El confinamiento ha tenido muchas consecuencias en la salud de la gente y también se ha resentido en el bienestar de los pies. La falta de movimiento se ha traducido en heridas, úlceras o uñas encarnadas. Problemas que se han encontrado en las clínicas de podología cuando han podido reabrir las consultas, como es el caso de la que dirige José Ramón Cuadra en Valdepeñas. Nos lo cuenta en esta entrevista donde también nos ofrece algunos consejos para evitar los típicos problemas que los pies pueden presentar en verano.
Estamos ante un verano distinto por el coronavirus. ¿Cómo ha afectado el confinamiento a los pies de la gente?
Hemos atendido a gente con problemas en los pies debido a la dejación, por no poder asistir a la consulta, y también ha habido problemas de úlceras, heridas, uñas encarnadas... Sí que ha afectado a los pies el confinamiento.
¿Y a vosotros como clínica cómo os ha afectado la pandemia y el confinamiento?
Estuvimos dos meses parados. La Consejería de Sanidad ordenó el cierre parcial por lo que sólo podíamos atender urgencias. En abril atendimos solamente tres urgencias.
¿Qué medidas de higiene y seguridad habéis implantado en la clínica?
La sala de espera la retiramos al principio. Tenemos gel hidroalcohólico en todas las mesas y en recepción. Antes teníamos retiradas las sillas. Pantalla en recepción, pantalla en sillón, sistema de desinfección con ozono cuando no estamos en la clínica, no tenemos puesto el aire acondicionado, tomamos la temperatura a la entrada, el sillón está siempre enrollado y protegido con plástico, que es de un solo uso para cada paciente, el instrumental siempre está estéril. Tenemos también medidas en casa, al llegar aquí dejamos la ropa en una caja estanca, llevamos calzas... Así una larga lista con todo lo que nos han ido pidiendo. 49 folios de protocolo.
¿Cuáles son los principales problemas de los pies en verano?
La deshidratación, sequedad en los talones, hongos, papilomas, que están muy ligados a las piscinas o los gimnasios... Luego también hay problemas por el uso de un calzado que no es adecuado para caminar como las chanclas.
¿Cómo evitar esos problemas?
Las chanclas son para la piscina, no se deben usar para caminar. Hay que tener precaución en las piscinas con el contacto, es aconsejable llevar siempre el pie tapado para que no entre en contacto directo. Y evitar las infecciones.
Los niños y las personas mayores son las más propensas a la hora de tener problemas en los pies...
Los niños si tienen algún problema y les duele, no lo dicen. Pero en el caso de las personas mayores sí que hay que tener un mayor cuidado sobre todo en personas diabéticas, se tienen que cuidar más los pies pero todo el año no sólo en verano.
¿Qué aconsejarías a las personas que sufren diabetes?
Que se hidraten mucho los pies. Hay algunas personas que no tienen sensibilidad en el pie ni dolor, así que hay que vigilarlos mucho, higiene, hidratación y vigilancia, y sobre todo, que asistan a la consulta.