El valdepeñero Tomás Gallego participó en el Ignite Madrid con una microcharla sobre vino y catas

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Ignite es un evento que se celebra en todo el mundo con microcharlas de cinco minutos, con 20 diapositivas que avanzan automáticamente cada 15 segundos y que se celebraba el pasado viernes en Campus Madrid de Google con un aforo de más de 100 personas y su emisión en el canal YouTube de Ignite Madrid.


Tomás Gallego, valdepeñero y especialista en marketing agroalimentario y turístico, participó con una microcharla sobre el vino y como aprender a catar sin tantas complicaciones, poniendo en valor una ciudad como Valdepeñas, donde se puede disfrutar de la cultura del vino y la gastronomía de una forma sencilla y accesible a todo el mundo.


En palabras de este valdepeñero: “Disfrutar de una copa de vino no debería ser complicado. Sin embargo estoy seguro de que cuando habéis ido a un restaurante y os han traído la carta de vinos os resulta difícil elegir que vino tomar. Y eso por no hablar de tanto protocolo como hay en el mundo del vino. Bueno, ni todo es tan complicado como parece ni siempre es necesaria tanta parafernalia. Solo es necesario saber qué tipo de vino te gusta o no te gusta…”.


Gallego repasó someramente las fases de la cata, dio algunas recomendaciones y propuso una degustación de vinos jóvenes y monovarietales para empezar a conocer el vino: “si os iniciáis en el mundo del vino, empezad por vinos jóvenes y elaborados con un solo tipo de uva. Así aprenderéis a reconocer las características de cada uva y de los vinos que se elaboran con ella: un blanco verdejo, un rosado garnacha y un tinto tempranillo al que luego podéis añadir un reserva o crianza también tempranillo. Además es bueno seguir un orden a la hora de catar. Normalmente los vinos se catan de blancos a tintos y de jóvenes a vinos con mayor crianza. O lo que es lo mismo, de vinos más suaves a vinos más intensos.”


Además, Gallego, que se presentó en el escenario copa de vino tinto en mano, quiso quitar complejos al uso de ciertos elementos que algunas veces pueden retraer el consumo de vino; como el decantador, los enfriadores o los diversos tipos de copas que hay para cada vino: “Lo ideal es tener una copa específica de vino, porque es donde mejor vamos a apreciar aromas y sabores. Pero si lo que tenéis a mano es un vaso tradicional tampoco hay que tener reparos en utilizarlo”


Gallego, habló también de la experiencia del maridaje como la mejor forma para aprender sobre la cultura del vino, disfrutando con amigos y con familiares y rompiendo los cánones de maridaje tradicionales: “Se dice que al vino blanco le van los pescados, que al rosado la pasta, a un tinto joven el queso y a un reserva la carne. Yo os aconsejo que exploréis y busquéis vuestras propias combinaciones. Un vino blanco semidulce con unas tejas manchegas o un tinto reserva con unas palmeras de chocolate”.


Además, Gallego quiso enviar un último mensaje “no os dejéis intimidar por la parafernalia alrededor del vino, el vino es democrático, es para todo el mundo y si queréis mezclar un Gran Reserva con Coca Cola y hielo porque así os está más bueno…hacedlo”.