Luis Díaz-Cacho pidió seguir el ejemplo de San Sebastián en el primer pregón de la barriada

|



180119 SOL ALCALDE


Luis Díaz-Cacho puso a San Sebastián como ejemplo de persona que sacrificó su vida por unos ideales y se preguntó si los demás estamos dispuestos a hacer lo mismo. Lo hizo durante el primer pregón que arrancaba la II Semana dedicada al patrón de la popular barriada del Santo San Sebastián, celebrado en la hermosa ermita de su nombre, declarada Monumento Histórico Artístico.

Un acto que tuvo en sus prolegómenos el ‘chupinazo’, donde el alcalde fue invitado a encender la mecha del cohete que declaraba abierta oficialmente el amplio carrusel de actos programados para los próximos días.

Ya en el ambón de la ermita, y tras la presentación de la directiva Gema Rodríguez-Rabadán, el presidente de la hermandad organizadora, Manuel Delgado, aprovechó para instar a seguir ayudando en el mantenimiento de la ermita, en especial el proyecto de arreglo del tejado. “Cuando miro el tejado que nos cobija esta noche me sitúo en la ilusión de aquellos que iniciaron las obras… Sin embargo, reivindicó como aún más prioritaria la ayuda a quienes más lo necesitan. “No podemos reducir el carisma de San Sebastián a celebrar actos en su honor; numerosas familias padecen la violencia por ser mujer y hay miles de niños pobres en España… me inquieta que los hermanos de San Sebastián no sepan ver lo que nuestros antepasados observaron como prioridad: luchar contra aquello que realmente debilita nuestra comunidad”.

Luis Díaz-Cacho, afectado por una inoportuna afonía, se esforzó por completar la lectura de un pregón que calificó como “un orgullo y una responsabilidad”. Pero –dijo- la vida es compromiso, generosidad y elección, y nuestro querido San Sebastián jamás declinó sus obligaciones con su manera de pensar, a pesar de que se complicaba la vida”.

Invitó a pensar en el sentido de nuestra existencia y si estamos dispuestos a sacrificarnos vida en pos de unos ideales y de una fe. “¿Cuál es nuestro compromiso verdadero con la fe cristiana en la que nos han educado? ¿A caso no somos marionetas de quienes nos quieren manipular con sus mensajes?”, se preguntó. Admitió que no es fácil ser uno mismo hoy en día, igual que San Sebastián, que siendo soldado romano decidió ejercer su condición cristiana. Díaz-Cacho reflexionó entonces sobre ese ejemplo de un hombre que fue lacerado por defender su fe “y no le fallaron las fuerzas; la lección mejor es a menudo la más difícil”, concluyó.

El pregonero recibió una estatuilla del patrón al término de su pregón. El acto finalizó con un recital de la Agrupación Musical de San Sebastián.