El Ayuntamiento de La Solana suspende las escuelas deportivas y no abrirá las casas de juventud y el niño

|

230920 SOL ALCALDE




Tras una intensa reflexión sobre los servicios que se pondrán en marcha o permanecerán cerrados a partir de octubre con motivo de la pandemia, se ha decidido aplazar actividades de la casa del niño, casa de la juventud y escuelas deportivas municipales, “que suponen un mayor riesgo para desarrollarse, pues requieren un mayor contacto entre los participantes”. Así han informado el alcalde, Luis Díaz-Cacho y el primer teniente alcalde, Eulalio Díaz-Cano, alegando que con esta decisión se permitirá guardar y respetar las medidas de seguridad, y sobre todo, dar prioridad a las actividades que se pueden desarrollar de forma telemática.

El regidor solanero, trasladó estas decisiones y compartió algunas reflexiones en relación con la pandemia y situación que estamos viviendo. Así, Díaz-Cacho, dejó claro que la intención es abrir poco a poco todos los servicios, aunque la coyuntura en la que nos encontramos de nuevo sea de incertidumbre. Mostró su convencimiento de que “todos queremos hacer bien las cosas”, pero ante este nuevo rebrote hay que estar muy atentos y no bajar la guardia.

Por ello, el primer edil apelaba al comportamiento general “del que hemos tenido hasta ahora en La Solana”, y principalmente seguir las directrices de los expertos sanitarios. Hizo alusión al seguimiento a rajatabla que se está llevando, por ejemplo, en las aulas confinadas en dos colegios, agradeciendo el esfuerzo que se está haciendo desde la comunidad educativa para seguir los protocolos establecidos. También hizo un llamamiento al respeto a estas situaciones que nos está tocando vivir, “y es que tenemos que aprender a convivir con el virus” –decía-, haciéndolo con toda la responsabilidad individual que conlleva. Pidió no señalar ni estigmatizar los comentarios que se pueden ver y leer en redes sociales sobre algunos colectivos, “pues gestionar esta situación es tremendamente complicado”.

Hay tres premisas importantes que no es tan difícil cumplir, “mascarilla, higiene y distanciamiento”. “Hay que vivir y aprender a convivir”, manifestaba Luis Díaz-Cacho, que destacó el buscar remedios, soluciones “y no culpables”. El mercadillo ofrece su servicio, el cine con aforo limitado, pero hay otros servicios más sociales que no permiten su apertura, y es muy complicado organizarlo, “pero se está en ello”, declaró el alcalde.

Se realizan mejoras en todos los servicios para garantizar la seguridad

Eulalio Díaz-Cano, primer teniente-alcalde, informó que los servicios pospuestos quedan pendientes de modificaciones “valorando la situación día a día”. En este caso se seguirá trabajando y poniendo todo a punto, para que cuando las circunstancias lo permitan, volver a ponerlas en marcha.

En cuanto a la piscina cubierta, se están realizando tareas de mantenimiento y mejora, completando esta instalación de placas solares, lo que permitirá la eficiencia energética y generación de un importante ahorro. La intención es que abra sus puertas una vez completados los trabajos y garantías de seguridad para los usuarios.

Otro de los servicios que continuarán con su actividad es la Universidad Popular, dónde se aplicarán medidas de distancia e higiene “permitiendo que los usuarios puedan continuar con la formación de forma totalmente segura”, teniendo previsto iniciar las clases el 13 de octubre. La Escuela de Música también iniciará su actividad adaptando su funcionamiento a las medidas estipuladas, realizando obras con el objetivo de mejorar el sistema de ventilación de la Casa de Cultura.

Díaz-Cano, pidió comprensión ante esta situación “en un escenario que continúa con aumento de contagios, y no podemos actuar como si no pasara nada”. En este sentido también puso en valor el trabajo de los cuerpos y fuerzas de seguridad, que seguirán velando por el cumplimiento de las normas puestas en marcha para controlar la expansión del virus. De hecho informó que, el pasado fin de semana la Policía Local desalojó la calle Feria, en una actuación enmarcada dentro del control y vigilancia. Aunque dentro de los establecimientos se está comprobando que se mantiene el orden y distanciamiento en mesas, una vez en la calle parece haber cierto relajamiento en la obligatoriedad de mascarilla o distanciamiento social.

Es importante atender y respetar las normas en cuanto al ocio se refiere y encuentros multitudinarios, “así estaremos más cerca de cumplir nuestro objetivo, que es controlar el número de positivos, y sobre todo, reducir el número de hospitalizaciones y fallecimientos”, concluye Eulalio Díaz-Cano.