El hospital de Ciudad Real abre el calendario 2020 de sesiones clínicas con la presencia del primer director de la Agencia Estatal Antidopaje

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El Hospital General Universitario de Ciudad Real ha abierto la agenda 2020 de sesiones clínicas con la participación de quien fue primer director de la Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte, Francisco Javier Martín del Burgo, para repasar la historia y el presente de la lucha contra el dopaje.

Martín del Burgo, que también fue durante muchos años viceconsejero de Deportes del Gobierno de Castilla-La Mancha, explicó a los profesionales del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha como está organizada la lucha internacional contra esta práctica, que coordina la AMA, la Agencia Mundial Antidopaje, y las dos grandes líneas de actuación para hacerle frente, los controles y sanciones, por un lado, y las labores educativas de prevención, por otro. Se trata de combatir la trampa y evitar los efectos nocivos para la salud de los productos dopantes.

El exdirector de la Agencia Estatal Antidopaje apuntó que las primeras medidas contra esta práctica de estimulación ilegal tienen casi un siglo, pero que el primer listado de sustancias prohibidas data de 1968 y que no fue hasta cuatro años después, en los Juegos Olímpicos de Munich, cuando se establecerían los primeros controles antidoping efectivos.

En España, los dos hitos normativos que han permitido desarrollar legislación para combatir el dopaje se produjeron en 1990 y 2008, cuando se aprobaron, respectivamente, las leyes del Deporte y de Protección de la Salud y de Lucha contra el Dopaje en el Deporte, norma que posibilitó la creación de la Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte.

En su charla, Martín del Burgo recordó algunos casos sonados de la historia del deporte, como el de los atletas de la República Democrática Alemana, el del velocista Ben Johnson, los ciclistas del Festina o los más recientes de Marta Domínguez, Alberto Contador o el amaño de controles que realizaban en la Agencia Antidopaje de Rusia, que ha costado al país su exclusión de las competiciones deportivas internacionales.

Los últimos éxitos en la lucha contra el doping han sido posibles gracias a la labor que se viene realizando desde la AMA, la Agencia Mundial Antidopaje, y medidas como la progresiva implantación del “pasaporte biológico” que recopila los parámetros fisiológicos del deportista y edita un perfil que se compara con los datos que se obtienen regularmente en los controles antidoping y permiten detectar la existencia de variaciones notables sospechosas.

Sin embargo, estos avances son muy poco frente a las cantidades de dinero que mueve el dopaje, más de 20.000 millones de dólares según la Interpol, y el de negocio que se calcula al deporte en todo el mundo, 800.000 millones de dólares; la Agencia Mundial Antidopaje tiene un presupuesto anual de 30 millones.