El fútbol sala fue cruel con el Valdepeñas

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Otra cita de las grandes esperaba al Massey Ferguson/Bodegas Fernando Castro Fútbol Sala Valdepeñas. Recibía, en el segundo partido de los playoffs, a Gran Canaria. Con 0-1 abajo en la serie, el conjunto azulón no tenía margen de error. Era ganar o ganar.


¿Qué decir de la afición valdepeñera? Esperando el partido desde el pitido final del partido del pasado domingo en las islas. Impacientes toda la semana ante este gran duelo. Las gradas, repletas una vez más. Por tanto, el espectáculo estaba garantizado. Entonando los acordes del nuevo himno del Massey Castro, recién salido del horno, los jugadores saltaban a la pista.


El choque comenzaba con la igualdad por bandera. Los dos equipos se mostraban muy respetuosos, sabedores de que todo se iba a decidir por pequeños detalles. Tanto era así, que las ocasiones claras estaban brillando por su ausencia.


El primero en sacar el “casi” de la grada fue Kike, pero una gran intervención de Gus evitó el primero. También lo intentó Fer, con la misma respuesta por parte del meta canario. Acto seguido, iba a ser el Gran Canaria el que abriese el marcador. Bingyoba sacó de banda y Saúl la empujó en el segundo palo. Tocaba remontar.


Miguelito tuvo el empate, pero Gus la mandó a córner. El Valdepeñas estaba jugando sus mejores minutos. Los amarillos se encontraban en bonus y los de Leo Herrera iban a disponer de un doble penalti, pero otra vez Gus rechazaba el remate de Kikillo. Los valdepeñeros lo seguían intentando, pero no iban a conseguir batir a Gus, que se había convertido en el mejor de la primera mitad.


Ya en los segundos veinte minutos, Gran Canaria iba a poner más tierra de por medio, gracias al tanto de Juanillo. Más difícil todavía para un Valdepeñas que no merecía este resultado.


Seguían voluntariosos los locales, pero no eran capaces de perforar la meta canaria. Los de Suso Méndez, al igual que en la primera parte, se encontraban ya en bonus. Gus seguía salvando a los suyos. Y Anás hacía el tercer tanto visitante.


Entonces entraba en acción Kikillo como portero-jugador, pero ni con esas. Pepe robaba un balón y hacía el cuarto. Carlos lo intentaría con otro doble-penalti, pero Gus estaba de dulce. Y Miguelito mandaba arriba otro nuevo doble penalti. Kike estrellaría un balón en el poste, antes de inaugurar el marcador azulón.


Un penalti cometido sobre Kike iba a ser fruto de otro nuevo tiro al palo, esta vez de Carlos. La suerte era esquiva al Valdepeñas. El partido moría con la expulsión de Kikillo por doble amarilla, el gol de Pablo Salado para Gran Canaria y el de Kike para Valdepeñas. No hubo tiempo para más.


Así finaliza una gran temporada del Massey Ferguson/Bodegas Fernando Castro Fútbol Sala Valdepeñas, que no ha podido concluir con el premio del ascenso. La gloria no consiste en no caer nunca, sino más bien en levantarse las veces que sea necesario. Y, que nadie lo dude, este equipo se va a levantar.

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