El IES Gregorio Prieto participa en un Proyecto Erasmus sobre Slow Food

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Desde el pasado 8 de Octubre, el IES Gregorio Prieto, el centro de formación de dirección del hotel Cesare Ritz de Meran (Italia) y un instituto de formación profesional de Würzburg (Alemania) son compañeros en una Asociación Estratégica de Formación Profesional cofinanciada por la Unión Europea dentro del proyecto Erasmus +.


En este proyecto, profesorado y alumnado de los 3 centros educativos trabajarán diferentes puntos de vista del Slow Food durante 27 meses. El movimiento Slow Food, en oposición al Fast Food, entiende que la alimentación se debe llevar a cabo comiendo con atención, valorando la calidad, la procedencia de los ingredientes y el modo de cocinarlos.


Entre otras cosas, en este proyecto se valorarán las diferencias entre los platos convencionales de acuerdo a los criterios de la comida Slow Food o se analizarán los efectos que la producción de comida Slow Food tiene en el consumidor y en el medio ambiente. Y por supuesto, también se elaborarán recetas y prepararán comidas utilizando los mejores productos frescos regionales.


Los pasados 22 y 23 de Octubre se celebró el primer encuentro entre profesores en el centro alemán, al que asistieron como representantes del IES Gregorio Prieto Manuel Moraleda y Beatriz Pavón, profesores del Departamento de Cocina y Restauración. Tras una presentación de las escuelas y sus (muy diferentes) sistemas educativos, se elaboró el plan de trabajo para las 3 próximos intercambios (el primero se realizarán en Würzburg en Noviembre, el siguiente en Meran en la primavera de 2019 y el último en Valdepeñas en Otoño de 2019). Durante el encuentro los profesores y profesoras también presentaron comida típica de su región (elaborada según los criterios Slow Food), crearon fichas de trabajo para el alumnado y llegaron a acuerdos sobre la difusión de los resultados del proyecto.


Al próximo encuentro internacional, que se celebrará del 11 al 17 de noviembre, viajarán 10 alumnos y 2 profesores de cada uno de los países invitados, mientras que la escuela organizadora intentará involucrar al mayor número posible de alumnos para que puedan beneficiarse de la participación en el proyecto. Tanto profesorado como alumnado esperan ilusionados el intercambio de Noviembre, en el que los estudiantes tendrán que llevar a cabo las actividades diseñadas por sus profesores.