“Aunque esté el socorrista, los padres deben estar pendientes de los niños”

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060819 SOL SOCORRISTA




Con la llegada del verano y el calor, una de las actividades más típicas es acudir a la piscina municipal, en especial en las zonas donde la playa no está demasiado cerca. En Radio Horizonte hemos hablado con José Pedro Jaime, uno de los socorristas de la piscina municipal, que ha querido remarcar en especial la vigilancia a los más pequeños.

Algunos padres llegan a la piscina y dejan a expensas del socorrista la vigilancia de los menores y no se les debe dejar solos, ya que en un momento pueden quitarse el flotador o voltearse. El socorrista tiene que estar pendiente de mucha gente, en especial en las horas de mayor afluencia de público.

José Pedro nos cuenta que el principal trabajo de un socorrista es que no haya ningún contratiempo y que todo el mundo pueda disfrutar de un buen día de baño sin peligro alguno. Martes, miércoles y jueves suelen ser los días de mayor afluencia de la piscina. Antes era los fines de semana, pero ahora ha variado esa costumbre. A partir de las 16 horas hasta la hora de cierre es el momento de mayor volumen de bañistas.

Según nos indica el socorrista, las imprudencias típicas de la piscina son los saltos, sobre todo por chicos de entre 11 y 17 años aproximadamente. Pero los chicos suelen “tranquilizarse” cuando se les llama la atención. Los padres por lo general se muestran colaboradores con el socorrista y ratifican su autoridad.

José Pedro Jaime hizo mucho hincapié en su entrevista con este medio en que los niños de uno a cuatro años no se pueden dejar solos en la piscina, aunque se les ponga manguito o flotador, porque se los pueden quitar o se pueden voltear. “Hay muchos padres que llegan, ponen la toalla, sacan la nevera y los sueltan en la piscina. Les prestan atención 10 minutos pero luego ya no”. El socorrista alguna vez le ha tenido que explicar a esos padres lo peligroso de esa situación. “Si hay sesenta personas en el agua no se puede prestar atención a todos. O igual estás atendiendo a otra persona. Si hay mucha afluencia de gente y el niño se mete debajo del agua es muy peligroso”. El solanero incide en que los padres no deben alejarse a más de un metro o dos de los pequeños cuando están en el agua. “En esa franja de edad hay que estar pendientes al 100%”.