25 aniversario del Gran Festival de Ballet de Irene Campillo

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Los días 10 y 11 de Junio de 2016, han constituido un hito en el calendario cultural y social de Valdepeñas pues el Estudio de Danza de Irene Campillo ha puesto en escena del Teatro‐Auditorio Municipal “Francisco Nieva” de la Plaza San Nicasio de Valdepeñas el Gran Festival de Ballet de Irene Campillo, y ya son 25 años haciéndolo. Dos son las asociaciones que vienen siendo las beneficiadas con los fondos que se recaudan, AFA Valdepeñas (Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer y otras Demencias) y ADOWN ( Asociación Síndrome de Down A‐Down de Valdepeñas). 


Éste año, con un lleno absoluto en las dos funciones, estuvo cargado de emoción y emotividad, pues fueron muchos los agradecimientos que recibió Irene Campillo del público, de las asociaciones beneficiarias y sobre todo de antiguos/as alumnos y alumnas del Estudio, algunos de los cuales ahora son padres y madres de los actuales alumnos y alumnas. Los recuerdos los quisieron plasmar en un vídeo de fotografías recogidas, en las que se mostraban desde aquel 1991 cuando el Estudio iniciaba su andadura en la Calle Tomás de Antequera y las primeras representaciones en el Centro Cultural Cecilio Muñoz Fillol de la Calle Pangino. Por otro lado, la trayectoria de Irene Campillo durante éstos 25 años está reforzada por su formación académica, que va desde que se inició a los 6 años en el Colegio San Agustín de Valdepeñas hasta la obtención del Título de Ballet en Danza Clásica y haber cursado hasta el 4º en Danza Española. También está patente su formación, en la realización de los decorados y las puestas en escena, pues no en vano también posee el Título de Decoración de Interiores. En resumen, los festivales de los que año a año hemos ido disfrutando, son la consecuencia del esfuerzo y el trabajo de una profesional como es Irene Campillo. 


En éste 25 aniversario se pudo disfrutar de un recorrido a través de una selección de números puestos en escena desde aquel primer Gran Festival de Ballet de 1991, y como siempre resultaron de gran belleza y colorido, y como cada año los familiares de los bailarines más jovencitos pudieron comprobar con emoción sus primeros pasos y los mayores la evolución de los mismos. Además de todo lo que se ve en éstos festivales, también queda patente todo el trabajo, esfuerzo, disciplina y tantos y tantos valores que día a día aprenden los alumnos y alumnas del Estudio de Irene Campillo. Posiblemente éstos valores han ido enriqueciendo a la sociedad valdepeñera en su conjunto y no cabe duda que la impronta dejada es muy importante y el camino iniciado por Irene ha sido seguido por otros en Valdepeñas. Así pues, pudimos disfrutar de puestas en escena de números del más puro estilo Clásico, donde se refleja el trabajo en el Estudio, con el Baile en Puntas, con música de “Stumbli´in” de Suzi Quatro, con Ejercicios de Suelo con música de “Dreams, Dreams, Dreams” de The Everly Brothers, con los Ejercicios de Barra con música de José Luis Perales “¿Y cómo es él?” . Puestas en escena en las que los más pequeños demostraron que sus primeros pasos en el Ballet es firme y pusieron una enorme sonrisa de satisfacción en los familiares y público asistente, cuando se pudo ver “¿Qué desean?”con música de “Sopa de Amor” de Carmen y Antonio, con la puesta en escena del número de “La Cenicienta” de Gioachino Rossini. 


Un Festival compuesto por 19 actuaciones, en las que como siempre, también se puso en evidencia, otro de los grandes valores que desde el principio ha sido signo de identidad del Estudio de Irene Campillo, y me refiero a la Inclusión, palabra tan de moda en éstos momentos, que Irene entendió imprescindible desde sus inicios, y así, cuando en otros tiempos el Ballet estaba reservado únicamente a cuerpos perfectos, cuyos cánones de belleza pudieran ser reflejados en el escenario, Irene apostó por “incluir” y no discriminar a aquellas personas que por su peso, tamaño, uso de gafas o por su discapacidad intelectual, no cumplían dichos cánones de belleza. 


Por todo ello, además de volver a presenciar un Gran Festival de Ballet, también presenciamos un Gran Reconocimiento a una Gran Persona, IRENE CAMPILLO SÁIZ, y no podemos cerrar ésta crónica sin nuestro agradecimiento, el de las dos entidades beneficiarias, AFA y ADOWN. “GRACIAS IRENE”.




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