El Gobierno de Castilla-La Mancha destina una partida de siete millones de euros para jóvenes desempleados inscritos en el Sistema de Garantía Juvenil

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El Gobierno de Castilla-La Mancha en su afán de reducir las tasas de desempleo juvenil, ha aprobado hoy en Consejo de Gobierno una nueva actuación, dotada con un presupuesto cercano a los siete millones de euros, para fomentar la inserción laboral de jóvenes desempleados, de la mano de proyectos de formación profesional y prácticas no laborales en empresas.


Se trata de subvenciones a empresas para la realización de proyectos de formación y prácticas para jóvenes inscritos en el Sistema Nacional de Garantía Juvenil, con el nombre de Formación Plus. La convocatoria tiene como finalidad mejorar las posibilidades de inserción laboral a través de la formación profesional para el empleo y la práctica profesional.

Según ha explicado esta mañana el viceconsejero de Empleo y Relacionadas Laborales, Francisco Rueda, “el Gobierno de Castilla-La Mancha quiere proporcionar a las personas jóvenes, previa realización de un itinerario socio-laboral individualizado, la formación que les posibilite la obtención de un certificado de profesionalidad, facilitando su acceso al mercado de trabajo, a la ocupación y a la adquisición de práctica laboral en un entorno real”.

Los proyectos se desarrollarán en dos fases, por una parte la formación correspondiente a un certificado de profesionalidad, y una segunda fase en la que, aquellas personas que obtengan el certificado de profesionalidad, podrán realizar voluntariamente prácticas no laborales en empresas pertenecientes a sectores relacionados con la formación impartida.

Los proyectos subvencionables deberán cumplir con una fase formativa y otra de prácticas. La fase formativa se desarrollará en la modalidad presencial y tendrá una duración máxima de 400 horas, con un mínimo de ocho alumnos y un máximo de 15. Además, el proyecto deberá ir acompañado de compromisos de una o varias empresas para la realización de las prácticas no laborales y las entidades beneficiarias deberán contratar un orientador laboral.

La fase de prácticas no laborales en empresas tendrá una duración de tres meses, y un mínimo de 240 horas. Está previsto que los participantes reciban de la empresa, o grupos empresariales en que desarrollan las prácticas una beca de apoyo, cuya cuantía será, como mínimo, del 80 por ciento del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples, IPREM, mensual vigente en cada momento.

Por el desarrollo de los proyectos, las entidades beneficiarias podrán percibir ayudas en concepto de formación y de orientación laboral con una cuantía máxima de 3.250 euros por contrato de orientador laboral. Además, durante la etapa formativa, los alumnos tendrán derecho a percibir una beca de asistencia que se calculará en base a siete euros por día lectivo.

Podrán acceder a la Formación Plus, además los jóvenes incluidos en el fichero del Sistema Nacional de Garantía Juvenil, con edades comprendidas entre 18 y 29 años, los jóvenes en riesgo de exclusión; personas que tengan reconocido un grado de discapacidad igual o superior al 33 por ciento; mujeres que tengan la condición de víctimas de violencia de género; personas que tengan la condición de víctimas de terrorismo; jóvenes procedentes de Instituciones de Protección de Menores; internos de centros penitenciarios cuya situación penitenciaria les permita acceder a un empleo; personas con problemas de drogodependencia u otros trastornos adictivos que se encuentren en proceso de rehabilitación o reinserción social; pertenecientes a minorías étnicas o culturales; personas sin hogar o en riesgo de pobreza y en general personas amenazadas de exclusión laboral o social.