Las fiestas de San Blas se despidieron con la procesión en una tarde primaveral

|

SAN BLAS




Las fiestas de San Blas terminaron este lunes con la tradicional procesión del santo en una tarde de tiempo primaveral. Se remató así el ciclo de los llamados ‘santos viejos’ de Manzanares, una tradición que, según el alcalde, es una muestra de identidad local. Por ello, valoró el trabajo de las cofradías que trabajan en su mantenimiento.

Julián Nieva encabezó la representación municipal que acompañó a la Cofradía de San Blas en la concurrida procesión del santo, cuya imagen salió puntual a las cinco de la tarde desde la ermita situada junto al castillo de Pilas Bonas. El alcalde agradeció la labor que realizan las hermandades para que este tipo de fiestas sean una referencia y una de las señas de identidad de Manzanares, de ahí el apoyo municipal a las mismas o a la restauración de su patrimonio.

Y es que, una de las novedades que han encontrado los fieles este año en la ermita de San Blas ha sido en su fachada, recién restaurada por el Ayuntamiento. “Ha quedado muy bien y falta le hacía”, señalaba Norberto Rodríguez Pastor, miembro de la cofradía, que también valoró positivamente el resultado de estas fiestas marcadas por el relativo buen tiempo.

La comitiva procesional recorrió su ‘carrera’ de costumbre. Además de con miembros de la cofradía del santo protector de enfermedades de garganta, contó con la participación de niños y niñas con indumentaria manchega, con representantes de la asociación de vecinos del barrio de San Blas y de la asociación cultural El Zaque, que lucieron sus llamativas capas o blusones y boina. También hubo representantes del resto de hermandades religiosas. El acompañamiento musical corrió a cargo de la banda ‘Julián Sánchez-Maroto’, dirigida por su subdirector, Pablo Brazales.

El otro momento estelar de las fiestas de San Blas tuvo lugar en la tarde noche del domingo con la tradicional hoguera frente a la ermita, que congregó a vecinos y allegados, no solo de Manzanares. Mientras se preparaban las ascuas para los asados, los fieles pasaron a besar la reliquia del santo. Otros aprovecharon para tomar el caldo caliente que un año más preparó la asociación de vecinos del barrio. “Llevamos cuatro o cinco años haciéndolo y la gente responde muy bien”, declaró su nuevo presidente, Andrés Roncero.

Con San Blas, los ‘santos viejos’ se despiden y el calendario festivo manzanareño ya aborda su cita con el carnaval.