Valdepeñas celebra el anuncio de Parque Arqueológico del yacimiento ‘Cerro de las Cabezas’

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El Ayuntamiento de Valdepeñas ha valorado positivamente el anuncio del presiente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, que este miércoles durante el Debate del Estado de la Región afirmó que el Gobierno de Castilla-La Mancha va a aprobar “con carácter definitivo” la calificación de parque arqueológico del yacimiento del Cerro de las Cabezas, apuntando que la comunidad autónoma cuenta con unos centros arqueológicos “extraordinarios” y “aunque cuesta mucho y es lento, le podemos sacar un rendimiento a toda la inversión que se realiza porque tiene valor para las iniciativas de turismo de medio y largo plazo”.


En este sentido la teniente de alcalde de Cultura, Vanessa Irla, ha querido agradecer al Gobierno regional su apoyo a la cultura con este anuncio que permitirá al Cerro de las Cabezas optar a mejoras en su señalización, difusión y financiación, algo por lo que el Consistorio había venido trabajando en los últimos años. “Este anuncio supone una magnífica noticia para nuestra localidad, ya que la señalización en la autovía así como formar parte de la Red de Parques Arqueológicos de la Junta de Castilla-La Mancha hará que tengamos mayor difusión y más visitantes”, afirmaba Irla, añadiendo que “en un futuro podremos optar a diferentes ayudas y subvenciones de carácter europeo para investigación, difusión y puesta en valor”.


El Yacimiento


El Cerro de las Cabezas es un yacimiento arqueológico, que cuenta con su propio Centro de Interpretación, de origen íbero-oretano situado a unos 8 kilómetros al sur de Valdepeñas, ubicado sobre un monte de aproximadamente 800 metros de altura que abarca la zona comprendida entre la cima y la falda este.


El lugar estuvo habitado desde el siglo VI al II a. C. y su excavación comenzó en la base del cerro. Se trata de una ciudad amurallada, de la que se conservan íntegramente los cimientos de las casas y los zócalos de la muralla exterior, hechos con grandes bloques de piedra que encajan perfectamente unos con otros. Por encima de los mismos se levantarían los muros, hechos de adobe, que han desaparecido. En su interior, esta ciudad podría haber llegado a albergar a unas 4.000 o 5.000 personas, lo que supondría el 1% de toda la población de la Península Ibérica de la época. La situación en su emplazamiento se debe a razones estratégicas por el control de la ruta entre el valle del Guadalquivir y la planicie de la Meseta Sur.