Guimba Dansoko: "Llegué a España en patera; pasamos tres días y tres noches en el mar hasta que llegamos a las costas de Almería"

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Nació en Bamako, capital de Mali, hace 25 años y hace dos años y medio que vive en España. En concreto, ahora reside en Valdepeñas. Pero su viaje de Mali al continente europeo no fue un camino de rosas. De Mali llegó a Marruecos, donde pasó cinco meses viviendo y durmiendo a la intemperie en el bosque hasta que pudo coger una patera que lo trajo durante tres días y tres noches en alta mar hasta las costas de Almería. Desde allí, a través de Cruz Roja y al cabo del tiempo, recaló en Mancha Acoge, en la Ciudad del Vino. Y aquí, además de conseguir un trabajo, es voluntario de Cruz Roja y ha conseguido entrenar primero con el equipo de fútbol de Valdepeñas y ahora con el CF Bolaños de la mano de Antonio 'Torreca' ya que uno de sus sueños de niño era ser futbolista profesional. Pero en Mali tuvo que dejar a su madre y a su hermana, víctima de un matrimonio forzado. Y todo porque estaba amenazado de muerte por los mismos que mataron a su padre en 2010. Fue el único motivo que le trajo a España en patera poniendo su vida en peligro y dejando muchos de sus sueños por el camino. Ésta es la historia de Guimba Dansoko.


¿Cuánto tiempo hace que llegaste a España?


Llegué a España hace dos años y medio. Fue un viaje muy duro, de Mali a Marruecos y de Marruecos a España. Pero aquí estamos, sobreviviendo con la gente de aquí y contento, entre comillas.


¿Cómo fue ese viaje hasta España?


Primero fuimos de Mali a Marruecos y en Marruecos la experiencia fue muy dura. Allí estuvimos cinco meses viviendo en el bosque en una tienda de campaña hecha de ramas de árboles. Cuando llovía teníamos que estar de pie por la noche. Y casi todas las mañanas los militares marroquíes estaban detrás de nosotros, corriendo en las colinas, hay gente que se caen, se matan, se rompen las piernas, los brazos, y hay muchos heridos. En vez de cuidarnos como tenía que hacer el ejército, nos maltratan y a las mujeres las violan en el bosque. Fue una experiencia muy dura. Sé que en estos momentos hay gente que lo está pasando muy mal y con la situación que tenemos por el coronavirus Europa está haciendo que la gente no salga de Marruecos para buscarse la vida donde sea. Es una pena.


Y después, cuando conseguimos salir de Marruecos, llegué por la costa en patera. Pasamos tres días y tres noches desde que salimos de Marruecos en patera y llegamos a las costas españolas. Éramos 68 personas en la misma patera y dos de ellas murieron. Una persona se tiró al mar por miedo y otra persona murió porque se puso enferma. Fue viaje durísimo.


¿Por qué llegaste aquí, a Valdepeñas?


Porque cuando llegué a Almería nos rescató Salvamento Marítimo, que nos dejaron con la Policía Nacional y nos derivaron a Cruz Roja durante tres días. Desde allí nos trasladaron a Mérida y de allí a Úbeda porque en cada sitio tenemos un tiempo límite para estar. Yo no tenía familia con quien quedarme en España y en Úbeda Cruz Roja me derivó a la asociación Mancha Acoge de Valdepeñas. A Mancha Acoge llegué en noviembre de 2019 y con ellos he ido aprendiendo la lengua española y fui conociendo a gente, haciendo distintas actividades, y decidí quedarme en Valdepeñas porque me gustó y la gente me trata bien. Luego conocí a Cruz Roja, donde soy voluntario, y conocí también a mis padres españoles.


¿Tus padres biológicos viven?


A mi padre lo mataron en septiembre de 2010 y mi madre y mi hermana viven en Mali. Mi hermana vive en otro pueblo y está casada en un matrimonio forzado, que es algo que intentamos combatir en mi país pero no conseguimos hacer nada porque es casi imposible. 


¿Has vuelto a tu país para ver a tu familia?


No, poque la situación que tenía en mi país no me permite volver. Si las cosas cambian dentro de un tiempo, espero que sí pueda volver. Como yo soy el hijo primogénito y el varón de la familia, la gente que mató a mi padre me quiere matar a mí también y me persiguen. Por eso no he podido volver. Aquí he pedido el asilo político para protegerme pero me lo han denegado. Algo que es una pena. África no es como Europa, donde hay seguridad las 24 horas del día. Cualquier cosa que pasa en Europa, hay pruebas para demostrarlo pero en África eso es difícil. Por eso me han denegado el asilo político por no poder aportar pruebas suficientes. Entiendo que las autoridades españolas necesiten pruebas, pero en mi país es imposible obtenerlas. Pero he vuelto a pedir el asilo de nuevo y espero que me lo den algún día.


¿El hecho de estar perseguido en tu país fue uno de los motivos por los que quisiste venir a España?


Sí, fue el único motivo por el que estoy aquí. Si no huyo, me matan.


¿Por qué decidiste hacerte voluntario en Cruz Roja?


Cuando terminé mi tiempo en Mancha Acoge, alquilé una habitación en la calle Seis de Junio y cuando se acabó la temporada de aceituna, no tenía nada que hacer, y decidí apuntarme como voluntario en Cruz Roja para ir haciendo cosas. Allí empezó una vida muy bonita, no sabía que al querer ayudar yo, fui yo quien necesitaba ayuda, y es una experiencia muy bonita. Y ahí sigo.


¿Aquí vives con una familia?


Sí, tengo una familia aquí que me trata muy bien, estoy súper a gusto, me ayudan y me aconsejan en todo lo que pueden.


Además, juegas al fútbol...


Sí, el fútbol me gusta y es un sueño lo que estoy viviendo porque cuando era pequeño mi sueño era ser futbolista profesional. En Úbeda empecé a entrenar con el juvenil de allí y cuando llegué aquí una noche decidí vestirme con mis botas y mi equipación, cogí el balón y me fui al campo de fútbol. Me puse a hacer tiros libres y el entrenador que tenía el juvenil en aquel entonces, Paco, me vio y me dijo que podía ir a entrenar con ellos. Me hizo mucha ilusión. Luego me fui con el primer equipo de Valdepeñas, donde tengo muchos amigos y son una familia para mí. Pero este año no me han hecho ficha y Antonio de la Torre 'Torreca' me llamó para entrenar con el CF Bolaños, equipo que ahora dirige él. Y estoy entrenando con ellos y aprendiendo muchísimo de Torreca, que es un entrenador súper bueno, me enseña mucho y estoy encantado de estar con él. 


¿Has sufrido algún tipo de rechazo como inmigrante por parte de la sociedad?


En alguna ocasión sí que he vivido alguna experiencia de ese tipo pero no es por ser de color, sino por ser extranjero. Hay gente que alguna vez me han dicho alguna frase para intentar burlarse de mí y es algo que duele muchísimo. Intento aguantar, no enfadarme y tomármelo todo como broma pero se nota que lo hacen para burlarse de mí. Ojalá parar estas cosas.


¿Quieres añadir algo más?


Sí, dar las gracias. Si me pongo a agradecer a toda la gente que han estado o están, pasaría un buen rato sin terminar.

Pero gracias a Dios y a la buena gente puedo decir que hoy tengo una vida estable, estoy estudiando y trabajando en la Bodega hermanos Navarro donde estoy cogiendo una grandísima experiencia y aprendiendo mucho.

Mis agradecimientos a mis amigos y amigas por toda España que han estado y que están en mi vida os quiero muchísimo.

Mis agradecimientos a Cruz Roja Española de Mérida,de Úbeda, de Valdepeñas y a Cruz Roja Española de Ciudad Real.

Mis agradecimientos a la cooperación internacional de la universidad de Jaén y principalmente a un amigo y a todos mis compañeros y compañeras que conocí por esta universidad.

Mis agradecimientos a las autoridades Nacional y Local de valdepeñas principalmente a mis amigos y amigas.

Mi mayor agradecimiento al ayuntamiento de Valdepeñas por estar, por las ayudas y por las experiencias.

Gracias por la acogida.