El grupo municipal popular denuncia seis meses de "despotismo" en el Ayuntamiento de Valdepeñas

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El grupo municipal popular ha hecho balance de los últimos seis meses de gobierno socialista, los primeros desde que la nueva corporación tomase posesión tras los comicios municipales de mayo. Seis meses de "despotismo" marcados por un PSOE "enfermo de superioridad". Así lo ha definido su portavoz, Cándida Tercero, quien ha recordado que una de las primeras medidas del Gobierno municipal fue expulsar a la oposición de la Casa del Pueblo y trasladarla a Valcentro. "Se han olvidado de que la función de la oposición es la de fiscalizar la labor de los ciudadanos", ha indicado Tercero a colación de que el pasado verano visitaran el Centro de Servicios Sociales "y María del Mar Marqués, la concejala del área, llamó para decir que nos teníamos que marchar".


"No sabemos si fue por el miedo a que los funcionarios nos contaran cómo en estos seis meses han visto interrumpidas ayudas básicas como las ayudas de emergencia social o que se ha paralizado y recortado el servicio de ayuda a domicilio", según Tercero.


Por otro lado, desde el PP consideran que en estos seis meses no se ha hecho nada por la promoción económica, tan sólo se convocó la Mesa por el Empleo, "que fue una idea del PP, que rechazaron como moción, y donde ahora sólo se reúnen con Valdepeñas Comercial y Feceval sin contar con los grupos de la oposición". De esta forma, para el PP, "estamos en un momento en el que Valdepeñas se está quedando atrás en comparación con ciudades como Manzanares, que va a ingresar 5 millones de euros para implantar plantas fotovoltaicas; Valdepeñas se queda atrás de los grandes proyectos y de grandes inversiones por falta de trabajo de sus concejales y del alcalde, por la falta de iniciativa y de contar con los distintos agentes empresariales, ya que el gobierno en estos 17 años han demostrado que son incapaces de hacerlo; el alcalde sólo está pendiente de sus asuntos en el Senado y el número 2 de sus cosas personales en el Ayuntamiento".


En este sentido, también han lamentado que en el último año Valdepeñas haya perdido 133 habitantes pasando de 30.210 a 30.077 habitantes, o que el ámbito turístico esté "abandonado". También en Cultura el PP denuncia una "falta de innovación" y aunque en Deportes reconocen que "ha habido más movimiento, el concejal ha cometido importantes errores como ceder patrimonio público a un club privado".


En cuanto a limpieza, para el PP Valdepeñas "es una ciudad sucia y descuidada", por lo que en agosto llevaron a cabo una batida de limpieza a modo de denuncia y protesta". Además, han denunciado que hay "falta de iniciativas y novedades interesantes para los más jóvenes".


En otro orden de cosas, la portavoz del grupo municipal popular ha lamentado la subida de impuestos en un 82% "siendo los más injustos y antisociales". A ello se suman unos presupuestos que fueron aprobados en el último Pleno y que el PP califican de "no consensuados, no participativos ni sociales y tampoco dan soluciones a los ciudadanos de Valdepeñas". Unas cuentas que, según Tercero, "olvidan barrios como Consolación N-IV, que habría que dinamizar para alejarla de la España vaciada; ha sido más importante aumentar los cargos de libre designación para contratar a la anterior concejala de Medio Ambiente y de conservar sus sueldos que representan el 1% del presupuesto".


En lo que respecta al área de Mujer, "la primera medida de este Gobierno cuando llegó al poder fue cerrar la casa de acogida de mujeres maltratadas, lo que demuestra su gran sensibilidad con el principal problema de las mujeres", según Tercero, quien ha vuelto a denunciar "la actitud misógina del alcalde, que lo ha demostrado refiriéndose a mí en muchas ocasiones, llamándome señora Cándida y no por el apellido como cuando se refiere a otros compañeros, es algo discriminatorio, y eso por no aludir al tema de la gata Flora, que dejó al alcalde por los suelos desde el punto de vista de respeto a las mujeres". Así, ha añadido Tercero, que "cuando al alcalde se le dice algo incómodo, nos insulta e incluso hasta llega a expulsarme del Pleno".