. y Gómez Trillo, M. “El caso de Juana de Vilches, la “bruja” de Martos. Estudio de un proceso criminal por supuesta hechicería en los albores del siglo XVIII”, en X Congreso virtual sobre historia de las mujeres, 2018.

A.H.N. Inquisición, Josefa Gómez Caminero, 87, Exp. 9, fol. 16 v. y 19 r.


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La cruz verde en la fachada de la cabecera de la Iglesia de la Asunción. Fuente: autora.


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Fachada actual de la Casa de la Cárcel vieja. Edificio de 1775, coetáneo al juicio de la “bruja valdepeñera”. Fuente: autora.


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Detalle de la fachada actual de la Casa de la Cárcel vieja. Puerta principal. Fuente: autora.


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Linda Maestra. Goya, Serie Los Caprichos, 1797-1798. Fuente: http://www.realacademiabellasartessanfernando.com/es/goya/goya-en-la-calcografia-nacional/caprichos/