Ramón González (Monchi): “Ser premiado con la Medalla del Deporte me da fuerza para seguir trabajando, porque el camino es fácil”

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Este año la Medalla del Deporte ‘Caridad Ortega’ la ha recibido Ramón González, más conocido como Monchi. Este profesional del deporte, lleva entrenando a jóvenes baloncestistas desde hace alrededor de 25 años, concretamente desde el año 1992. Su primer trabajo como entrenador fue en la Escuela Deportiva del Colegio Jesús Baeza. Posteriormente, se hizo cargo de la dirección de la Escuela Deportiva en la temporada 2001-2002, en la que actualmente permanece. Además, otros veinte años encandilan su currículum con el entrenamiento de los equipos junior y senior en la categoría de Baloncesto.


¿Qué se siente al ser reconocido con la Medalla del Deporte?


La verdad es que siempre te gusta que te reconozcan el trabajo que realizas, pero el mérito no es solo mío. Si miramos como está el baloncesto ahora mismo, está claro que una persona sola no puede llegar a cabo todo el trabajo. Es muy satisfactorio que hayan reconocido a mi persona, pero hay mucha gente detrás que me ayuda y me ha ayudado para que esta medalla sea mía.


¿En algún momento pensaste en que tú podías ser el afortunado?


No, la verdad que no pensé nunca que podría ser yo. El trabajo que realizo en el baloncesto no lo realizo para ganas premios, sino porque me siento muy identificado con este deporte. Me gusta muchísimo, ya me gustaba como jugador y como entrenador más aún. Creo que el premio ha venido solo.


No es la primera vez que recibes un premio de este nivel, puesto que en 2014 fuiste galardonado con la Medalla de Bronce al Mérito Deportivo de Castilla-La Mancha. ¿Qué significan para ti estos reconocimientos?


Significan reconocimientos al trabajo bien hecho. Como bien has dicho, en 2014 la Junta me otorgó un premio muy importante y me reconoció como Mejor Entrenador de Deporte Base. Son detalles que a todos nos gusta tener, pero sobre todo te dan fuerza para seguir trabajando, porque lo que está claro es que el camino no siempre es fácil. Hay muchos obstáculos, momentos malos y estos premios te dan empujones para acordarte de que hay que seguir, porque hay gente que reconoce lo que haces día a día.


Esta temporada ha sido dura, sobre todo con la pérdida de Alfonso Manzanares. ¿Ha afectado este hecho a la temporada en sí? ¿Qué diferencias son notables respecto al año pasado?


Este hecho para el Club fue un palo muy grande y muy duro. Era un chico que estaba muy implicado en este deporte. Tenía muchas ganas de todo. Me veía reflejado en él cuando yo empecé a jugar al baloncesto. Ha faltado una pata de la mesa a la planificación o al equipo técnico. Considero que le quedaban muchos años por trabajar por el baloncesto. Respecto a la temporada en sí, creo que esta temporada no ha sido mala del todo, porque en general hemos tenido la cabeza en otro sitio y estado más débiles. Aun así, no ha sido mala. Este año la Escuela de Baloncesto por primera vez en la historia ha tenido el mayor número de alumnos en la localidad. Es un hecho histórico, que no sé si se volverá a repetir, porque es muy difícil algo así. En temas de resultados deportivos, la temporada pasado tuvimos mejores, pero creo que somos una escuela que no tenemos como objetivo prioritario los resultados, nos centramos más bien en que la gente participe.


¿A quién vas a dedicar este premio?


Se lo tendría que dedicar a mucha gente. En primer lugar, a Alfonso Manzanares que ya no está con nosotros y este reconocimiento también es parte suya. Además, quiero dedicarlo a mi familia, a mi mujer y mis hijas, a las que le quito mucho tiempo para dedicárselo a este deporte; a mis padres y amigos. Creo que estos premios si se pueden repartir, se reparten con la gente con la que te gustaría pasar más tiempo.