La gerente de Colival ya tiene entre sus manos el galardón a la Mejor Maestra de Molino

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Consoli


La gerente de la Cooperativa Olivarera de Valdepeñas (Colival), Consoli Molero, acaba de recoger el premio que le ha otorgado la Asociación Española de Municipios del Olivo como Mejor Maestra de Molino, un reconocimiento que se hace extensivo a todos los profesionales que componen la plantilla de la cooperativa valdepeñera.


Aemo es una red de pueblos y provincias de toda España que trabajan en la defensa del olivo y de los agricultores y que vienen realizando desde hace quince años este certamen en el que se entrega el premio a la Mejor Almazara con el ánimo de valorizar y ensalzar a las industrias que transforman el fruto de la aceituna en oro líquido.


En esta ocasión el premio a la Mejor Maestra de Molino ha correspondido a la valdepeñera Consoli Molero, que además puede presumir de ser la primera mujer en recibir este galardón, algo que, según ha declarado, “abre puertas para otras mujeres en este sector, que ha sido tradicionalmente de hombres”.



Según AEMO, Consoli Molero maneja la almazara de su Cooperativa de una forma ejemplar, desde su puesto de gerente ha sabido incentivar y convencer a sus socios del momento óptimo de recolección para que el fruto arribe al molino en perfectas condiciones de maduración, pero una vez allí se enfunda el mono de maestra, y capitanea personalmente el proceso de la aceituna como solo ella sabe hacerlo. Ese esmero, la pulcritud y la absoluta limpieza en todos los puntos del proceso unido al profundísimo conocimiento técnico de las variables de la de la molturación forman un cócktel único, una tormenta perfecta que hace que sus aceites fluyan con unas cualidades organolépticas excepcionales y con unos contenidos saludables inigualables.



Esta misma campaña, sin ir más lejos, ha logrado situar a 5 de sus aceites en el TOP100 mundial.


Se ha valorado también la inquietud y el olfato comercial de esta profesional de la molturación, que no contenta con dirigir la cooperativa en todas sus facetas, además se atreve a diseñar sus propio packaging de forma que hablamos, esta vez sí, de un trabajo encomiable y muy personal desde el árbol a la botella. Fruto de todo ello Castilla La Mancha está viendo nacer y crecer a un aceite de oliva virgen extra que tiene ALMA DE MUJER.