Bon Jovi en el Teatro Auditorio Municipal de Valdepeñas. Para emprendedores audaces S.L.

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290819 va alberto parrilla




Imaginemos que un día paseando por Valdepeñas nos encontramos con un cartel que anuncia que el famoso cantante Bon Jovi va a venir a tocar al Teatro Auditorio Municipal de Valdepeñas, sería una maravillosa alegría, yo soy un gran admirador de Bon Jovi y me gusta que se satisfagan mis gustos y aficiones por los gobiernos locales.


Y como persona observadora que soy, siento curiosidad por conocer que es lo que ha pasado para que Bon Jovi venga a Valdepeñas y decido investigar las causas de este reseñable acontecimiento.

Vemos que el artista va a venir de la mano de una importante compañía que se dedica a traer artistas a distintas localidades europeas. 

Comprobamos que el Teatro Auditorio Municipal ha sido cedido a esta empresa sin ningún tipo de contraprestación. 

También podemos ver, que traer a este artista ha costado un dineral, y para que a los que nos gusta Bon Jovi podamos disfrutar de él en Valdepeñas, este dineral lo ha puesto nuestro Ayuntamiento, no la empresa en cuestión, si no nuestro ayuntamiento ya que su objetivo primordial es que se preserve estos acontecimientos culturales. 

Las entradas al concierto, que las costeará los ciudadanos que quieran ir a ver a este pedazo de artista, no serán baratas, y eso sí, todo lo recaudado será para la empresa contratante. 

La seguridad, el recinto del bar y la taquilla serán encargadas a subcontratas que probablemente paguen una miseria a los trabajadores que tanto trabajo y esfuerzo desempeñarán para que el concierto sea todo un éxito. ¡Siempre tendremos algún amigo de Ambuiberica, si nos surge un imprevisto de última hora!

Tras esta pequeña investigación, podemos deducir que la empresa en cuestión, “Emprendedores Audaces S.L.”, no asume ningún riesgo, todo serán beneficios, sumando la venta de entradas más el dinero recibido por parte del ayuntamiento tendría que ocurrir una auténtica catástrofe para que esta empresa no fuese rentable seguir haciendo este tipo de eventos. 

Imaginemos ahora que no nos gusta Bon Jovi, o que nos hemos quedado sin entrada, o que no podemos disfrutar de este concierto por cualquier otra razón, sabiendo que con el dinero de tus impuestos se está pagando a una empresa para que saque la máxima rentabilidad a esta actuación; la indignación por una parte de la ciudadanía puede ser máxima.

Pues esta indignación virtual se convierte en real en el caso de las corridas de toros en Valdepeñas, los antitaurinos, animalistas o las personas que simplemente no nos gustan las corridas de toros tenemos que ver como el ayuntamiento de Valdepeñas paga 17,545€ al año a una empresa privada, durante los dos próximos años, por la organización de las corridas.

Además de disponer de la Plaza de Toros pública. 

También podrá vender un máximo de 1941 entradas al precio de 24€ por un asiento en el sol, 1510 entradas por 28€ por un asiento en la sombra y 77 entradas en la zona de barreras por un precio que oscila entre 40 y 50€. 

Sabemos que está empresa, haciendo un simple cálculo, si vendiese todas las entradas tendrá unas entradas de 109.489€ sin contar la venta de bebidas ni la publicidad o los derechos de televisión, por citar otros ejemplos de ingresos y teniendo, por supuesto, que descontar la salida del pago a trabajadores, subcontratas y la organización general de la corrida.
 La indignación es máxima, porque sabemos además que la primera vez que se ofertó esta oportunidad a todas las empresas por parte del ayuntamiento el valor de la partida fue de 12.000€ y quedó vacía, y solo aumentando 5.545€ se consiguió que una empresa accediera a organizar una corrida de toros asegurándose así los beneficios. 

 La indignación es máxima, porque sabemos que si no vamos, pagamos impuestos para algo en lo que no estamos de acuerdo y si vamos tendremos que pagar por duplicado, tanto por los impuestos como por la entrada.

La indignación es máxima, porque sabemos que una empresa que va a arriesgar 0€, tendrá un beneficio máximo, beneficio, que por supuesto no repercutirá en el pueblo.

La indignación es máxima, porque sabemos que esos 17.545€ de dinero público se podrían emplear en planes de empleo o mejora de instalaciones.

¿Prohibir los toros en Valdepeñas? Ya vemos que no... Pero es una vergüenza que se sigan pagando estas corridas con dinero público.
¿O simplemente es una ayuda a emprendedores audaces?