Los dominicos donan a Almagro varios óleos de Gregorio Prieto dedicados a la mujer encajera

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El Ayuntamiento de Almagro y la Orden de Predicadores han suscrito hoy un convenio de cesión de cinco óleos del pintor valdepeñero Gregorio Prieto (1897-1992). Daniel Reina, alcalde de la ciudad encajera y el padre dominico, Vicente Díaz, han firmado el acuerdo de depósito de esta serie de pinturas dedicadas a la mujer encajera para el Museo del Encaje y la Blonda de Almagro por un plazo de dos años, prorrogable otros dos años más.




La Orden Dominica había cedido en el año 2008 un óleo de esta serie La Encajera al Museo del Encaje. Con la firma, se ha ampliado en dos años más la cesión del citado cuadro y se ha fijado el mismo periodo de cesión para las otras cuatro pinturas que hasta hace unos días colgaban en las paredes del comedor y sala del convento de la Asunción Calatrava. Las cinco obras del conocido como el pintor de la Generación del 27 representan mujeres haciendo encaje, sentadas en compañía o en solitario en sus patios o puertas de sus casas. Gregorio Prieto representa el lado más popular y tradicional del quehacer de estas mujeres que realizan uno de los trabajos más conocidos y apreciados de la población.



En la serie La Encajera domina la quietud de la mujer manchega, en un ambiente que trasmite paz y tranquilidad Los cuadros-tinta, óleo y aguada sobre papel- están fechados en 1948 y 1950. Tiene unas dimensiones entre los 40x26 del más pequeño a las 63x46 del de mayor tamaño. Reina ha mostrado su satisfacción por la cesión que se ha realizado gracias al empeño del padre Vicente que solicitó a su Orden la petición de que los cuadros se quedaran en Almagro. 


Prieto y su relación con Almagro y los Dominicos 


El pintor valdepeñero mantuvo durante su vida una estrecha relación con los Padres Dominicos incluso durante los años que vivió en Inglaterra (1935-1947) durante los cuales realizó la Serie Vida de los Dominicos.




Por ello, no es de extrañar que en el convento de la citada orden en Almagro, se encuentre una colección de varios cuadros, entre ellos la serie donada, de unos de los pintores castellano-manchegos más conocidos. Además, a su vuelta a España en 1950, Prieto continuó vinculado a la Orden de Predicadores. Se convirtió en un miembro seglar de la Orden, terciario o miembro de la Tercera Orden de Santo Domingo formado por laicos, hecho que se conoce por la correspondencia que mantenía con su amigo, el padre Desiderio Díez de Triano, fraile del convento almagreño, a quien le contó su emoción por formar parte de la Orden y su agradecimiento. Años después, en 1982 Gregorio Prieto cedió la serie La Encajera y otros cuadros y grabados de iconografía dominicana al convento de Almagro. El conjunto de las obras se pudo ver en la exposición Los Dominicos y Almagro en la obra de Gregorio Prieto que tuvo lugar en abril de 2001 en el Hospital de San Juan.