El centro cultural La Confianza, un edificio Modernista de principios del siglo XX lleno de actividad y en pleno centro de Valdepeñas

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Hay edificios que por el simple hecho de albergar salas de exposiciones o la biblioteca se nos hacen tan habituales y cotidianos que no solemos prestar atención a su historia y su infraestructura. Un ejemplo es el centro cultural La Confianza, antiguo e histórico Casino Círculo La Confianza, como todavía hoy reza su fachada, que bien merece una visita por sí mismo, para detenernos a admirar la belleza que desprenden sus columnas, muros, techos o vidrieras.


El Círculo de La Confianza es fruto o consecuencia de la llegada del ferrocarril a Valdepeñas, acontecimiento que se produjo en 1861, lo que produjo un cambio y avance importante en la nueva estructura urbanística y socioeconómica de la Ciudad del Vino, permitiendo que su producto estrella comenzara a experimentar un fuerte desarrollo en su expansión y comercialización, dejándose ver los resultados en la construcción de nuevas edificaciones públicas y privadas de un nuevo estilo. Este avance económico dio lugar a la aparición del estilo Modernista que va a imperar en las nuevas edificaciones de finales del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX, quedando muchos ejemplos en la actual ciudad de Valdepeñas, como es el caso del Círculo de La Confianza.


En este caso, sus obras comenzaron en 1914 por D. Vicente Gil Sánchez Molero bajo proyecto del arquitecto Marceliano Coquillat sobre la antigua vivienda del entonces alcalde de la localidad, Francisco Gómez Monroy.

El edificio original consta de dos plantas. En la planta baja la fachada presenta tres puertas de acceso, una central, tipo portón, y dos pequeñas laterales. La central queda enmarcada por un arco rebajado. Sin embargo, el cuerpo superior presenta una mayor profusión decorativa, con un gran ventanal coronado por un arco rebajado y un balcón realizado en forja artística.


Una vez entramos en el edificio encontramos el patio central presidido por seis columnas con basas de fábrica revocada y capiteles de piedra caliza, unidas entre sí por arcos de medio punto rebajados. Continúa el patio en la segunda planta, enmarcado por cuatro pilastras de hierro forjado, con capiteles con decoraciones vegetales y barandilla de profusa decoración, dando lugar a una galería perimetral.


Frente a la entrada hallamos la escalera de acceso a la segunda planta. Se trata de una escalera de mármol con baranda de forja. El primer tramo de su paramento presenta una vidriera emplomada y policromada original. Además, el patio en la zona superior es rematado por una réplica del antiguo lucernario, decorado con vivos colores.


Rehabilitación


Con el paso de los años, el Casino cerró sus puertas y el Ayuntamiento de Valdepeñas adquirió el inmueble para rehabilitarlo. Las obras finalizaron en diciembre de 2010 y contaron con un presupuesto de 3.389.086 euros, financiados por el Ministerio de Fomento. El proyecto de rehabilitación fue obra del arquitecto José Fernando Lozano Urraca.

El desarrollo de este proyecto se ejecutó conservando y rehabilitando aquellos elementos arquitectónicos del edificio modernista que debían ser mantenidos en su estructura original y aprobados por la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico, a la que vez que se proyectó una nueva construcción anexa al edificio antiguo. En la nueva edificación se proyectó una nueva escalera de comunicación desde la planta sótano que alberga las instalaciones generales hasta la zona de la biblioteca, archivo histórico y planta superior y azotea.


En la primera planta encontramos las dependencias de la Concejalía de Cultura, así como la biblioteca municipal Ana de Castro, con su sala infantil, el archivo histórico y una sala de usos múltiples. En las plantas superiores también encontramos la hemeroteca, un espacio dedicado a Cecilio Muñoz Fillol y el despacho de Rafael Llamazares.

Además, la planta baja cuenta con un salón de actos con capacidad para 180 personas situado al final de un patio longitudinal de columnas cilíndricas y dos grandes salas de exposiciones, que son actualmente la sede de la Exposición Internacional de Artes Plásticas.


Como curiosidad, esta Exposición de Artes Plásticas tuvo su sede en los salones de este emblemático edificio desde el año 1956 hasta la inauguración del centro cultural Cecilio Muñoz Fillol, por lo que de sus paredes colgaron obras de artistas como Antonio López, Pancho Cossío, José Luis Sánchez o Venancio Blanco.