Caballero ha participado esta mañana en la inauguración de unas Jornadas contra la Pobreza organizadas por la UCLM

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El presidente de la Diputación de Ciudad Real, José Manuel Caballero, ha participado esta mañana en la inauguración de unas Jornadas contra la Pobreza que ha organizado la Universidad de Castilla-La Mancha con el objetivo de abordar desde punto de vista científico esta problemática, sus causas y qué es necesario hacer para combatirla. En estos términos se ha expresado el rector de la Universidad, Miguel Ángel Collado, tras dar la bienvenida a Caballero y al resto de representantes de Administraciones e instituciones académicas y religiosas.


Caballero ha destacado la relevancia de estas jornadas ya que, según ha dicho, aborda una temática “de máximo interés y preocupación”, por lo que considera de suma importancia que se analice desde el punto de vista científico. No ha dudado en expresar el “claro compromiso” que tiene la Diputación para erradicar la pobreza, sobre todo después de que se ha manifestado en la demarcación ciudadrealeña “con toda su crudeza” durante la crisis.


Ha señalado, a este respecto, que lamentablemente hemos asistido a un fenómeno social nuevo que ha llevado a muchas familias a precisar ayuda para cubrir sus necesidades más básicas en cuanto alimentación e higiene se refiere. Y ha añadido que en el presente ejercicio la Administración que gestiona ya ha ayudado a 7.500 familias, a 31.000 hombres y mujeres incluidos mayores y niños, que no tienen ni lo más mínimo para vivir.


“Lo que hace la Diputación de Ciudad Real no lo hace ninguna de España”, ha afirmado Caballero, quien ha querido dejar claro que no son estas las políticas de las que se siente más orgulloso porque la existencia de personas que viven en la pobreza en una provincia emergente “es un fracaso de la sociedad”.


Caballero ha comentado, por otra parte, que asiste a las Jornadas contra la Pobreza de la Universidad para escuchar las propuestas de solución que van a aportar los estudiosos, “porque es indecente” que haya hombres y mujeres que tienen dificultades para cubrir sus necesidades básicas. Y ha indicado seguidamente que una sociedad seria, digna y culta no puede permitirse que haya gente que no viva con mínimas condiciones de dignidad.