Valdepeñas estudia el hallazgo de una bodega romana en El Peral y la reubicación de la rotonda

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El alcalde de Valdepeñas, Jesús Martín, y la viceconsejera de Cultura, Ana Muñoz, han visitado este miércoles en Baños del Peral la zona en la que se pretendía crear una rotonda de acceso al paraje, que mejoraría la seguridad vial del lugar por la que discurre la carretera de la Solana, pero cuyas obras se han visto paralizadas por el hallazgo de restos arqueológicos romanos.


El regidor municipal ha apuntado que el objetivo ahora es “por un lado, geolocalizar todo el entorno para saber que estructuras hay ocultas y que potencia tienen la mismas para ver el valor patrimonial que aportan, ya que de lo descubierto hasta ahora sabemos que se trata de una bodega romana, que sería un buen reclamo turístico para la zona teniendo en cuenta nuestra capacidad vitivinícola". Por otro lado, tras una reunión de trabajo Jesús Martín ha señalado que “dependiendo de ese estudio de geolocalización con drones, veremos si la rotonda se puede reubicar en otra zona que tenga el mismo efecto de seguridad vial, que sería más cerca de Valdepeñas”, donde se haría previamente un trabajo de geolocalización para comprobar previamente que no habría restos arqueológicos en esa zona para iniciar los trabajos.


El alcalde ha señalado, al margen de la ubicación de la rotonda, que ahora se llevará a cabo un estudio para comprobar si merece la pena excavar para descubrir nuevos basamentos de la bodega romana y si sería factible llevar a cabo un convenio de colaboración para crear un plan de excavaciones conjunto entre el Ayuntamiento de Valdepeñas, Membrilla y la consejería de Cultura.


De la Edad de Hierro


En total han salido a la luz 1.500 metros cuadrados de edificaciones romanas que parecen, a día de hoy, tener una cronología que abarca desde el siglo I-II d. C hasta el siglo IV o V d. C. y que podrían estar superpuestas a otras estructuras anteriores adscribibles al siglo III a. C., a la segunda Edad del Hierro o al siglo II a. C.


De todas las fases documentadas, la más importante, a priori, es la Romana de los siglos I al V d. C. La primera construcción de la fase romana se corresponde con una villa altoimperial.


La villa altoimperial está constatada por la localización de una moneda localizada en el suelo de una de las habitaciones del edificio más antiguo. Se trata de un posible ‘As de Augusto’ de la ceca de Ercávica, datado entre el 24 a. C y el 17 d. C. Su presencia podría ser indicativa de que la villa pudo estar en uso a mediados del siglo I d. C.


La bodega, símbolo de la villa


Sobre esta primitiva edificación y, probablemente tras la reorganización económica y administrativa de finales del siglo III d. C que provocó la reconstrucción y ampliación de numerosas villas, se realizó la ampliación de la villa, no solo a nivel de producción agrícola con la construcción de la imponente bodega sino también por la ampliación de la villa hacia el sur.


La bodega es un imponente edificio de 31,60 metros de longitud y de entre 10,60 y 11,08 metros de anchura, lo que da una superficie total máxima de 350 metros cuadrados, de los que unos 48 metros cuadrados pertenecen a la sala de accionamiento de la prensa, unos 18 metros cuadrados al área de pisado y prensado. El resto pertenece al área de fermentación y almacenamiento de la cella vinaria.


El edificio presenta un excepcional estado de conservación, con la localización de todos y cada uno de los espacios y elementos vinculados con la elaboración de vino.




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