Una solanera, en el programa televisivo 'Maestros de la Costura'

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Una solanera aspira al ‘Maniquí de Oro’ en la cuarta edición del concurso televisivo ‘Maestros de la Costura’. Milagros Moreno Mayoralas, Mily en el programa, es una de las doce candidatas a la victoria final del popular ‘talent show’ que emite La 1 de TVE todos los lunes. Lleva cosiendo desde los dieciséis años y todas las prendas que luce las confecciona ella misma con una estética vintage y rockabilly. Su marido ha sido el principal ‘culpable’ de esta aventura.


En declaraciones exclusivas a Radio Horizonte, la participante recalcó su procedencia, ya que en el concurso reza como ciudarrealeña “Soy de La Solana, nacida en cama y con comadrona como antiguamente en la calle Ancha, aunque actualmente resido en Benidorm”. Vivió algún tiempo en Madrid hasta que se casó cuando tenía veinte años, marchando posteriormente a Segovia, donde estableció una tienda de ropa. Pero nunca olvida sus raíces “La Solana me encanta, me trae recuerdos muy tiernos y cuando puedo voy a ver a mi familia. ¡Qué voy a decir de mi pueblo al que quiero tanto y de la gente tan buena y campechana que hay¡”.


Más de 14.000 almas se presentaron a los casting de la cuarta edición y sólo doce fueron elegidos para entrar en el concurso “la elección tiene que ser muy difícil porque hay mucha gente en España que cose maravillosamente, pero algo nos habrán visto para elegirnos”. Mily estuvo muy cerca de competir en la segunda temporada del programa y reconoce que perdió la ilusión por no entrar entonces, pero su marido lo cambió todo después “la culpa fue de él porque me apuntó sin consultarme y mira donde estoy”.


Así de natural


Por cuestiones obvias no puede desvelar muchos detalles del programa, pero recalca que “esta edición va a sorprender mucho y va a dar mucho que hablar porque los doce aspirantes hemos hecho cosas muy interesantes que también han asombrado a la productora”. Confiesa que al principio le daba algo de miedo convivir con sus compañeros y estar un tiempo sin su familia, “te cuesta acoplarte, pero luego nos ayudamos unos a otros y la experiencia ha sido muy buena”. Amigos y rivales a la vez con un mismo sueño y un premio final de 50.000 euros.


Las sensaciones tras el visionado del primer capítulo fueron muy gratas, “al principio me vi rara, pero luego me vi como soy yo y me gustó la experiencia”. Dijo que no sabía cómo iba a actuar delante de las cámaras porque no le gusta llamar la atención “nunca he querido aparentar nada ni convertirme en otra, simplemente soy así”.


Está casada con Roberto Gil (vocalista del grupo Tennessee), pero siempre se ha mantenido apartada de la farándula “ellos llevan una trayectoria de cuarenta años y mi foto ha salido hace muy poco porque mi vida privada la he llevado al máximo”. Mily ni siquiera se ha prodigado mucho en las redes sociales “cuando me pedían amistad, yo decía: pero si mi Facebook y mi Instagram son más aburridos que el diario de una monja”.


Coser y cantar


Según vimos en el programa, parece que lo suyo es coser y cantar, aunque es más partidaria de lo primero “me gusta cantar y canto cuando coso, pero me da mucha vergüenza que me oigan”. Recuerda que su madre también cantaba copla mientras cosía y que ha heredado esa afición. Alguna vez ha unido su voz con la de su marido, pero con el escenario vacío, según matiza. Su familia y amigos también la han podido escuchar y, la verdad es que no desentona nada.


La solanera indicó que está muy satisfecha tras su paso por el programa, reconociendo que es complicado estar ahí y el estrés que supone el concurso “mi afán era hacer las cosas bien para estar orgullosa de mí, no iba preparada para superar las pruebas y competir, sino para superarme. La verdad es que soy muy competitiva, pero conmigo misma”.


Cose su propia ropa y tiene nuevos proyectos


Posee un original estilo que la hace más genuina, propiciando que tenga que confeccionar su propia moda “lo que me gusta no se encuentra en tiendas comerciales, así que toda la ropa que saco en el programa, la he diseñado yo”. Adora la moda de los años 40 y 50 y pronto sacará una colección inspirada en este estilo que ha elaborado junto a su socia “estamos haciendo maravillas, seguro que va a encantar porque son prendas muy femeninas y muy románticas. Espero que la gente nos siga a través de Instagram y las redes sociales”.


Finalmente, animó a los espectadores a estar muy atentos a la pequeña pantalla “el programa es como una noria y tenemos altos y bajos, pero ha quedado chulísimo y todos damos mucho juego”. La concursante indicó que tiene la sensación de haber hecho las cosas bien y se ve muy reforzada tras la experiencia. Seguiremos expectantes su evolución cada semana y esperamos trasnochar durante muchos lunes, señal inequívoca de que esta ‘maestra de la costura’ solanera habrá llegado muy lejos.