Rosa Peñasco: "Decir que en pleno siglo XXI sólo quienes tienen manos pueden otorgar testamento ológrafo es una afirmación discriminatoria"

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'El testamento ológrafo otorgado por personas que escriben con la boca o con el pie' es el título del nuevo libro publicado por la escritora valdepeñera Rosa Peñasco. Un libro que lucha contra la discriminación con el fin de que puedan hacer testamento ológrafo las personas que escriben con el pie o con la boca. Un ensayo científico que nace después de ver los christmas navideños que hacen estas personas y después de visitar la asociación de Pintores con la Boca y el Pie. Así nos lo cuenta la propia autora en esta entrevista.


¿Por qué escribir este libro sobre este tema?


En 2018 tuve que hacer una oposición y uno de los ejercicios consistía en un proyecto de investigación. Y quería investigar de verdad y sobre un tema que me conmocionara por dentro para poder apasionarme con una idea y tirar del hilo, que es como creo que debe ser una investigación auténtica. Soñaba con un imposible: encontrar un tema que a ser posible uniera todas las partes de mí para ser lo más auténtica posible y quería una materia que tuviera que ver con mi formación como jurista, mi trabajo como profesora de Trabajo Social en la Universidad y el arte y mi amor a las palabras. Casi tiro la toalla, pero en diciembre de 2017 me encontré con un crisma de la antigua Asociación “Artis Mutis”, hoy “Asociación de Pintores con la boca o con el pie”. Y ahí se encendió la luz, creo que porque en mi casa, cuando era niña, vi cómo recibíamos esos crismas todos los años…


¿Qué historia nos cuenta el libro?


Es un ensayo científico muy concreto que rompe barreras y da un poco de caña a juristas que más que jurídicos parecen “jurásicos”, porque en el libro protesto contra la discriminación que sufren personas con discapacidad, reivindicando que quienes solo pueden escribir con la boca o con el pie, también puedan otorgar testamento ológrafo como cualquiera de nosotros que escribimos con la mano.


Y todo porque tras observar esos crismas y acudir a la Asociación que me abrió las puertas de par en par, después de admirar los trabajos de los diferentes pintores con la boca y con el pie, pensé: ¿Además de pintar con la boca o con el pie, podrán escribir de la misma forma? Y si es así: ¿lo harán con una caligrafía única y propia como la de quienes escribimos con las manos, distinguible de la del resto y sin utilización de medios mecánicos? De ser de esta forma: ¿por qué no van a poder otorgar testamento ológrafo, escribiendo con la boca o con el pie? Y la respuesta es y fue sí desde el principio porque, de hecho, no hay más que ver cómo la Asociación envía sus productos navideños con una carta escrita o con la boca o con el pie, por uno de sus pintores.


¿Entonces cuál es el mensaje que has querido transmitir con este libro?


El principio de igualdad a la hora de otorgar el testamento ológrafo y ante cualquier otra acción, siempre que se cumplan los requisitos esenciales que exige la ley. Y la ley no exige tener manos, sino poder escribir con letra propia…


El ológrafo es un testamento muy romántico pero poco habitual, ya que está escrito por el propio testador, sin notario, testigos ni intervención de terceros, ni apoyos de ningún tipo. Es, por eso, un testamento casi místico por la introspección e intimidad que conlleva, ya que el testador y sólo él, sirviéndose de una carta escrita y firmada con letra propia que debe cumplir ciertos requisitos, determina cómo se debe actuar cuando él ya no esté. En este sentido, la gran garantía de validez del testamento no la brinda el Notario o los testigos, sino la fuerza de la caligrafía propia del testador que lo redactó.


¿Cuál es la situación legal en ese sentido que tienen las personas que escriben con la boca o con el pie?


Tuve que hacer un meticuloso estudio de legislación nacional e internacional, Jurisprudencia y doctrina, además de estudiar casos prácticos para llegar a la conclusión que la lógica me dictaba desde el principio: no hay razón legal alguna para prohibir otorgar este testamento a quienes no tengan manos, siempre que puedan escribir con una caligrafía única y propia como la de cualquiera, con otras partes del cuerpo.


Sin embargo, muchos juristas no lo ven así y te cuento porqué: por muy surrealista que pueda parecer, una nefasta interpretación de algunas palabras y giros lingüísticos como testamento escrito de propia mano o escrito de puño y letra, que ancestralmente se han utilizado para reforzar la idea de que es el testador el único que interviene en la escritura de su testamento, ha dado lugar a que algunos juristas (que más que jurídicos me parecen jurásicos), afirmen –y se queden tan anchos- que no pueden otorgar testamento ológrafo quienes no tienen manos.


En mi opinión, además de una inconstitucionalidad por discriminación, se trata de una obcecación fácil y cómoda por la literalidad de la norma que atenta contra el propio espíritu de la ley, además de dañar seriamente la belleza de las metáforas, los ejemplos y la didáctica que nos brindan ciertos giros lingüísticos. Es –y perdón por la ironía-, como si por decir que alguien tiene la mano muy larga quisiéramos decir que se trata de una mano de más tamaño que otra o como si pedir la mano de alguien significara la barbaridad de que hay que cortar y dar esa mano…


Creo que decir, en pleno siglo XXI, que sólo quienes tienen manos pueden otorgar testamento ológrafo, es una afirmación nefasta, discriminatoria, inconstitucional, un despropósito y siempre un insulto…


Pero estoy encantada con el trabajo porque como te decía al principio, no solo buscaba un tema jurídico y docente, sino que también tuviera que ver con mi amor a las palabras, las metáforas y los giros lingüísticos…


¿Lo vas a presentar en Valdepeñas?


No lo había pensado, la verdad, pero todo puede ser… Ahora estoy a disposición de la Asociación de Pintores con la boca y con el pie, a quien por cierto dedico el libro, para reivindicar sus derechos cómo y por donde ellos quieran…


¿Dónde lo podemos encontrar?


El libro lo edita una editorial de máximo prestigio en el ámbito científico y universitario como es Dykinson. Lógicamente no es un bet seller con distribución general, así que además de los grandes centros y librerías, se encuentra en su propia página web: https://www.dykinson.com/libros/el-testamento-olografo-otorgado-por-personas-que-escriben-con-la-boca-o-con-el-pie/9788491489764/


¿Cómo recomendarías su lectura?


Pues lo recomendaría como curiosidad y para quienes deseen conocer la evolución de las normas, desde el Derecho Romano hasta la actualidad, en materia testamentaria. Fundamentalmente en cuanto al testamento ológrafo se refiere, relacionando el estudio con legislación sobre personas con discapacidad y la prohibición nacional e internacional de que sufran discriminación.


Además, ensalzo casos prácticos de personas que escriben con la boca como la pintora Marta Frutos, o con el pie como la pintora Virginia Calderón, con las que mantuve interesantes entrevistas y demostraciones.


Por último te diría que el funcionamiento de la “Asociación de Pintores con la boca o con el pie”, también aparece en el libro, ya que es una institución que no incita a vivir de la caridad a sus miembros, sino a que aprendan a vivir con arte, ganándose la vida pintando o con más arte todavía: ¡unos cracks!