Francisco Serrano: “Trabajar con personas con discapacidad es muy gratificante”

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La Asociación de Familias y Amigos del Discapacitado (AFAD) lleva 31 años trabajando por las personas con discapacidad intelectual tanto de Valdepeñas como de la comarca. Tuvieron unos inicios duros pero actualmente ofrecen una amplia gama de servicios a través de los que atienden a personas de todas las edades. En total, prestan servicio a 70 familias en el centro ocupacional y a 110 familias en el Centro de Desarrollo Infantil y Atención Temprana. Por todo ello el Ayuntamiento les ha concedido la Medalla de Oro al Servicio Desinteresado a la Comunidad y por este motivo hemos hablado con su presidente, Francisco Serrano.


¿Qué significa para AFAD que os hayan concedido este reconocimiento?


Es un reconocimiento a la labor que viene desarrollando durante 31 años. Es un reconocimiento más pero es muy especial porque viene del Ayuntamiento de nuestro pueblo. Es una satisfacción grandísima haber podido ser merecedores de esta Medalla al Servicio Desinteresado porque es una labor que venimos haciendo desde hace 31 años. Somos una asociación sin ánimo de lucro que cumple una labor social y, aunque está dentro de nuestros estatutos y de nuestros fines, siempre es bueno que alguien te lo reconozca.


¿Por qué crees que os la han concedido?


Nos la han concedido por la labor que llevamos a nuestras espaldas, por las personas y familias a las que llegamos. Trabajamos por un colectivo de personas desfavorecidas y lo hacemos de forma altruista en lo que es la asociación pero la labor la desarrollamos con profesionales. Así que creo que nos la han concedido porque nos la merecemos, aunque sea una falsa modestia.


¿Cómo fueron los inicios de AFAD?


AFAD nace el 6 de junio de 1984. Había una asociación en Santa Cruz de Mudela y otra en Valdepeñas que trabajan por la salud de sus hijos. Unieron fuerzas y nació AFAD. Los principios fueron difíciles porque no había sede y desplazábamos a nuestros profesionales a los colegios para que fueran un apoyo para las personas con discapacidad intelectual. A lo largo del tiempo, las instituciones dijeron que el servicio que prestábamos no era necesario y AFAD tuvo que dar un golpe de la mesa para ayudar a aquellas personas que por ley no tenían ningún tipo de atención. Empezamos con cinco chicos de distintos pueblos de la comarca. Hay que tener en cuenta que cuando AFAD empezó había, en un radio de 30 kilómetros, dos centros ocupacionales, en Manzanares y La Solana, por lo que se supone que estaban atendidas las personas de la comarca. Entonces tuvimos que luchar y demostrar a la gente, a las instituciones y a las familias, que teníamos cabida ahí y podíamos trabajar por estas personas en nuestro pueblo. Nuestros inicios, por lo tanto, fueron visitando a estas personas casa por casa no sólo en Valdepeñas, sino en Torrenueva, en Castellar, en el Viso,… Eran personas que no habían estado nunca escolarizadas y conseguimos que vinieran a AFAD. Comenzamos con 5 usuarios, una profesional a jornada completa que era una psicóloga y después contratamos una profesora de pedagogía terapéutica. Nuestra primera sede fue en la barriada de Consolación donde dábamos tratamientos ambulatorios para niños de 0 a 10 ó 12 años. Después nos cedieron un aula en el antiguo colegio de San Nicasio. Y conforme íbamos creciendo en espacios, íbamos creciendo en usuarios. Y en 2010 inauguramos la nueva sede en la salida de la carretera de Ciudad Real. Tenemos unas instalaciones modélicas y allí estamos atendiendo a unas 70 familias mayores de edad y a unas 110 familias en tratamientos ambulatorios en el Centro de Desarrollo Infantil y Atención Temprana situado en la plaza de San Marcos.


La crisis os ha afectado duramente pero ahí seguís luchando…


Hace tres o cuatro años tuvimos un grave contratiempo económico porque las administraciones dejaron de pagar a tiempo los convenios y nosotros teníamos que seguir prestando los servicios. Tuvimos una situación complicada porque los trabajadores estuvieron 4 ó 5 meses sin cobrar, los proveedores tampoco cobraban y no era por una mala gestión, sino porque somos una institución sin ánimo de lucro totalmente privada pero que trabajamos con dinero público. Entonces, al no llegar el dinero, nos vimos así. Afortunadamente por la buena labor económica llevada desde el principio, a pesar de los recortes, pudimos seguir. Hubo algún momento en el que pensamos que igual teníamos que cerrar no sólo nosotros, sino otros centros ocupacionales de la región. Afortunadamente aquello se pasó, empezamos a recibir las subvenciones no en tiempo, con demora, pero gracias a la gestión económica que llevamos a cabo, pudimos subsistir. Por ejemplo, estamos en agosto y hace unos días acabamos de recibir las primeras subvenciones de este año. Pero económicamente tenemos las cuentas saneadas.


¿Qué servicios presta actualmente AFAD?


Por un lado, tenemos el Centro de Desarrollo Infantil y Atención Temprana, situado en la Plaza de San Marcos. Luego tenemos un servicio que es privado que es para dar continuidad a la atención de los niños que salen del Centro de Desarrollo Infantil y Atención Temprana que, aún estando escolarizados, siguen recibiendo esa atención. Con respecto a las personas mayores tenemos un centro ocupacional con tres talleres laborales. Luego tenemos un centro de día para mayores de 45 años para atender a personas que llegan a ciertas edades y su desarrollo va más despacio que otra persona que no tiene discapacidad. Aparte de eso, tenemos un centro de día para gravemente afectados donde atendemos a 13 chicos. Luego tenemos una vivienda tutelada para que puedan hacer una vida lo más normal posible. También hace tres años creamos un centro especial de empleo donde damos empleo a personas con discapacidad intelectual y a personas con discapacidad física que podrían tener dificultades para incorporarse a un puesto de trabajo normalizado.

Aparte de eso, tenemos un programa de padres, un servicio de ocio juvenil llamado ‘Cuenta conmigo’ en el que programamos actividades de ocio con monitores, y también tenemos un club deportivo federado, el club deportivo ‘Puerta del Vino’.


¿Cómo es trabajar con personas con discapacidad?


Trabajar con personas con discapacidad es muy gratificante. Los logros van más despacio pero es muy gratificante. Los trabajadores han de tener algo de vocacional porque igual que es gratificante, muchas veces es duro, ya que además de trabajar con ellos, también se trabaja con las familias.


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