Jesús Martín: "Las Fiestas de la Vendimia y el Vino son la renovación del ciclo de Valdepeñas"

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Las Fiestas de la Vendimia y el Vino de Valdepeñas darán comienzo el próximo 30 de agosto y se extenderán hasta el próximo 8 de septiembre. Diez días de celebración de lo que significa la renovación del ciclo de Valdepeñas. Así lo percibe el alcalde de la localidad, Jesús Martín, quien de nuevo está al frente del Ayuntamiento valdepeñero celebrando estas fiestas después de que los ciudadanos le hayan vuelto a dar la confianza en las urnas el pasado mes de mayo. Es por ello que en esta entrevista nos adelanta algunos de los proyectos más interesantes de la nueva legislatura y del curso político que arranca en septiembre, sin olvidarnos de las esperadas Fiestas de la Vendimia y el Vino que se inauguran la próxima semana.


¿Qué se siente después de que los ciudadanos le hayan vuelto a dar la confianza para celebrar otras Fiestas del Vino siendo alcalde de Valdepeñas?


En primer lugar, mucha gratitud. Es la verdad. En esta ocasión sabíamos que éramos siete fuerzas y sabíamos que con que cada una de las fuerzas alcanzara un 5%, que era fácil, antes de abrir las urnas todos ya tenían un concejal. Si entonces ya había siete concejales repartidos y somos 21, quedaban 14 y para alcanzar la mayoría, de esos 14, una fuerza tenía que obtener como mínimo 10. Y eso visto aritméticamente sonaba como poco probable. Pero la verdad es que ha habido momentos, como el del tsunami Zapatero, donde yo notaba más respeto, pero de unos meses acá notaba el afecto de la gente. Entonces estaba relativamente tranquilo.


La verdad es que, después de tantos años, hemos aumentado un 5% los votos sobre las anteriores. Nos hemos quedado a tres votos de un concejal. Y lo cierto es que cuando pasa todo, sientes gratitud y también más sentido de la responsabilidad que la primera vez. Porque la primera vez es obvio que era una apuesta del que se postulaba y hacían los postulantes, pero ahora para ellos es votar a caballo ganador. Pero, claro, el caballo no puede defraudar porque tiene detrás una trayectoria que le ha hecho valedor de este momento y no basta con seguir, hay que hacerlo más y mejor.


¿Qué proyectos hay para esta legislatura?


Ahora estamos aprovechando agosto para hacer los nuevos presupuestos, para ver si podemos arrancar de una vez porque la ceremonia burocrática de Europa es algo de elefante y no hemos podido poner en marcha aún ningún proyecto de los fondos Edusi y estamos trabajando para eso. A ver si después de las Fiestas del Vino podemos iniciar las obras del Canal, que van a llevar más de un año, y el proyecto del paso subterráneo para comunicar el barrio de San Pedro con el casco urbano. También tenemos que cambiar las calderas de gasoil por otras de energías limpias. Hay que buscar una solución a la caldera de pellets del polideportivo Los Llanos que nunca ha funcionado bien.


Y tenemos más proyectos. Estamos haciendo ya el puente sobre el río Jabalón para comunicar el parque empresarial Entrecaminos en el kilómetro 206 que nos dé una salida natural desde el Sur, que asciende a más de un millón de euros. Estamos con la segunda fase del polideportivo-velódromo del Lucero, estamos terminando las obras para poner de largo el polígono del Vino con nuevo asfalto, señalización y jardinería. Estamos recolocando una serie de postes para hacer más legible la ciudad, donde no solamente estarán indicados los servicios administrativos, sino que se podrán servir de ellos el sector terciario de la restauración o negocios que se quieran anunciar y lo haremos con un precio simbólico. Vamos a poner ya en marcha también un nuevo sistema telemático por el que la Policía Local con una PDA en su bolsillo van a poder realizar todos los trámites que se necesitan para la localización de un vehículo o el reconocimiento de una matrícula. Estamos en un momento en el que a lo mejor no es poner una escultura y que la gente la vea sino de optimizar todos los recursos que tiene la ciudad, que son muchísimos, para generar una mayor prestación al ciudadano.


¿Cómo son esos presupuestos que se están preparando?


Van a tener poco margen de maniobra. De hecho, de un tiempo a esta parte, los presupuestos se ejecutan más con los remanentes y superávits al cerrar los ejercicios, donde realmente la administración con la ley de equilibrio presupuestario tiene un colchón sobre el que moverse, que iniciar ahora sobre sus propios recursos. Entonces, estos presupuestos van a estar bastante ajustados porque ya están comprometidos con los proyectos Edusi. No hay que olvidar que nos han dado 6 millones de euros pero que el 20% lo tiene que poner la administración. Y además también vienen presupuestos heredados que ya están comprometidos, como la adquisición de la Casa de los Vascos en un 60%, donde ya estamos tramitando el otro 40% y donde creo que vamos a poder llegar a un acuerdo, y que se pagaba en tres años. Por lo demás, económicamente Valdepeñas está muy bien. Tenemos la deuda más baja de la historia, de manera que si esto fuera una empresa y mañana diera en quiebra y tuviéramos que hacer frente, cada valdepeñero debería 30 euros al año. Es una cosa un poco irrisoria dentro de lo que son las deudas públicas y, en ese sentido, no va a haber en los presupuestos grandes cosas. Algo que sí me gustaría poner en marcha si es posible el año que viene es el aula de estudio porque sé que hay muchos problemas en época de exámenes. Es cierto que las casas cada vez son más pequeñas y tienen más televisiones, con lo cual un chaval que quiera aislarse para estudiar y preparar un examen, le es complicado. Por eso, ese aula de estudio que prometimos para poderla abrir desde las 9 de la mañana hasta las 11 de la noche, tiene que tener unas dotaciones y un equipamiento con redes e Internet, y me gustaría que estuviera en los presupuestos. 


Aunque todo no se puede hacer en un cuarto de hora. Sé que las promesas que hago las puedo cumplir, aunque todo no hay por qué hacerlo en el primer año. Ahora lo que sí me preocupa mucho es cerrar las cicatrices urbanísticas que después de 16 años gobernando aún le quedan a Valdepeñas: cubrir el tramo de la Veguilla que vamos a cubrir, resolver con Adif la apertura del puente del Hierro antes de continuar con el Canal, y aguas abajo con la Confederación Hidrográfica del Guadiana, con la que hemos firmado un convenio para un estudio de alternativas y de tener monitorizado el Canal 24 horas con previsiones a través de la estación meteorológica nacional. Tenemos que saber a qué velocidad van los tribunales de justiprecio para las expropiaciones que tenemos que hacer en la zona norte para continuar desde la rotonda de los Donantes hasta la antigua cooperativa La Valdepeñera en la Avenida del Vino.


¿Cómo encara esta legislatura con seis fuerzas políticas en el Ayuntamiento?


Estamos en un momento en la política española donde la sociedad se ha sectorizado mucho con diferentes valores, aunque todos positivos, pero no a todos nos importa en el mismo grado el medio ambiente, a otros el mundo animalista, a otros una política más liberal, y frente a todo eso hay políticas reaccionarias como Vox, que se atrinchera en valores decimonónicos que hoy día algunos postulados casi invitan al insulto. Pero eso es lo que tenemos. Donde había dos voces ahora hay seis y yo creo que es una manera buena y enriquecedora. Otra cosa es el trabajo que lleguen a hacer, que yo hoy todavía no juzgo. Pero por ejemplo la crítica por la crítica en el único Pleno que hemos tenido, sin mayor argumento que la crítica y que como estoy en la oposición, me tengo que oponer, a mí me parece que no van bien. Pero acaban de llegar. Todos tuvimos una primera vez, todos nos quisimos hacer notar y esto hay que darle tiempo y ver cómo se va decantando su gestión de fuerza política. Por ejemplo, hacer críticas como las que hemos visto en el primer Pleno, ceñidas a la compatibilidad de un señor que si no se la diéramos, ni podría prestar el servicio que presta a esta ciudad, que es fundamental tanto en asesoramiento jurídico porque tiene una trayectoria profesional encomiable y que si tuviéramos que pagarla, no podríamos, y que ese sea el problema de Valdepeñas, qué quieres que te diga. Que otra fuerza política su problema sea que el despacho no está en la sede municipal porque no hay sitio, qué voy a hacer, ¿echar al interventor y al secretario del Ayuntamiento para que se meta un señor que tiene un representante? La vanidad tiene unos límites y la estupidez, otra, y creo que ahí se han rebasado ambas. Pero si esas son preocupaciones, o lo que vale una medalla que se ha estado entregando a todos los corporativos desde que el Ayuntamiento es Ayuntamiento, me parece irrisorio. Cada uno busca el foco de acuerdo a lo que sus capacidades intelectuales le dan, y a eso nos tenemos que ir acostumbrando.


¿Cómo se presentan las Fiestas del Vino?


Con muchas ganas de que lleguen porque las Fiestas del Vino son como la renovación del ciclo de Valdepeñas. Empieza la vendimia, empieza un nuevo año, nos encontramos de nuevo en la plaza, y en ese sentido, en el último lustro hemos perdido el apocalipsis de las peñas y hemos ganado en sobriedad y en seguridad. Rara vez en los últimos cinco años hemos tenido una intoxicación etílica de menores y antes había cinco cada noche. Hemos civilizado la exposición de podernos divertir con respecto al entorno y disfrutarlas mucho más. Es verdad que hemos diversificado escenarios, a la gente joven la llevamos con los DJ’s al convento. Tenemos otra serie de actividades culturales que han abierto más las fiestas. Pero en ese sentido los valdepeñeros y valdepeñeras hemos aprendido a divertirnos sin que eso ponga en riesgo otros valores.


¿Habrá espectáculo multimedia en la inauguración?


Habrá un espectáculo de fuegos fríos. En la Plaza de España estamos en un entorno de inmuebles de muchos años y lo que se conoce como fuegos artificiales hay que tener mucho cuidado. Por eso vamos a hacer un espectáculo musical y visual con fuegos artificiales fríos. No queremos abusar del multimedia y ahora tenemos que hacer otras novedades que nos sigan sirviendo de reclamo. Pero, además, como vienen las fechas, las fiestas van a durar diez días, del 30 de agosto al 8 de septiembre, y los diez días no podemos tener el apocalipsis en el escenario. En ese sentido, espero que el espectáculo inaugural guste. No deja de ser una anécdota de dar la bienvenida a la fiesta.


¿Se van a inaugurar este año las Bodegas A7 en las fiestas?


El acto institucional lo vamos a llevar a las Bodegas A7. Como alcalde, a veces en la Plaza de España se pasan momentos muy violentos. Es verdad que el marco de la plaza, con la Iglesia detrás, es lo que le da el empaque al acto. Pero estás sentado frente a embajadores y que llegue el olor a morcilla asada o alguno diciendo alguna barbaridad en los bares de la plaza, y eso llega al escenario. Eso no es la mejor imagen para la ciudad. Puede generarnos cierto sentido del humor pero para los embajadores que vienen de fuera, que representan a países con los que tenemos que abrir puertas de cara a los mercados para nuestro vino, no es el mejor marco para poner en valor las cualidades intelectuales que la ciudad ofrece. Y en ese sentido este año vamos a aprovechar el nuevo espacio que hemos recuperado para la ciudad como es las Bodegas A7, con su patio, que es un escenario espectacular, que se ha convertido en plaza pública, parque, centro cultural, y nos vamos a llevar ahí el acto institucional. Deslucirá el hecho de que el marco que ofrece la Plaza de España no se lo va a ofrecer aquello pero lo haremos de dos maneras. Recibiremos a las autoridades en el marco de la sede institucional que es el Ayuntamiento y celebraremos el acto institucional junto con algún concierto en las Bodegas A7 para que la gente lo conozca y sepa dónde hemos invertido su dinero. Es una manera de ponerlo en valor. Vamos a probar allí este año y ver qué respuesta hay, vamos a utilizar la nave de tinajas para ofrecer la cortesía del vino e interactuar y vamos a poner en valor lo que valor tiene. Porque entre los 200.000 euros que costó adquirir la bodega más los 500.000 euros que hemos invertido en su recuperación, lógicamente eso hay que ponerlo en valor. Y qué mejor momento y postal que las fiestas de septiembre.


La Exposición Internacional de Artes Plásticas cumple 80 años. ¿Qué significa para Valdepeñas?


La exposición ya va sola. Se ha convertido en una identidad con vida propia. Años atrás se inició a través de Cultura la actividad por la que se le explica a la gente las obras de la exposición, creo que hay que hacer ese trabajo de docencia y de pedagogía para que todos sepamos el valor que tiene lo nuestro. Y aprovechamos también las fiestas para visitar con el autobús turístico el yacimiento del Cerro de las Cabezas y su nuevo centro de interpretación, tener abierto el centro de interpretación del agua, que la gente conozca el nuevo vaso del Cura Rabadán… Que la gente se sienta orgullosa de que vive en un pueblo en el que sus mayores, renunciando a una parte de su existencia, nos dieron un patrimonio y una identidad que tenemos que dejarla en herencia a nuestros hijos. Y la mejor manera de eso es mantener el patrimonio, recuperarlo y mostrarlo. En ese sentido, las fiestas de septiembre van a mostrar, tanto para los valdepeñeros como para quienes vienen de fuera, los puntos de interés que tienen que conocer porque realmente tienen su valor.


Un brindis para las fiestas…


Por favor, sean felices y, si es posible, hagan felices a los de su entorno. Porque cuando los ciudadanos y ciudadanas de una ciudad viven en felicidad el futuro viene solo. Es cierto que no todas las familias, jóvenes y mujeres de Valdepeñas pueden tener un estatus de trabajo como el que deseaban y, además, luego viene la vida dando reveses. Cada año damos de baja en el censo a un montón de valdepeñeras y valdepeñeros que han conformado la ciudad como somos pero ésta es la vida per se. Lo importante es que la vida hay que vivirla para los vivos. Y hoy les deseo a todos los valdepeñeros y valdepeñeras que vivan para los vivos y para ellos mismos. Y en la medida que podamos, echemos una mano a quien conozcamos que lo necesita, y compartamos con él una copa de vino que ofrecida como el mosto a la patrona tengamos la esperanza de que el futuro es posible.