El edificio de los Castellanos, una típica casa burguesa en pleno siglo XXI

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Un acontecimiento trascendental para la historia de Valdepeñas fue la llegada del ferrocarril el 21 de abril de 1861. Algo que supuso un vuelco en las estructuras económico-sociales y urbanísticas de la ciudad, que conoció momentos de prosperidad y desarrollo, favorecidos por un ferrocarril que permitía comercializar más y mejor sus vinos y que dejaría sus consecuencias en el urbanismo de la transición del siglo XIX al XX.


Entre las casas más significativas de aquella época se pueden destacar la Casa de las Telas, la Casa de la Familia Jiménez-Lucas, la Casa-Bodegas de las Bilbaínas, la Casa de los Cruz, la de los Ruiz-Poveda, el edificio del Casino o el edificio de los Castellanos.


Este último edificio es la típica casa burguesa, que son aquellas vinculadas al esplendor económico que se dio a finales del siglo XIX en la localidad, asociadas a una clase media burguesa que generó un urbanismo muy característico de este período adquiriendo en algunos casos, características palaciegas.


El actual inmueble residencial de la Casa de los Castellanos fue construido en 1893-1894. A lo largo del siglo XX, el inmueble estuvo destinado a diversos usos. Fue sede de la Falange Española, de la Agrupación Musical La Lira, de Extensión Agraria, de Radio Juventud y de Cáritas durante los años 50, 60 y 70. En 1962 fue adquirido por el Ayuntamiento de Valdepeñas con el fin de ubicar el Instituto de Enseñanzas Medias, hasta la construcción de un nuevo Instituto a finales de los sesenta, terminando en 1987 siendo utilizada como sede de la Policía Nacional hasta 2010.


El edificio presenta patio central, dos plantas, torreón, capilla con cripta y cueva-bodega. Además, en el edificio se encontraba en su momento una capilla bendecida en mayo de 1894, sucesora del antiguo oratorio el Cristo de Burgos de la familia Castellanos. Fue realizada por Jerónimo y Samuel Luna, autores de parte de la decoración del palacio de la Diputación de Ciudad Real y financiada por Antonio María Vasco y esposa. La planta era rectangular, estando dividida en presbiterio, cuerpo de iglesia, coro y dos tribunas con balaustrada de mármol y decoraciones de molduras e imitaciones a mármol. En la hornacina central estaba situada la imagen pintada en lienzo del Cristo de Burgos, fechada en el siglo XVII. Durante la Guerra Civil desapareció esta capilla.


Finalmente, el Ayuntamiento de Valdepeñas rehabilitó recientemente este edificio, destinado actualmente como Centro Integral de Formación e Innovación de Empresas. En esta rehabilitación se aprovechó para sacar a la luz los antiguos estucados del patio y escaleras de acceso, a la vez que recuperar el antiguo espacio de la Capilla del Cristo de Burgos como Salón de Actos.


Si nos fijamos en la fachada, este edificio de los Castellanos presenta el mismo dibujo que las casas burguesas. Es una fachada cuyos vanos se organizan de modo que los balcones o ventanas de los pisos superiores coincidan con las de los pisos inferiores. Y destacan también las grandes dimensiones de puertas y ventanas y la altura de los techos, lo que daba sensación de grandiosidad.


La entrada principal comunica con el patio central mediante un zaguán, cuyas paredes y techo presentan diversas decoraciones realizadas en escayolas.


A continuación accedemos al patio, de forma rectangular, que está formado por doce columnas de hierro fundido, que soportan una carrera de madera y forman pasillos interiores, que dan acceso a las diversas estancias del interior del inmueble. En dichos pasillos la antigua solera se ha mantenido y en algunos casos se ha recuperado. En el centro del patio se localiza una pequeña fuente con dos platos y pilón el cual ha sido reformado.


Por encima de las columnas de hierro fundido del patio encontramos la primera planta formada por una galería cerrada con grandes ventanales que dan al patio, semicerrados por barandillas de forja.


El acceso a la primera planta desde el patio se realiza a través de una escalera con barandilla de madera. Las paredes presentan decoración de estucado pintado con diversos colores, grises en las zonas bajas y rosas y blanco con motivos de caráctervegetal en las zonas intermedias y altas de los muros.


Esta primera planta formaría la parte principal de la vivienda con habitaciones dedicadas a dormitorios y estancias privadas destacando el primer corrido con decoraciones de estuco los cuales se encontraban tapados por capas de pinturas y gotelé y una gran habitación con arco carpanel y decoraciones de molduras de escayola pertenecientes a la zona superior de la capilla del Cristo de Burgos la cual había sido separada del área inferior por un piso.


La planta segunda del inmueble queda ligeramente retranqueada sobre la cubierta de la primera planta, no observándose bien desde el patio central. Tradicionalmente esta planta estaba ocupada por el personal de servicio de la casa.

Culmina el edificio un torreón cuadrangular, construido mediante ladrillo visto y rematado con cubierta a cuatro aguas. Presenta ventanales en cada una de sus vertientes.