Identifican dos de las especies de ratones más antiguas de España en el yacimiento prehistórico de Castillejo del Bonete

|



Los materiales encontrados en el interior de los túmulos prehistóricos del yacimiento de Castillejo del Bonete en Terrinches (Ciudad Real) continúan aportando información de gran interés científico. En esta ocasión de carácter paleoambiental ya que los micromamíferos encontrados en la Galería 2 de la cueva descubierta bajo los túmulos han sido estudiados y presentados en las jornadas científicas organizadas por la Sociedad Española de Paleontología y el Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Cádiz, a finales del pasado mes de septiembre.



La muestra presentada se caracteriza por una extraordinaria riqueza en restos de anfibios, reptiles y micromamíferos. Entre estos últimos se han identificado un total de 7.957 elementos dentarios y postcraneales, todos ellos con carácter diagnóstico (húmero, ulna y fémur). Entre estos restos pueden destacarse los pertenecientes a cuatro órdenes de mamíferos: 2 lagomorfos, 2 soricomorfos, 1 erinaceomorfo y 7 roedores.



Las preferencias ecológicas de las especies documentadas indican que el entorno del yacimiento estaba constituido por un paisaje de bosque mediterráneo con alto valor ecológico, en el que se alternaron zonas abiertas secas y otras más húmedas.



El director de los trabajos arqueológicos y profesor de la Universidad Autónoma de Madrid, Luis Benítez de Lugo, considera que de este estudio es interesante valorar la presencia en la cueva de dos especies de roedores del género Mus (ratones), por tratarse de uno los registros más antiguos de Mus musculus en España.



“El análisis tafonómico preliminar de los restos permite interpretar un origen escatológico para la mayor parte de la microfauna en el yacimiento, al haberse identificado numerosos restos con claras evidencias de digestión, además de la presencia de coprolitos (excrementos fosilizados) de pequeño tamaño que contienen fragmentos de huesos de microvertebrados. Todo ello permite afirmar que la asociación estaría originada por la actividad predadora de pequeños carnívoros que buscaron refugio en el interior de los túmulos que están siendo investigados”, afirma.



El alcalde de Terrinches, Nicasio Peláez, por su parte explica que los estratos arqueológicos de Castillejo del Bonete son de una “fertilidad fascinante”. “Haciéndoles las preguntas correctas y con el equipo adecuado estamos obteniendo información sobre aspectos tan diversos como la evolución del paisaje, los paleoecosistemas, la alimentación de nuestros antepasados, sus relaciones socioeconómicas o el uso de rituales religiosos. Por ello la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha declarado este lugar como Bien de Interés Cultural, y tanto esa Administración como la del pueblo de Terrinches estamos comprometidos en continuar con la investigación. Hemos constatado su utilidad, como instrumento contra el desempleo capaz, además, de convertir este recurso en producto y ponerlo al servicio de la sociedad”, asegura.



El alcalde de Terrinches, además, ha agradecido, además, la colaboración en esta investigación al equipo del Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid.