El padrinazgo fatal

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Resulta que con motivo de la concesión anual de Honores y Distinciones de la Ciudad de Valdepeñas a personas o Asociaciones merecedoras de ellas de acuerdo a distintos ámbitos ( Servicio filantrópico a la comunidad, las Artes, las Letras, el Deporte, la actividad empresarial ), los grupos políticos con representación municipal y otras entidades de la sociedad civil que aporten un número mínimo de firmas que avalen el sentido de honrar al candidato, durante nuestro gran día de La Patrona, pueden proponer al Excmo. Ayuntamiento, a través de la Concejalía de Cultura, los candidatos que suponen merecedores de estos premios. Pues bien, en mi todavía corta experiencia en la política activa veo con cierta vergüenza que sólo acaban filtrándose para la concesión efectiva aquellas propuestas egresadas del partido mayoritario, que es el Partido que gobierna la Ciudad de Valdepeñas.


Es un hecho palmario que todos los candidatos – personas o asociaciones – propuestas por los partidos políticos son merecedores de estas distinciones, que por no estar vinculadas a una recompensa pecuniaria, tienen un mayor valor sentimental y mayor renombre, por ser públicos y estar unidos a la ética, a la filantropía, a la capacidad, a la constancia y el trabajo; es decir, esas virtudes que no tienen precio. Ahora bien, del mismo modo que son merecedores de reconocimiento público todos y cada uno de los candidatos propuestos por el partido que gobierna la ciudad, también lo son las otras candidaturas propuestas por nuestro partido y el de IU-Ganemos. La razón política nos dice que en estas circunstancias deberían consensuarse los reconocimientos, de suerte que seamos todos los que lleguemos a acuerdos que nos satisfagan moralmente, y no políticamente. No se puede jerarquizar el valor de las personas o entidades reconocidas por el número de concejales del partido proponente. No se puede porque no es un asunto político, sino de justicia moral que requiere del consenso, del acuerdo y de la integración de todas las propuestas. Es por ello que hubiese sido deseable una mayor dosis de generosidad por parte del partido gobernante en atender las propuestas de los otros grupos políticos. Porque si seguimos imponiendo a los candidatos sólo con el criterio del número de concejales, se daría en la actualidad la paradoja de que toda persona honorable o asociación benemérita que propusiese el Partido Popular para recibir alguna de estas distinciones – por grandes e inapelables que fueran los méritos de la persona o de la entidad -, sería automáticamente rechazada por la mayoría de la corporación. Es así que el Partido Popular se convertiría en una especie de padrino gafe que condena de forma insoslayable al fracaso la candidatura de su pupilo. La cosa no resiste la mínima valoración ética, cuando precisamente queremos honrar comportamientos éticos.


Es por ello que como Portavoz del Grupo Popular en el Excmo. Ayuntamiento de Valdepeñas pido a los compañeros concejales que gobiernan la Ciudad mayor dosis de generosidad y comprensión en estos casos. Pues no se trata en este asunto de alcanzar ninguna victoria política, sino de honrar y poner sobre el pavés de los honores cívicos EL BIEN O LO BUENO, independientemente de quién lo proponga.

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