Rosa Peñasco: "'Doce balas en el alma' es la historia de Francisco Ruiz, víctima de un atentado terrorista y todo un ejemplo de superación"

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Asegura que cuando un paisano anónimo para ella le llamó porque quería regalarles a sus hijas su vida con motivo de sus Bodas de Oro, le dijo que no porque no escribía por encargo. Pero cuando conoció su verdadera historia le entró lo que ella llama el 'Cupido literario' y empezó a escribir a contrarreloj pero desde el alma y el corazón, como ella sólo sabe hacerlo. Hablamos de la valdepeñera Rosa Peñasco, que acaba de publicar su nueva novela, 'Doce balas en el alma', una historia increíble que plasma la biografía de Francisco Ruiz, que recibió doce impactos de bala en un atentado terrorista que sufrió en la época conocida como los años de plomo, en plena Transición. Pero que, además, sufrió la hambruna de la posguerra, la emigración a las zonas industriales, la explotación de sol a sol en fábricas del norte de España sin seguridad ni higiene en el trabajo. Una vida casi de película que queda ahora plasmada en este libro que bucea tambien en la historia de nuestro país haciendo una magnífica radiografía sociológica de dónde venimos. Además, Rosa Peñasco acaba de ser galardonada con la Medalla de las Letras Juan Alcaide, que recibirá durante las Fiestas del Vino. Con ella hablamos de todo en esta entrevista.



¿Cómo surgió escribir este libro?


Me llamó un paisano, Paco Ruiz, que me dijo que hacía las Bodas de Oro y que quería regalarles a sus hijas su vida. Yo le dije que no porque yo me considero una escritora de alma. Fue un momento de mi vida que estaba en lo del Trascacho, tenía una oposición, me pilló peor que nunca. Pero no sabía que el hombre era muy insistente. Y es que su mujer estaba leyendo 'Mi madre niña', el libro que escribí sobre el Alzheimer y a raíz de ahí se pusieron en contacto conmigo. Yo le dije que no porque nunca había escrito por encargo. Pero cuando fui a mediados de noviembre a Valdepeñas (él se casaba el 30 de diciembre), nos invitaron a comer y en esa comida empezó a contar su historia. Ahí me llegó el Cupido literario y en la misma comida ya se me ocurrió el título. 


¿A qué se debe el título, 'Doce balas en el alma'?


Porque tuvo un atentado terrorista con 12 balas pero, además, hablando con él en la comida me contó que había tenido episodios de su vida que eran sangrantes. Por ejemplo, desde nacer en plena posguerra con el hambre que eso suponía, la emigración, la explotación industrial, trabajo sin seguridad ni higiene,... cosas muy duras pero desde el punto de vista sociológico muy interesantes para este país porque de ahí venimos todos. Hasta su padre trabajaba en una fábrica de  pólvora, hubo una explosión y murió. Luego se hace Policía Local y le ocurre el atentado. Era un cúmulo de desgracias de calibre tan grande que yo decía: "Tú no has tenido doce balas en el cuerpo, sino doce balas en el alma".


¿Y qué fue lo que te llevó a escribir el libro? ¿Por qué te decides al final?


Pues aquella comida se quedó así pero ya se había producido lo del Cupido literario. En casa no tenía ni lápiz ni papel cuando llegamos en Valdepeñas y ya se me ocurrió la poesía de las doce balas, que la grabé con el móvil: "Doce balas llevo, en el cuerpo y en el alma, cada una marcó una historia de silencio, rabia y trauma..." Y a raíz de ahí, sin darme yo cuenta todavía, vino a planteárseme la estructura del libro, cada capítulo, una bala. 


¿Y cómo fue el proceso de escritura?


Yo tenía una oposición pero se me había metido esto dentro y no había marcha atrás. No me quedaba más remedio que quedarme noches sin dormir y tomar vitaminas. Y luego al hombre lo veía súper motivado. Un grupo de amigos me ayudaba a mirar en hemerotecas, a ir corrigiendo lo que yo iba escribiendo porque no llegábamos. Paco también me dio unos breves apuntes y esquemas sobre su vida para ayudarme en el proceso de escritura porque yo no le conocía de nada. Hablé con un amigo que tiene una copistería, que fotocopia todos mis libros, y se lo regalamos para las Bodas de Oro. Nos invitaron y nos presentamos allí con el regalo del libro. Fue un regalazo. Y yo sentí que ya había cumplido. Pero resulta que a la gente le encantó el libro y surgió la idea de publicarlo para el gran público. No tuve que corregir mucho, sólo algunas cosas muy íntimas. Y añadí muchos acontecimientos relacionados con el terrorismo y chascarrillos que a él se le fueron ocurriendo. Y tuve que cerrar el libro con el tema del perdón de la víctima.


¿Qué ha significado para ti escribir este libro?


Para mí ha sido una experiencia muy rica. Fíjate que yo he escrito novelas con ficción, ensayos que son investigación, poesías, cuentos, cosas para niños, ráfagas, epigramas, alguna autobiografía, pero nunca había escrito sobre la vida de otros. Es mi primera experiencia como biógrafa. No creo que lo haya hecho porque me lo hayan pedido pero al escuchar su historia se me coló en el corazón. Yo no sé escribir si no es así.  Si no tienes un estímulo del corazón y del alma no hay otra manera. Me sentí que, salvo mi letra, es como vaciarme entera para poder ser otro. Escribiéndola llegué a reír con ellos, a llorar con ellos, hasta intuir y sentirme como creía que podrían estar sintiéndome ellos. E incluso a inventarme párrafos como se me ocurrió pedirle perdón a sus hijas, como si él fuese el que les pide perdón, porque era un hombre parco en palabras y efectivamente, él quería hacerlo pero no lo había hecho. Ha sido como una fusión del alma de dos personas y de nuestros entornos también. Yo lo llamaba algo así como el Fred Astaire y el Ginger Rogers de La Mancha porque no puedes escribir el libro sin una historia y sin unas letras que describen esa historia. Yo en ningún momento he querido escribir una historia de buenos y malos, de políticas y rencores. Creo que ya está bastante caliente el patio como para cizañar más. He querido contar la historia tal cual es, por supuesto novelada para que quede bonita, pero que sea el lector el que saque su conclusión. Es algo así como 'Patria' pero de verdad. No es una novela, es real.


¿Qué es lo que más te ha llamado la atención del testimonio de Paco?


A priori a todos nos llama la atención el terrorismo. Pero cuando le puse el título de 'Doce balas en el alma' es porque lo que a mí me llega es la historia de una persona con muchísimos obstáculos, muy gordos, porque a lo mejor uno vive la posguerra, otro vive la emigración, otro vive un atentado, a otro se le mata el padre o la madre en un accidente de algo, pero que la misma persona haya vivido todo y lo haya superado todo para mí es un canto a la superación. Me parece que hay alguien en esta historia que merece unas líneas especiales que es Marisa, su mujer, para mí el gran ángel de esta historia. Él lógicamente ha estado como padre de familia de la época queriendo buscar siempre un futuro para los suyos. Pero frente a ese arrojo de emprender está la paz de mantener y creo que ella es Marisa, un ángel de luz.


¿Por qué tenemos que leer el libro?


Sociológicamente es muy interesante porque vamos a ver etapas de nuestro país que muchas personas desconocen. ¿Sabes que en la época de la inmigración hubo miles de valdepeñeros que tuvieron que ir a las zonas industriales? ¿Sabes cómo vivían allí? Me he tenido que meter en Google Maps y mirar los planos de Bilbao, en documentos antiguos de cómo era el Bilbao de entonces, para entender cómo todos los que emigraban a las zonas industriales vivían a la orilla del río Nervión hacinados en barracones. Tenemos que entender qué suponía una posguerra en una zona rural. Tenemos que entender qué suponía que la vida de un obrero o de un agricultor no valía nada. Tenemos que entender qué eran los años de plomo. Porque en una zona como la nuestra el terrorismo lo hemos vivido de alguna manera indignados pero en la comodidad de nuestros sillones porque no lo hemos respirado, salvo en un detalle muy interesante. En la portada del libro, que está hecha por el artista Juan Up, aparece el Ángel de Valdepeñas porque me dí cuenta de que Paco tuvo el atentado el mismo año que volaron nuestro Ángel y esta figura literariamente también me ha servido mucho para contarlo en el libro. Cómo la lacra del terrorismo llegó a llegar a un lugar donde no llegaba, que era La Mancha profunda nuestra. Así que creo que desde el punto de vista sociológico es muy interesante para conocer todas estas etapas. 


Desde el punto de vista psicológico también es muy importante. Conocer cómo el ser humano es capaz de lo peor y capaz también de superar cosas que si nos lo dicen, no nos lo creemos. Y esto es un ejemplo de superación. Ten en cuenta que este señor estuvo un montón de tiempo en una silla de ruedas, donde le daba la espalda a todo el mundo, pero es que tenía cuatro hijas y luego otra que nació años después. Imagínate lo que es eso para un padre. Por eso digo que él ha sido un ejemplo de superación pero sin Marisa al lado no hubiera sido igual. Sus hijas también me parecen seres especiales porque nadie ha vivido esto en sus infancias y en la repercusión que pueda tener. Y a nivel personal esto lo plasmé en el libro como la teoría del eterno retorno porque me pareció curioso que su padre saliera de Valdepeñas, emprendiera, y toda la familia fue como siguiéndolos y acabando en el Norte. Cuando ocurre esto, dan la vuelta al círculo y vuelven al punto de partida. 


¿Qué mensaje final has querido transmitir con este libro?


Siempre he dicho lo mismo, el corazón siempre lleva razón porque por algo se llama co-razón. Estaremos aquí hasta que tengamos que estar, viviendo hasta morir, pero en el camino quién dijo que todo está perdido.


Te tengo que preguntar, cambiando de tema, por la Medalla de las Letras Juan Alcaide que recibirás en las próximas Fiestas del Vino. ¿Qué ha significado para ti?


Me hace mucha ilusión. Estoy muy contenta y orgullosa. Pero me hace muchísima ilusión y quiero que los valdepeñeros sepan que estoy muy agradecida. 


MÁS INFORMACIÓN SOBRE ROSA PEÑASCO EN:


www.rosapeñasco.com