Ángel Sancho: ‘La Escuela de Música es la cantera de la Banda Municipal’

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La Escuela Municipal de Música y Danza ‘Ángel Sancho y Lucía’ espera renovar al noventa por ciento de sus alumnos y captar una nueva hornada de enseñantes. El relevo parece garantizado y el contingente se mantendrá más o menos estable, aunque es difícil saber el número exacto de nuevas incorporaciones. El problema se sitúa en la elección de instrumento. “A los padres les pongo el ejemplo del fútbol y les recuerdo que un equipo no puede jugar con cinco porteros, de la misma manera que una banda no puede ir con veinte flautas”, ha declarado a Radio Horizonte Ángel Sancho, director de la escuela.


Cree que es importante saber cuál es el objetivo del niño y si el día de mañana quiere formar parte de la Banda Municipal de Música. En ese caso, elegir determinados instrumentos, caso de guitarra o piano, les dificultará formar parte de grupos orquestales. “Las especialidades con más posibilidades son las de viento-metal, sobre todo trombón, trompa o tuba, y las de viento-madera como el oboe o el clarinete”. Por el contrario, hay otros instrumentos como los saxos, las trompetas o las flautas tendrán más difícil entrar por una cuestión de compensación. “Aunque tuvieran nivel sería complicado que entraran mientras no haya vacantes”.


Ángel Sancho tiene claro un axioma: “la escuela de música es la cantera de la banda”. De hecho, afirma que la gran mayoría que empiezan con instrumentos de banda tienen como objetivo final integrarse en la agrupación municipal. A partir de ahí, procura orientar a los padres, que a menudo llegan diciendo qué instrumento le gusta a su hijo. Pero a cierta edad es difícil asegurar eso. “Ningún instrumento gusta o no gusta si no se conoce”. “Se dejan llevar por lo que toca su hermano o su primo, o por lo estético del instrumento, pero no sabrán si le gusta hasta que comiencen a estudiar”. “Muchos pueden verse sin plaza en la Banda Municipal después de cinco años estudiando”. Sancho intenta evitar esa frustración.


Se trata de un trasvase natural. La inmensa mayoría de los alumnos que entran en la escuela no seguirán estudiando el grado profesional, pero se habrán familiarizado con un instrumento y desearán continuar tocando. El mejor destino es la Banda Municipal o alguna de las bandas de cornetas y tambores, que ya han diversificado su instrumental y su repertorio.

La Escuela de Música y Danza ‘Ángel Sancho y Lucía’ nació en octubre de 1992. Este curso ha contado con 438 alumnos dirigidos por 14 profesores.