Unión, innovación e internacionalización, claves para el sector agroalimentario

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Las estrategias de futuro del sector agroalimentario, de gran importancia en comarcas como la de Manzanares, protagonizaron el segundo día de ponencias de las V Jornadas Empresariales celebradas en esta localidad. Los clúster que unen a muchas pequeñas empresas de un sector para competir mejor, la calidad y la innovación para conseguir valor añadido, y la internacionalización, fueron algunas de las claves expuestas por diferentes expertos, técnicos y empresarios del sector.


En el día dedicado monográficamente al sector agroalimentario, el director general de Industrias Agroalimentarias y Cooperativas de la Junta de Castilla-La Mancha, Agapito Portillo, dijo en las jornadas manzanareñas que estas industrias, al estar ligada su producción a la tierra y tener una gran base social en el territorio, fijan la población en el medio rural ya que no tienen el hándicap de la deslocalización que sí afecta a otras industrias.

Una vez demostrado que las empresas del sector agroalimentario saben vender en el exterior, uno de sus retos está en obtener mayor valor añadido de esas exportaciones. Como ejemplo citó que en la región se exporta el 50% de la producción de vino, pero que estos ingresos solo suponen el 20% . “Sabemos vender fuera, se venden grandes cantidades, pero se vende barato”, según el director general.

Agapito Portillo dijo que la industria agroalimentaria está muy atomizada, por lo que debe apostar por la integración empresarial, por la planificación, por diversificar productos así como por la calidad, la innovación, las TIC y la promoción.

La misma idea de la unión de las pequeñas empresas del sector para conseguir mayor competitividad -“muchos peces pequeños son capaces de comerse al pez grande”, se dijo- centró la mesa redonda sobre las ventajas de asociarse en un clúster sectorial, fórmula que permite colaborar para competir y alcanzar retos que las pequeñas empresas no pueden conseguir solas.

José Ignacio Fernández, técnico de la diputación de Granada, explicó los resultados del clúster agroalimentario del Altiplano granadino, que con fondos europeos y el apoyo de la administración y de la universidad, ha logrado grandes resultados gracias a la cooperación de muchos socios en una provincia con nueve productos de calidad reconocidos con denominaciones de origen e indicaciones geográficas protegidas. De esta forma, la industria agroalimentaria alcanza ya el 13% del PIB provincial de Granada.

Otro ejemplo expuesto en la mesa redonda fue el de la Ciudad Agroalimentaria de Tudela, cuya directora comercial, Isabel Violade, explicó que se trata de un parque empresarial agroalimentario y logístico que, promovido por el gobierno de Navarra, ofrece servicios mancomunados para las empresas, con ahorro de costes, y favorecen la innovación en un entorno propicio.

Tras Alberto Marcilla, director de Banca Rural de Globalcaja, que incidió en el apoyo financiero al sector, participó Jorge Jordana, consejero de presidencia de la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB), para quien las posibilidades del sector son extraordinarias ya que la FAO indica que hasta 2050 el mundo tiene que producir un 70% más de productos agroalimentarios.
El ejemplo del kiwi

Según Jordana, España tiene muchas muchas posibilidades de expansión en el sector agroalimentario, “y si las autoridades comunitarias no nos lo impiden, podemos ser una absoluta potencia agroalimentaria en el futuro”. Para ello dijo que hay que trabajar mucho y unidos en un sector que está muy atomizado. Como ejemplo expuso que solo en España hay 45.000 marcas de vinos “y mientras sigamos cada uno por nuestra marca, no haremos nada”. El caso contrario lo tenemos en Nueva Zelanda, que frente a la competencia china en la exportación de kiwi comercializó este producto bajo una misma marca (Cespri) y volvió a ser líder mundial. “Colaborar es la llave del éxito”, apuntó el consejero de la FIAB.


En otra mesa redonda sobre intereses y necesidades del tejido empresarial agroalimentario participaron representantes de diferentes entidades de la comarca que expusieron sus respectivos ejemplos, coincidiendo todos en la apuesta por la calidad como valor añadido y la apertura de nuevos mercados, principalmente en el exterior. Ramón Luna, de Frimancha, pidió el apoyo público en materia de I+D para competir sin perder calidad. Ramón Alcarazo, de Bodegas Yuntero, contó cómo la entidad ha abierto otras líneas de negocio y cómo su apuesta por la calidad o por la agricultura ecológica le están reportando éxitos comerciales. Antonio Atienza, de Mercomancha, destacó la adaptación a los mercados, consiguiendo introducirse en grandes cadenas como Mercadona. José Carrero, del CRDO Queso Manchego, destacó la apuesta por el mercado exterior y la promoción. 

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